Ciudad de México, 06/10/26 (Más).- La apertura del proceso interno de Morena para definir candidaturas a diputaciones federales desató una ola de renuncias y solicitudes de licencia entre funcionarios de los gobiernos federal, estatales y municipales, quienes dejaron sus cargos para poder registrarse como aspirantes en alguno de los 300 distritos electorales del país.
De acuerdo con información publicada por El País, la convocatoria de Morena estableció un periodo de registro de cuatro días, concluido el domingo, y fijó entre sus requisitos que quienes buscaran las denominadas coordinaciones distritales federales de defensa de la transformación y la soberanía nacional no ocuparan cargos partidistas de dirección, puestos en el Poder Judicial ni responsabilidades dentro de gobiernos federal o locales.
La disposición provocó que decenas de servidores públicos formalizaran su salida en cuestión de días para quedar en condiciones de participar en la selección interna.
Dirigentes de Morena reportaron miles de registros, entre los que se encuentran funcionarios de distintos niveles de gobierno que ahora pretenden convertirse en candidatos a la Cámara de Diputados.
Entre los movimientos registrados a nivel federal se encuentra el de Dunia Ludlow, quien dejó la dirección de las tiendas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) para buscar una postulación por un distrito de la alcaldía Cuauhtémoc, en Ciudad de México. También Eurípides Flores abandonó la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Educación Pública para competir por el distrito 6 de Puebla.
La búsqueda de candidaturas también generó movimientos en gabinetes estatales. En Zacatecas, dos integrantes del gobierno de David Monreal dejaron sus cargos: las titulares de las secretarías de Administración y de Desarrollo Social. En Veracruz se reportaron renuncias en las secretarías de Desarrollo Social y del Trabajo, así como en las subsecretarías de Desarrollo Económico y de Ganadería y Pesca.
En Chiapas, el gobernador Eduardo Ramírez confirmó la salida de la secretaria general de Gobierno, Dulce Rodríguez Ovando, y del director de la Agencia Digital, Jovany Salazar. En Puebla, el gobernador Alejandro Armenta informó que había recibido diversas renuncias y solicitudes de licencia, aunque no precisó cuántos funcionarios dejaron sus cargos ni qué áreas serían afectadas.
La oleada también alcanzó a Oaxaca, donde el gobernador Salomón Jara confirmó cuatro bajas en medio de la crisis política derivada del caso Juchitán. Karina Barón dejó el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública; Saymi Pineda salió de la Secretaría de Turismo; Vilma Martínez abandonó la Secretaría del Bienestar y Sergio López dejó la dirección del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos.
Estos movimientos obligarán al gobierno oaxaqueño a realizar un nuevo ajuste en su estructura administrativa, después de los cambios efectuados en febrero tras el proceso de revocación de mandato. Las salidas ocurren ahora no por una reorganización gubernamental, sino por la intención de quienes ocupaban esos cargos de participar en la definición de candidaturas federales.
Renuncias similares fueron reportadas en Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Morelos, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, Sonora y Baja California. El fenómeno podría haberse extendido a buena parte de las 23 entidades gobernadas por Morena, después de que la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández, estableciera que separarse previamente de los cargos era indispensable para ingresar al proceso.
La regla, sin embargo, no se aplica de la misma forma a los actuales diputados federales. Los 254 legisladores que integran la bancada de Morena pueden buscar la reelección sin separarse de sus curules, de acuerdo con la convocatoria. El País refiere que hasta 150 integrantes del grupo parlamentario pretenden aprovechar la posibilidad de competir nuevamente en 2027.
La elección del próximo año será además una de las últimas en las que estará permitida la reelección legislativa consecutiva, debido a que la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para eliminar esa figura comenzará a tener efectos a partir de 2030.
Entre quienes podrían buscar permanecer en San Lázaro se encuentra el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, aunque el legislador decidió no registrarse en el proceso interno y dejó su eventual postulación en manos de la dirigencia partidista.
“No me inscribí porque sostengo que es un momento muy importante de Morena, en el que tenemos que entregar todo lo que sea indispensable para mantener la unidad. No se trata de ambiciones personales ni de aspiraciones personales, sino dónde se puede ayudar al movimiento a consolidarse y a mantener la mayoría en el gobierno”, declaró Monreal al explicar su decisión.
El legislador señaló que entre el 1 y el 4 de octubre se realizaron miles de registros en la plataforma habilitada por Morena y sostuvo que esperará la determinación de la dirigencia sobre el papel que podría desempeñar rumbo al proceso electoral. Incluso dejó abierta la posibilidad de no participar como candidato.
“Ni me voy a ir a ningún partido, ni me voy a ir a formar una asociación civil, pero sí me voy a dedicar a la academia a tiempo completo, donde mi actividad la considero fundamental”, añadió el coordinador parlamentario.
Dentro de los registros que han llamado la atención se encuentra también el de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien desde el primer día del periodo de inscripción manifestó su intención de buscar la candidatura correspondiente al distrito 6 de Villahermosa, Tabasco.
López Beltrán había comenzado recorridos por esa zona desde junio, pocos días después de dejar la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de Morena. Su registro se suma así a la lista de exfuncionarios y antiguos dirigentes partidistas que buscan trasladar su actividad política hacia una candidatura legislativa.
Con el cierre de los registros comienza ahora una etapa de selección en la que Morena deberá procesar miles de aspiraciones y definir a sus representantes en los 300 distritos federales. Mientras tanto, la primera consecuencia visible del proceso ha sido una amplia recomposición de gobiernos y dependencias públicas, debido a la salida de funcionarios que decidieron dejar sus responsabilidades administrativas para intentar dar el salto hacia una curul federal.
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