Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 16/09/2026 (Más).- Los apagones registrados en distintas regiones de Coahuila están afectando tanto el suministro de agua potable como la actividad industrial, debido a que las interrupciones de energía provocan que los pozos dejen de bombear y, al mismo tiempo, generan pérdidas para las empresas que dependen del servicio eléctrico para mantener sus procesos productivos.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas señaló que esta problemática se ha presentado en diferentes municipios, entre ellos Torreón y Sabinas, donde los cortes de energía han repercutido en el funcionamiento de los pozos de agua. Explicó que la interrupción eléctrica puede convertirse en un problema adicional para los sistemas de abastecimiento.
“Se va la luz a raíz de un apagón, se va o se le corta la luz al pozo, deja de bombear y deja de inyectar agua a la red de distribución”, expuso.
Ante esta situación, el Gobierno de Coahuila mantiene comunicación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para solicitar medidas que permitan reducir las afectaciones y evitar que las fallas en un servicio terminen repercutiendo en otro. Jiménez Salinas indicó que el alcalde de Saltillo también ha sostenido reuniones sobre el tema, mientras que integrantes de su administración han establecido comunicación con personal nacional de la empresa.
El mandatario estatal planteó además la necesidad de contar con alternativas para garantizar el suministro de agua cuando se presenten interrupciones eléctricas. Señaló que se ha solicitado a los alcaldes analizar proyectos que permitan responder ante estos escenarios y evitar que un corte de energía derive en problemas de abasto para la población.
Los efectos de los apagones también alcanzan al sector industrial, debido a que la suspensión del suministro eléctrico puede detener procesos productivos y generar pérdidas económicas. Jiménez Salinas destacó que el problema representa un reto para la competitividad, particularmente en un estado con una importante actividad manufacturera.
“Imagínate, se te va la luz una hora, ¿cuánto dejas de producir? ¿Cuánto pierdes en dinero?”, cuestionó el gobernador al referirse a las consecuencias que una interrupción del servicio puede representar para las empresas.
Jiménez Salinas consideró que el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica es necesario tanto para atender las necesidades de la población como para garantizar las condiciones que requiere la industria. En este sentido, señaló que las inversiones público-privadas en materia energética que habían quedado detenidas durante el sexenio pasado comenzaron nuevamente a retomarse.
El gobernador también destacó que los problemas de energía tienen efectos en actividades cotidianas de las familias, además de repercutir en la producción industrial y en los sistemas de agua potable. Por ello, indicó que la atención de las fallas eléctricas debe contemplar sus consecuencias en otros servicios esenciales.
A la par del fortalecimiento de la red eléctrica, Jiménez Salinas señaló que también es necesario mejorar la infraestructura hidráulica. Explicó que uno de los principales retos posteriores al proyecto Agua Saludable para La Laguna será fortalecer las redes de distribución municipales, debido a la antigüedad de algunas instalaciones y a las fugas que presentan.
El mandatario estatal sostuvo que contar con agua disponible no resuelve por sí mismo las necesidades de los municipios si existen deficiencias en las redes para llevarla hasta los usuarios. Por ello, planteó que los proyectos de infraestructura deben considerar tanto la disponibilidad del recurso como las condiciones de distribución y la continuidad del suministro eléctrico necesario para operar los pozos.
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