Alexandría, Virginia, 22/05/26 (Más).- El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra dos ciudadanos chinos, Ruhuan Zhen y Hongce Wu, por presuntamente participar en una conspiración de lavado de dinero vinculada con organizaciones criminales transnacionales, entre ellas los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con información publicada por Infobae, la acusación fue radicada en el Distrito Este de Virginia y sostiene que ambos señalados habrían operado una red financiera clandestina para blanquear recursos procedentes del narcotráfico, incluidos fondos relacionados con la importación y venta de cocaína y fentanilo.
La imputación indica que la presunta conspiración se mantuvo activa al menos desde noviembre de 2016 y hasta abril de 2025, con la participación de cómplices en Estados Unidos, México, América Latina, China y otros puntos.
Las autoridades estadounidenses consideran que se trató de una estructura internacional diseñada para ocultar el origen ilícito de grandes cantidades de dinero.
Entre los métodos atribuidos a la red se encuentran transferencias espejo, uso de cuentas bancarias en el extranjero, aplicaciones de comunicación encriptada, sistemas de verificación mediante números de serie y operaciones comerciales utilizadas para disfrazar movimientos financieros. Según la acusación, esos mecanismos permitían mover recursos en nombre de organizaciones criminales.
Zhen y Wu fueron acusados formalmente el 24 de abril de 2025 por un gran jurado federal constituido en Alexandría, Virginia. Ambos permanecen prófugos, de acuerdo con la información difundida por las autoridades estadounidenses.
En caso de ser declarados culpables, cada uno podría enfrentar una pena máxima de 20 años de prisión. La eventual sentencia quedaría en manos de un juez federal, quien deberá considerar las Directrices de Sentencia de Estados Unidos y otros factores legales aplicables.
El anuncio fue realizado por el fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia, y por Cindy Marx, agente especial a cargo de la División de Operaciones Especiales de la DEA. La investigación fue encabezada por esa división, mediante su Unidad de Investigaciones Bilaterales.
En las indagatorias también participaron distintas áreas de la DEA, incluidas oficinas en Memphis, Lexington, Chicago, Nueva York, Washington, Charleston, Atlanta, Charlotte, Bogotá y Dubái, además de unidades especializadas en inteligencia, documentos y medios.
El caso será llevado por la fiscal Chelsea R. Rooney, de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomisos de la División Penal, y por el fiscal federal adjunto Edgardo J. Rodríguez, del Distrito Este de Virginia. La acusación refuerza la atención de las autoridades estadounidenses sobre presuntas alianzas financieras entre operadores chinos y organizaciones mexicanas dedicadas al narcotráfico.
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