Ciudad de México, 19/09/26 (Más).- Aleks Syntek convirtió su presentación del 15 de septiembre en la explanada de la alcaldía Benito Juárez en algo más que un concierto por las Fiestas Patrias: frente a miles de personas, el cantante retomó su vieja batalla contra el reguetón y otras expresiones de la música urbana, cuestionó los hábitos de consumo del público y terminó discutiendo con asistentes que, en lugar de limitarse a escuchar su repertorio, le exigían canciones de otros intérpretes.
El espectáculo, de acceso gratuito, había sido anunciado como parte de la celebración del Grito de Independencia.
De acuerdo con la cobertura publicada por el portal El Financiero, el concierto comenzó a apartarse de su dinámica musical cuando Syntek prolongó sus intervenciones entre canción y canción para hablar de su carrera, las críticas que ha recibido y el escaso respaldo que, desde su perspectiva, tienen músicos mexicanos de géneros distintos al urbano. Las pausas provocaron que algunas personas comenzaran a pedirle que continuara cantando y otras aprovecharan para solicitar temas que ni siquiera forman parte de su repertorio.
Uno de esos intercambios se convirtió en el momento más difundido de la presentación: un asistente insistió en que interpretara una canción atribuida inicialmente a Juan Gabriel, aunque Syntek aclaró que pertenecía a Marco Antonio Solís. La insistencia terminó por irritarlo y desde el escenario respondió: “Entre más me digas eso, menos voy a cantar”. Después cuestionó que alguien acudiera a una presentación suya para pedir canciones de otros artistas.
El desencuentro no terminó ahí. Syntek preguntó quiénes eran realmente seguidores de su música y expresó su intención de cantar para quienes sí se identificaran como sus fans. En otro momento incluso invitó al público a insultarlo para, según planteó desde el escenario, terminar de una vez con la confrontación y continuar el espectáculo. La situación terminó por colocar al músico en una posición poco habitual: la de un artista discutiendo abiertamente con parte de la multitud que había acudido a verlo en una celebración pública.
El fondo de la disputa, sin embargo, fue más amplio que una canción mal solicitada. Syntek volvió a cargar contra el reguetón y cuestionó que propuestas de música urbana reciban una enorme atención mientras, según su planteamiento, intérpretes y músicos formados en géneros como el bolero permanecen con menos respaldo. En ese contexto mencionó a Bad Bunny y Dani Flow, habló del éxito de temas como Martillazo y reivindicó al huapango, el bolero y el mariachi como expresiones con las que identifica musicalmente a México.
Syntek no aparece diciendo literalmente que toda la multitud consuma basura, pero sí construye una división tajante entre la música que considera producto de oficio, tradición y preparación, y una parte del consumo urbano contemporáneo al que atribuye contenidos vulgares o inapropiados. Para el cantante, el problema rebasa sus gustos personales: ha insistido en que determinadas letras no deberían imponerse en espacios compartidos por niños, adultos mayores y familias.
La confrontación ocupó buena parte de la conversación posterior, aunque durante la noche también hubo un recorrido amplio por su trayectoria. Registros del repertorio de la presentación incluyen De noche en la ciudad, El camino, Duele el amor, Bendito tu corazón, Te soñé, Sexo, pudor y lágrimas e Intocable, además de versiones de Preso, popularizada por José José, y Por volverte a ver, de Dyango. El espectáculo formó parte de la gira con la que Syntek celebra 35 años de carrera.

La tensión aumentó conforme avanzaba el concierto. Publimetro reportó, con base en los videos difundidos en redes sociales, que hubo nuevos intercambios entre gritos y reclamos y que el cantante terminó retirándose antes del tiempo previsto para su actuación. Otros medios consignaron aplausos, reclamos y abucheos, además de asistentes que comenzaron a marcharse antes de que concluyera la presentación.
Después de que los fragmentos del concierto se multiplicaron en redes sociales, Syntek ofreció otra explicación para su irritación. A través de sus historias de Instagram sostuvo que desde una zona del público algunas personas habían estado arrojando elotes y cervezas hacia asistentes ubicados más atrás, y afirmó que su enojo se relacionó también con lo que consideró agresiones contra adultos mayores y niños. Esa versión corresponde al relato posterior del propio cantante y los reportes consultados no aportan una verificación independiente de esos lanzamientos.
El intérprete tampoco retrocedió ante las críticas generadas por sus discursos. En mensajes posteriores pidió a sus seguidores no preocuparse, sostuvo que con el paso del tiempo se entendería su postura y presentó la polémica como un episodio temporal que terminaría cuando disminuyera el ruido alrededor de la presentación. También volvió a relacionar su posición con la defensa de las familias y los adultos mayores.
Así, una celebración diseñada para reunir a un público amplio terminó enfrentando dos realidades: la de un músico decidido a defender su idea de lo que merece espacio y reconocimiento dentro de la cultura popular y la de una multitud que no necesariamente estaba formada por seguidores suyos y que había llegado a una verbena gratuita del 15 de septiembre.
Syntek subió al escenario para repasar 35 años de canciones, pero acabó utilizando el micrófono para discutir con el consumo musical de su tiempo; justamente la batalla que desde hace años lo mantiene enfrentado con buena parte de aquello que domina las listas, las redes y el gusto masivo.
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