Ciudad de México, 22 abr (EFE).- La representación laboral de los trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) advirtió que el tiroteo ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, donde murió una turista canadiense y 13 personas más resultaron lesionadas, evidenció una reducción sostenida en recursos, personal y equipo de seguridad; sin embargo, el Gobierno federal rechazó que exista un recorte presupuestal para la vigilancia en estos espacios.
El Sindicato Nacional de Restauradores (SINAR) del INAH sostuvo este miércoles que el tiroteo mortal, ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, en el centro de México, no es un hecho aislado, sino que es consecuencia de años de desatención, y calificó de insuficientes los arcos detectores y los despliegues policiales como medidas de seguridad.
“La reducción sostenida del presupuesto ha significado menos plazas de custodia, equipo de revisión retirado o desuso en los accesos, áreas de conservación y mantenimiento sin insumos, y compromisos laborales incumplidos”, aseguró el sindicato en un comunicado en el que también se advierte que estos reclamos han sido informados en repetidas ocasiones a las autoridades.
Además alertó que el deterioro del sitio arqueológico –el segundo más visitado del país– opera con menos personal, con menos herramientas y en condiciones que se deterioran año con año.
“Sin presupuesto, sin plazas, sin equipo y sin condiciones laborales dignas, ese trabajo se vuelve inviable, con consecuencias sobre las herencias culturales, y lo más importante, sobre la comunidad usuaria”, apuntó el documento, tras el tiroteo ocurrido en la Pirámide de la Luna que dejó un saldo de 13 turistas lesionados y la muerte de una visitante canadiense.
También criticó que la discusión del Gobierno de México y las autoridades culturales esté siendo reducida a implementar medidas de seguridad basadas en la disposición de arcos detectores y despliegues policiales.
Porque, añadió, la violencia ejercida por el autor del crimen, identificado como Julio César Jasso, es también expresión del odio, el desprecio por la vida y la normalización de la agresión como respuesta, algo que como sociedad hemos permitido avanzar.
La respuesta por parte del SINAR se da luego de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, instruyó al Gabinete de Seguridad fortalecer las medidas de protección en las zonas arqueológicas con arcos de seguridad y despliegues policiales.
El 20 de abril, un tiroteo en la Pirámide de la Luna provocó la muerte de una canadiense en la zona arqueológica de Teotihuacán, lo que también dejó un saldo de 13 lesionados de distintas nacionalidades.

Gobierno niega reducción presupuestal
En respuesta a lo expuesto por el Sindicato Nacional de Restauradores, el INAH sostuvo que no se redujo el recurso destinado a la seguridad de las zonas arqueológicas.
“El Instituto Nacional de Antropología e Historia informa que no se redujo el recurso destinado a la seguridad de las zonas arqueológicas y los museos bajo su resguardo en el presupuesto del presente año”, detalló la dependencia en un comunicado compartido en su cuenta de X.
Sin precisar el monto destinado únicamente a la zona arqueológica de Teotihuacán, el INAH afirmó que, en materia de vigilancia, se cuenta con más recursos que en 2025: “El presupuesto original de 2026 para servicios de vigilancia fue de 188,7 millones de pesos, el cual se amplió y actualmente es de 296,7 millones de pesos, superior a lo ejercido el año pasado”. También argumentó que, a partir de este miércoles, fecha en la que abrió de nuevo sus puertas este sitio arqueológico, la operación y protocolos se reforzaron con personal especializado del instituto, en coordinación con la Guardia Nacional y de los tres niveles de gobierno.
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