El riesgo de la sobreexplotación

Por Miguel Villarello

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A propósito del dicho que reza “agua que no haz de beber, déjala correr”, esto último ya no aplica en estos tiempos de COVID-19 pues hay que cuidarla y fomentar la cultura de su cuidado porque se está acabando.

A la empresa española Aguas de Saltillo le interesa que haya suficiencia en el suministro del agua, incluso su consejo de administración integrado por empresarios y una funcionaria estatal pareciera que coinciden en ello, pero antes de perforar más pozos de extracción deberían preocuparse por el futuro abasto del vital líquido pues el agua se está acabando.

Lo anterior se comenta entre algunos ambientalistas, entre ellos la Asociación de Usuarios de Aguas de Saltillo (AUAS) que insisten en que: “hay que estudiar bien cómo está la cuestión del abasto posible del agua para el futuro, ¿qué le vamos a dejar a las próximas generaciones?, nos estamos acabando el agua porque los niveles de los mantos freáticos están bajando y bajando y a los consejeros parece que no les preocupa eso”.

Además de ello está la percepción, que se ha convertido en sospecha, en el sentido de que, si es que Agsal va a efectuar seis perforaciones para obtener mayor suministro, eso se debe a que algunos de los pozos en funcionamiento se están abatiendo, ya no aportan suficiente líquido a la red o de plano se secaron.

Al respecto, la empresa española que llegara a Saltillo hace 20 años con el fin de administrar el sistema de agua potable local, recientemente declaró la perforación de seis pozos más en la localidad, de ellos sólo se sabe que uno estaría ubicado al sur en la geografía local, en el punto conocido como Aguanueva; pero de las otras cinco perforaciones se desconoce su ubicación y la empresa lo guarda herméticamente pues, al parecer, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no ha autorizado dichas perforaciones.

La problemática del suministro del agua tiene varias aristas, desde el estudio de los acuíferos, su nivel de líquido, la perforación, su potabilización, estado de la red de distribución, el suministro domiciliario, hasta el cobro, aspectos que han convertido al sistema en un procedimiento caro a decir de la ciudadanía consumidora.

Además de ello el sistema tiene que ver con dependencias como la Conagua, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento y el ayuntamiento, pues en este consejo de administración el Municipio participa, pero no tiene ni voz ni voto sólo puede aportar sus opiniones para la mejora del sistema, a cambio, obtiene utilidades anuales, el último dato fue que en 2014 el ayuntamiento habría recibido alrededor de 25 millones de pesos de la empresa española producto de la administración del vital líquido.

SIN AGUA

Historias hay muchas, desde quienes no tienen acceso al sistema por vivir en colonias irregulares, quienes sufren del corte del suministro por adeudos, hasta los no han podido hacer su contrato con la administradora por falta de documentación.

Como ejemplo está Sugey, una ama de casa separada de su pareja y desempleada, quien junto con sus tres hijos cuyas edades van de los 5 a los 14 años, cumplió tres años sin el suministro del vital líquido, le cancelaron el contrato por falta de recursos económicos para pagar el consumo.

El adeudo con Aguas de Saltillo se incrementó hasta llegar a los 13 mil pesos: “vivo en la Saltillo 2000 y he acumulado tres años de atraso, pero los vecinos me apoyan regalándome diariamente el agua, aunque otras personas me ayudan con cuatro garrafones de agua para tomar pagándoles 50 pesos por cada uno”.

“La situación es incómoda -reconoce-, a veces les daba entre 50 y 100 pesos cuando traía dinero para contribuir al pago de sus recibos y para lavar la ropa me iba a casa de mi mamá”.

Pero la situación se agravó con la llegada del COVID-19 pues Agsal le ofreció, según platicó, conectar de nuevo el servicio, siempre y cuando adelantase el pago de 2 mil pesos y así acordar un convenio de pago, situación que por el alto cobro le pareció imposible.

Asimismo, platica que se había contratado en un partido en época electoral, lo que le permitió salir adelante con los adeudos atrasados, pero pasaron las elecciones y, en junio, se quedó sin trabajo, no obstante, reconoce la urgencia de pagarle a la empresa española y poder tener acceso al agua potable.

SEIS POZOS

Recientemente Aguas de Saltillo dio a conocer que realizará la perforación de seis posos entre el 2021 y el año que viene, para ello tiene abierta una licitación; y su gerente, Jordi Bosch Bragado, precisó ante varios medios de comunicación locales que estas perforaciones no quieren decir que el vital líquido se vaya a utilizar de inmediato en la red.

Explicó luego que la perforación lleva el fin de aumentar el caudal y tener una reserva y prevenir cualquier obstáculo en cuanto al crecimiento de Saltillo en el futuro cercano.

Después de reconocer que sólo se tiene algo de avance en cuanto a los trabajaos de perforación de uno de los pozos que estará ubicado en el paraje Aguanueva, Bosch Bragado aseguró que de un 100% que se extrae y que se pudiese lograr en cuanto a la eficiencia física del sistema sólo el 79% se llega a facturar en relación con el aspecto de recuperación de agua con la eliminación de fugas.

Sostuvo que en los 20 años que tienen en Saltillo, Agsal abrió sus puertas a la administración del vital líquido en 2001, se trata de las primeras perforaciones en la zona a manera de prevención pues una de las razones para tener esas reservas de agua es que por año en promedio están llegando a la ciudad 15 mil personas, lo que representa 5 mil tomas domiciliarias adicionales.

Lo anterior, no obstante que la eficiencia hidráulica alcanza casi el 80 por ciento y es difícil mejorar el indicador de manera futura, aseguró Jordi Bosch.

Y luego cita algunos datos y razones para justificar esa apertura de nuevos pozos abastecedores.

La licitación fue aprobada por el Consejo de Administración en diciembre del año pasado, hace 10 meses, y será para la perforación del pozo de hasta 500 metros de profundidad en Aguanueva, un área caracterizada por un subsuelo calizo ubicada a unos 15 kilómetros al sur de Saltillo.

En ese sitio se ubican otros pozos que explota Agsal y saben que el agua a encontrar será de calidad para el consumo luego de conducirla a la red desde allá y que viaja por la carretera a Zacatecas 

Explica que hoy Aguas de Saltillo otorga el servicio a unos 266 mil hogares cuyo índice de crecimiento se estima en un dos por ciento anual en cuanto a los medidores o contratación para surtir agua potable; que por esta circunstancia la eficiencia hidráulica o desperdicio por fugas contra el líquido que se extrae pudiese quedar rebasada.

En el 2001 la eficiencia era de 40 por ciento de facturación respecto de la extracción, comentó, y 20 años después está en un 80 por ciento esa eficiencia.

De ahí la necesidad de más perforaciones y no tener problemas para abastecimiento por el crecimiento de la red.

Incluso declara una cosa difícil de creer para los ambientalistas y quienes están a favor de no sobreexplotar los mantos freáticos, que en 20 años se ha duplicado la población consumidora de la ciudad y la extracción de agua sólo se ha elevado un 20 por ciento, lo cual se debe a las eficiencias aplicadas y crecimiento de la empresa española.

Al respecto, continúa Jordi Bosch, en este tiempo en Saltillo se ha recuperado agua por fugas en la red pues en 2001 Saltillo era una coladera, que mediante la aplicación de tecnología se han detectado fugas vía satélite, microondas y la inyección de gas helio en la red para detectar las fugas invisibles.

CONTRADICCIONES

Consultada al respecto, Gloria Tobón de Garza, integrante de la Asociación de Usuarios de Aguas de Saltillo, suelta: “En principio la información que emite Aguas de Saltillo es muy contradictoria”.

Saltillo es zona de veda por decreto federal, no hay permisos para perforar en cuanto a la extracción de agua, sostiene.

AUAS es un colectivo, sus integrantes no tienen cargo honorífico porque no manejan dinero, “ni tampoco hemos tenido la necesidad de tener presidente o vicepresidente o secretario o tesorero, somos un grupo de ciudadanos que nos interesa la cuestión del manejo del agua en la ciudad”, dice Gloria Tobón.

Entonces emite su opinión respecto de estas perforaciones de Agsal: “En el registro público de derechos de agua que publica la Conagua en su página web aparece que el municipio de Saltillo solo tiene una asignación para 39 pozos que fue otorgada en el 2013”.

“Y en la memoria de Aguas de Saltillo aparece en varias ocasiones que el número de pozos en operación es del orden de 90, y en la última entrevista que dio el gerente de Agsal dice que tienen 100 en desuso”, comentó.

Desconozco al momento si serán esas 90 perforaciones: “bueno, lo cierto es que los tres acuíferos de los que se abastece la ciudad son el Acuífero Saltillo-Ramos Arizpe, el Acuífero el Cañón de Derramadero y el Acuífero Saltillo-Sur y están en una zona de veda”.

Por ello, comenta, Aguas de Saltillo tiene que pedirle permiso a la Conagua para perforar pozos y, por lo que se sabe, en la reunión del Consejo de Administración del 2 de abril del año pasado, cuya minuta aparece en la página de Internet de la empresa española, dice que el gerente de Aguas de Saltillo había pedido permiso a la Conagua para la perforación de un pozo, pero la Conagua les respondió que no les había otorgado el permiso.

Y va más allá puesto que afirma que: “pero de todas maneras los consejeros exhortaron al gerente que siguiera adelante con la perforación del pozo”.

“Me parece que ese exhorto de los consejeros no es el adecuado, ya que los consejeros no pueden exhortar al gerente de Agsal a algo ilegal”, sentenció.

¿Entre estos consejeros estaría el Municipio?, se le cuestiona, y Gloria Tobón de Garza responde que el presidente municipal es supuestamente consejero honorario: “pero hay cinco personas en dicho Consejo, entre ellas Eglantina Canales, que es la secretaria de Medio Ambiente del estado y cuatro hombres que son empresarios saltillenses”.

Ahora, ¿tiene AUAS conocimiento en dónde se ubicarían estas perforaciones en la ciudad?, se le vuelve a cuestionar y responde que una perforación sería en Aguanueva: “que eso lo dijeron en la reunión del año pasado, que uno de los pozos sería en Aguanueva. Pero de los otros cinco, ni idea”.

Una de las deducciones de MAS Información es que la sierra de Zapalinamé en toda su extensión es área de veda, sin embargo, ella confirma que todo el municipio geográficamente es zona de veda: “puesto que hay dos vedas, una del 52 y otra del 79, pero todo el municipio está vedado”.

Entonces se le plantea la sospecha y es que ¿van a perforar más pozos porque los que están utilizando actualmente ya están a bajos niveles o por el crecimiento de la ciudad y abastecerla adecuadamente de agua?

Y contesta que ahí el gerente (de Agsal) sería el que pueda contestar eso, pero o no les están dando la cantidad de agua que les daban antes o han bajado los niveles: “ese es precisamente el problema, la sobreexplotación de los acuíferos, por eso hay veda en este lugar porque los acuíferos están sobrexplotados”.

“Es decir, se les está sacando más agua de la que se repone por lluvia todos los años y claro que hay años que hay menos lluvia que en otros, pero de todas maneras desde hace muchos años que estos tres acuíferos están sobrexplotados”, aclara.

VEDA INDEFINIDA

Inclusive la Asociación de Usuarios de Agua de Saltillo fijó de nueva cuenta su postura a los pocos días de que Agsal emitiera la información respecto a las nuevas perforaciones extractivas del vital líquido que se realizarán en un lapso de dos años.

AUAS insistió entonces que la extracción de agua en la localidad está prohibida por tiempo indefinido y que la empresa española no contaba con esos permisos.

Mientras que el año pasado se hablaba de sólo un pozo, actualmente se habla de seis, además que la Conagua no ha emitido respuesta alguna, al parecer, por tener en consideración los dos decretos federales mencionados antes, uno en 1952 y otro más en 1979.

DECRETOS

Con fecha del 1 de julio de 2011 la Comisión Nacional del Agua emitió el Acuerdo por el que se dan a conocer los Estudios Técnicos de los Acuíferos Cañón del Derramadero, clave 0502, el cual se encuentra en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5213513&fecha=11/10/2011.

Y que a la letra dice que para completar y asegurar el abastecimiento de agua a la Ciudad de Saltillo, Estado de Coahuila, se decretaron dos vedas: la del 7 de febrero de 1952, publicada en el Diario Oficial de la Federación, el “Decreto que establece veda por tiempo indefinido para el alumbramiento de aguas del subsuelo en los terrenos de la ciudad de Saltillo, Coahuila en la zona que el mismo delimita”, que cubre parcialmente a cuatro acuíferos: Saltillo-Ramos Arizpe, Región Manzanera-Zapalinamé, Cañón del Derramadero y General Cepeda-Sauceda.

Asmismo, el Decreto de fecha 25 de abril de 1979, publicado en el DOF, “por el que se establece veda por tiempo indefinido para el alumbramiento de aguas subterráneas de la zona no vedada por el diverso publicado el 7 de febrero de 1952 en el área que ocupa el Municipio de Saltillo, Coahuila y se declara de interés público la conservación de los mantos acuíferos en dicha zona”.

Esta zona cubre parcialmente a cuatro acuíferos: Saltillo-Ramos Arizpe, General Cepeda-Sauceda, Cañón del Derramadero y Saltillo Sur, pero también incluye porciones no vedadas de los acuíferos incluidos en el primer Decreto, no obstante que quedaron porciones de estos acuíferos en zonas donde no aplican las disposiciones de las vedas.

Menciona que adicionalmente en la zona aledaña al municipio de Saltillo se han emitido otros dos decretos para los municipios que cubren y circundan a la ciudad, el 10 de marzo de 1951 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Decreto que establece veda por tiempo indefinido para la excavación de norias y galerías filtrantes y la perforación de pozos para el aprovechamiento de aguas subterráneas en la zona que circunda los manantiales de Guanajuato, en Ramos Arizpe, Coahuila”, el cual cubre una pequeña porción del acuífero Saltillo-Ramos Arizpe.

Otro del 8 de octubre de 1951 se publicó en el DOF el “Decreto que amplía la zona vedada para nuevos alumbramientos de agua del subsuelo en Ramos Arizpe, Coahuila”, la zona de veda establecida por este decreto se localiza en el acuífero Saltillo-Ramos Arizpe.

Asimismo, dicta que los acuíferos involucrados en los cuatro decretos de veda que comprenden y circundan a Saltillo ninguno queda totalmente vedado como resultado de los decretos referidos; que inicialmente con los decretos de veda emitidos se cumplió el objetivo de asegurar el abasto de agua para Saltillo.

“Pero ahora se hace necesario asegurar el uso sustentable del agua subterránea en los cuatro acuíferos que circundan y abastecen de agua potable a la ciudad, que actualmente, con la existencia de porciones no vedadas en los acuíferos referidos, se pone en riesgo el equilibrio hidrológico y el uso sustentable del recurso hídrico de cada uno de ellos”.

“Que al determinarse que la disponibilidad es nula en los cuatro acuíferos referidos y que, de seguir realizando sin control la extracción, aprovechamiento y uso de las aguas nacionales de dichos acuíferos en sus porciones no vedadas, se corre el riesgo de que se presenten daños en el medio ambiente, afectación a los usuarios del recurso y a las actividades económicas que dependen del agua subterránea”.

FUGAS

“Entonces el problema es que Aguas de Saltillo dice que necesitamos más líquido porque tenemos más clientes, tenemos más gente que nos la está pidiendo y necesitamos darle el líquido, pero, bueno, ellos dicen que han reducido muchísimo las fugas”, continúa por su parte Gloria Tobón, de la Asociación de Usuarios de Agua de Saltillo.

“Pero la información que se ha presentado sobre los porcentajes de fugas no indica eso, en 20 años que Agsal ha estado en Saltillo las fugas han estado alrededor del 60 por ciento.

Aunque el gerente de Aguas de Saltillo menciona eficiencia física que 100 por ciento más por fugas es del orden de 80 por ciento, pero lo que está publicado en Internet es más o menos 60 por ciento, es decir, fluctúa alrededor del 70 por ciento; inclusive hubo un año que bajó al 47 por ciento la eficiencia física y otro año que subió a 66”, advierte.

Pero más o menos así se ha mantenido, platica, no ha habido un incremento notable en la eficiencia física durante los 20 años que tienen en operación Aguas de Saltillo.

Otro aspecto que afecta afirma la AUAS, es que han desaparecido las campañas de ahorro de agua.

“Antes cuando el Municipio manejaba el sistema de agua multaban a los que regaban la banqueta con agua potable o lavaban los carros con manguera; había muchas campañas de ahorro de agua y desde que entró a administrar el sistema Agsal, pues eso se acabó, parece que la idea de ellos es vender y vender agua”, afirmó.

Se le plantea otro tipo de solución para evitar las perforaciones y extraer el vital líquido, probablemente ¿volver a los años en que se tandeaba el agua o se racionaba el suministro ciertos días u horas de la semana para los diferentes sectores?

Y responde que el problema es que Agsal: “como le digo, ellos han tomado la actitud de que hay que darle a la gente el agua que pide por eso perforan y perforan pozos”.

“Y un problema más es que cuántos de esos pozos tienen permiso o si lo están haciendo de forma ilegal, si han tenido permiso de la Conagua que, como le digo, en la reunión del Consejo de Administración en donde el gerente pidió la autorización del Consejo para perforar el nuevo pozo, pues el consejo se la dio y como quien dice: ‘tu sigue adelante perforando más pozos y sacando toda el agua que necesites para atender a la ciudad”.

Por ello sostiene que esa ha sido una de las desventajas de la privatización: “no nos han admitido a los ciudadanos que somos críticos de la función de este sistema de administración del vital líquido que participemos de ninguna forma”.

“Entonces en el Consejo de Administración porque está la secretaria del Medio Ambiente y que ella, por ejemplo, en una ocasión se le preguntó si estaba ahí en el consejo representando a los ciudadanos o a la empresa y contestó que ‘es propio de las personas bien nacidas ser agradecidas y yo estoy muy agradecida con Aguas de Saltillo porque me recoge el dinero para PROFAUNA”, mencionó.

Al respecto, sabido es que la titular de Medio Ambiente en Coahuila, Eglantina Canales, es socia fundadora de Profauna, que los demás que integran el Consejo de Administración de Agsal son empresarios a quienes les interesa que haya agua para las empresas, pero para el futuro de la ciudad no es lo más adecuado lo que se está haciendo, considera la AUAS.

Por lo que Gloria Tobón remarca: “Hay que, no sé, estudiar bien cómo está la cuestión del abasto posible del agua para el futuro, ¿qué le vamos a dejar a las próximas generaciones?, nos estamos acabando el agua porque los niveles de los mantos freáticos están bajando y bajando, y a los consejeros parece que no les preocupa eso, ¿no?”.

Hace 20 años, en 2001 cuando llegó Aguas de Saltillo, ¿a qué nivel estaba el agua y la profundidad a la que se extraía, y a la fecha a qué profundidad se extrae para calmar la sed de los usuarios?, se le pregunta.

Y menciona que cada pozo está a una profundidad diferente, “Aguas de Saltillo publica en su página web la información sobre los niveles de los pozos, si usted la consulta ahí puede obtener las gráficas y ver cómo está la situación”.

“Lo que a mí me preocupa es que yo soy consejera del organismo operador que se llamaba anteriormente SIMAS-Saltillo, antes de que entrara Aguas de Saltillo a operar el sistema”.

“Y en esa época se extraían del orden de 50 millones de metros cúbicos del vital líquido y en su último informe, correspondiente a la última memoria anual de AGSAL de 2020, dicen que la extracción es de 55 millones de metros cúbicos.

Lo cual no es creíble en absoluto, porque en estos 20 años el número de usuarios ha aumentado de menos de 150 mil a más de 260 mil que son ahora.

Y como la reducción de fugas no ha sido notable, entonces no sé cómo le pueden dar agua a un 80 por ciento más de usuarios con prácticamente la misma cantidad que se extraía hace 20 años, sin haber reducido las fugas, ¿de dónde está saliendo esa agua?”, cuestiona ella misma.

Y continúa: “La verdad y prioritariamente llamaría la atención al próximo presidente municipal de Saltillo, es decir, que le ponga atención a este problema”.

“Porque es un problema serio que se va a ir agravando con el tiempo y que nos dé oportunidad a los ciudadanos de participar en la gestión de agua, de poder cuestionar lo que se está haciendo y cómo le está haciendo Aguas de Saltillo, porque el problema es que ahorita los consejeros que están en la empresa española están muy contentos con la gestión de Agsal.

Por ejemplo, la secretaria del Medio Ambiente estatal porque le recauda el dinero para PROFAUNA y los demás pues para los empresarios qué mejor que tener agua disponible y que haya una empresa que esté dispuesta a sacar agua, aunque sea para llegar a surtir a la ciudad”, cita concluyente.

SIN RESPUESTA

Requerido con suficiente tiempo el gerente de Aguas de Saltillo, Jordi Bosch Bragado, para una entrevista en la que se le cuestionaran aspectos como las perforaciones, el desabasto que viven algunos sectores poblacionales, los permisos para perforación y extracción, las vedas que marca la Conagua, el desperdicio por fugas y la sobrexplotación, el área de Comunicación de la empresa lo excusó por estar muy ocupado y se agendaría una entrevista posterior.

Un colaborador del área de Comunicación de Agsal comentó que se gestionaría la entrevista o enviarían un comunicado con la información a este medio digital, sin embargo, transcurridos tres días la información no llegó y se consultó la página electrónica a manera de investigación de datos.

En el sitio aguasdesaltillo.com en la carpeta extracción, la aportación por pozos se informa que Zapalinamé aporta el 36 por ciento al acuífero; Loma Alta el 19 por ciento, Carneros el 11 por ciento, la Zona Urbana un 8 por ciento, San Lorenzo-Terneras 7 por ciento y Aguanueva el 18 por ciento al caudal de suministro.

En la gráfica que corresponde a captación del acuífero y que tiene que ver con la evolución de los niveles dinámicos de agua para explotar se informa que Zapalinamé muestra acentuados picos a la alza pero actualmente a la baja; Loma Alta a la alza y estable, Carneros está estable y un poco a la baja, la Zona Urbana, San Lorenzo-Terneras el que presenta más picos a la alza pero estable, y Aguanueva con picos poco variables pero a la baja, datos de finales del 2019 y otros de 2020.

En el tabulador de remuneraciones el sueldo más alto es el de director o gerente general que percibe, probablemente por mes porque no se especifica, entre 110 mil y 140 mil pesos, mientras que el rango más bajo, un soporte nivel 4 gana entre 3 mil 500 y 8 mil 500 pesos por sus labores en Agsal.

Y en cuanto a los proyectos entre el mes de enero y junio del 2021 la empresa da a conocer de 12 obras de sustitución de línea de conducción de agua en diversos sectores, así como la construcción de 2 líneas de conducción de agua también en otras áreas habitacionales; además de la construcción de una estación de rebombeo en una colonia al poniente de la localidad, en total 15 obras, la mayoría al 100 por ciento terminadas y sólo dos en un avance entre el 79 y 98 por ciento.

En cuanto a las concesiones, permisos y autorizaciones en su página de Transparencia la empresa Agsal publica que este rubro: “no es aplicable para Aguas de Saltillo, toda vez que dentro de su normativa y acta constitutiva de fecha 15 de agosto del 2001, no existen rubros bajo estos conceptos”.

Aparte en su Memoria AGSAL 2020 dice que se repararon más de 6 mil 600 fugas de toma y más de mil 200 en cuanto a fuga de red; y en cuanto a los descensos anualizados a diciembre 2020, hubo tendencia negativa en las zonas de captación del Sur (Carneros y Agua Nueva), con un descenso de cuatro metros en promedio.

Mientras que las zonas de captación de la sierra de Zapalinamé y Loma Alta presentan un incremento en el nivel del orden de 8 metros en promedio.

Aunque las lluvias debidas al huracán Hanna recargaron de forma significativa las zonas de captación mencionadas, no se alcanzó el nivel esperado por lluvias extraordinarias producidas por el huracán Alex en 2010, el cual produjo incrementos de nivel entre 15 y 30 metros https://www.aguasdesaltillo.com:8080/attachmentHeap/a48d01bf-9c0e-48da-bcde-8775de770c37/Memoria%20AGSAL%202020.pdf.

Así las circunstancias, la postura entre explorar para extraer agua cada vez a mayor profundidad para “asegurar” el crecimiento de la ciudad y la dotación de agua potable a todas horas o dejar de sobreexplotar los acuíferos, posiblemente sin permiso, para vender más agua a la población y nuevas empresas que crecen a un ritmo vertiginoso en Saltillo.

Aunque también está el considerar lo que dicen los colectivos de usuarios como la AUAS fomentar la cultura del cuidado del agua y, por consiguiente, en manejo del medio ambiente de manera sustentable.

Finalmente, Gloria Tobón de Garza propone que: “la verdad y prioritariamente llamaría la atención al próximo presidente municipal de Saltillo, es decir, que le ponga atención a este problema porque es un problema serio que se va a air agravando con el tiempo”.

“Y que nos dé oportunidad a los ciudadanos de participar en la gestión del agua, de poder cuestionar lo que se está haciendo, de cómo está haciendo Aguas de Saltillo, porque el problema es que ahorita los consejeros que están en la empresa española están muy contentos con la gestión y para ellos qué mejor que tener agua disponible y que haya una empresa que esté dispuesta a sacar agua para surtir a la ciudad”, sentenció

Todo ello a costa del abatimiento de los mantos freáticos en un futuro no lejano.

FOTOS

Las cifras de Agsal en su página electrónica distan mucho de la realidad, consideran los ecologistas.

Anunció Aguas de Saltillo de la perforación de seis pozos para asegurar el abasto de agua para el crecimiento de Saltillo.

A costa del posible abatimiento de los mantos que abastecen la ciudad capital es que Aguas de Saltillo mantiene el suministro a colonias y empresas.

Agsal llegó en 2001, hace 20 años, desde entonces asegura que ha mejorado la eficiencia física que tiene que ver con las fugas del vital líquido.

Los tres acuíferos de los que se abastece la ciudad son el Acuífero Saltillo-Ramos Arizpe, el Acuífero el Cañón de Derramadero y el Acuífero Saltillo-Sur, pero están en una zona de veda.


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