Incautan cargamento y detención de 16 miembros del Cártel de Sinaloa, entre Heriberto Salazar Amaya, identificado como líder
Washington D.C., 08/05/25 (Más).- La fiscal general Pam Bondi anunció este martes la incautación de 11.5 kilogramos de fentanilo, incluidos tres millones de pastillas, en lo que calificó como “la victoria más significativa en la historia de Estados Unidos” contra el narcotráfico. Durante el operativo fueron arrestados 16 integrantes del Cártel de Sinaloa, entre ellos su presunto líder, Heriberto Salazar Amaya, un ciudadano mexicano con antecedentes de deportación.
Según detalló Bondi en conferencia de prensa, la operación —liderada por la Administración de Control de Drogas (DEA)— fue resultado de más de 55,000 horas de investigación y contó con la participación de agencias federales, estatales y tribales. El grupo criminal operaba principalmente desde Salem, Oregón, con redes de distribución que se extendían por Albuquerque (Nuevo México), Phoenix (Arizona), Utah y Nevada.
“El Cártel de Sinaloa es una de las organizaciones de tráfico de drogas y terrorismo extranjero más grandes y peligrosas del país”, declaró Bondi. Explicó que, además del fentanilo, se incautaron 35 kilogramos de metanfetamina, 7.5 kilos de cocaína, 4.5 de heroína, 49 armas de fuego, vehículos de lujo y cinco millones de dólares en efectivo.
Las pastillas decomisadas estaban marcadas como oxicodona, pero contenían diferentes niveles de fentanilo. “Las calles de nuestro país están siendo inundadas con fentanilo disfrazado de medicamentos legales. Esta es una amenaza directa a la salud pública”, advirtió Bondi.
Ryan Ellison, fiscal de Estados Unidos para el distrito de Nuevo México, detalló que tan solo en Albuquerque se incautaron 2.7 millones de píldoras, junto con 3.18 kilos de metanfetamina y una variedad de armas, incluyendo “ghost guns” (armas no registradas) y otras modificadas para disparo automático.
La red criminal, según Ellison, era responsable de distribuir narcóticos letales en todo el oeste de Estados Unidos. “El alcance de este decomiso es alarmante. Las dosis encontradas son suficientes para matar a un número incalculable de estadounidenses”, afirmó.
Las autoridades destacaron que el fentanilo incautado habría sido producido con precursores químicos provenientes de China, los cuales ingresan a México antes de cruzar la frontera estadounidense. Esta ruta ha sido señalada repetidamente por agencias de seguridad como la principal vía de ingreso del opioide al país.
Heriberto Salazar Amaya, señalado como líder de la célula del Cártel de Sinaloa, se encontraba en Estados Unidos sin autorización legal y ya había sido deportado en dos ocasiones previas, según confirmó la fiscalía.
Todos los detenidos enfrentan cargos federales por conspiración, distribución de fentanilo, posesión de armas de fuego y violaciones migratorias. Bondi aseguró que, de ser hallados culpables, los acusados enfrentarán penas máximas, afirmando que “no habrá negociación con quienes están matando a nuestros seres queridos”.
La fiscal concluyó agradeciendo a la División El Paso de la DEA, en especial a su oficina en Albuquerque, por la coordinación operativa. “No toleraremos a quienes se beneficien envenenando a nuestros ciudadanos”, sentenció.
Este decomiso se suma a una creciente lista de operativos de alto perfil que buscan frenar la epidemia de sobredosis por opioides en Estados Unidos, que en años recientes ha provocado cifras récord de muertes, en gran parte debido al fentanilo ilícito.
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