Nueva York, Nueva York, 28/07/26 (Más).- Vicente Carrillo Fuentes, alias “El Viceroy” y exlíder del Cártel de Juárez, continuará negociando con el gobierno de Estados Unidos después de que una jueza federal concediera un nuevo plazo de 90 días para mantener las conversaciones entre la fiscalía y la defensa, mientras el acusado permanece recluido y enfrenta cargos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.
De acuerdo con información publicada por Infobae, este martes se realizó una audiencia ante la jueza Joan M. Azrack, de la Corte de Distrito Este de Nueva York, en la que se autorizó ampliar el periodo destinado a las negociaciones y se fijó para el próximo 20 de octubre la siguiente comparecencia judicial de Carrillo Fuentes.
Durante la audiencia también quedó asentado que El Viceroy renunció a su derecho de enfrentar un juicio rápido, lo que permitirá que su equipo legal y los representantes del gobierno estadounidense continúen las conversaciones sin que comience de inmediato el proceso ante un jurado. La decisión mantiene abierta la posibilidad de que las partes alcancen un acuerdo antes de llegar a juicio.
El exdirigente del Cártel de Juárez seguirá bajo custodia en Nueva York durante esta etapa procesal. Su situación jurídica en Estados Unidos se mantiene sin una resolución definitiva desde su traslado, ocurrido el 27 de febrero de 2025, cuando fue enviado junto con otros 28 mexicanos señalados como integrantes de organizaciones criminales de alto perfil.
Carrillo Fuentes enfrenta una acusación federal por su presunta participación en operaciones de tráfico de drogas y lavado de activos. Las autoridades estadounidenses lo identifican como uno de los responsables de una organización que durante décadas controló rutas utilizadas para transportar grandes cantidades de cocaína desde Colombia hacia territorio estadounidense, a través de México.
El Viceroy asumió el control del Cártel de Juárez en 1997, después de la muerte de su hermano Amado Carrillo Fuentes, conocido como “El Señor de los Cielos”, quien falleció durante una intervención quirúrgica destinada a modificar su apariencia. En ese momento, la organización era considerada una de las estructuras del narcotráfico con mayor capacidad operativa y económica en México.
Tras la muerte de Amado Carrillo, Vicente compartió responsabilidades dentro de la organización con Juan José Esparragoza Moreno, alias “El Azul”. Desde esa posición continuó las operaciones de traslado de droga hacia Estados Unidos, aunque en un escenario marcado por disputas territoriales, divisiones internas y enfrentamientos cada vez más violentos con grupos rivales.
Desde el 16 de agosto de 2000, Carrillo Fuentes fue buscado por el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos, luego de que un jurado federal en Texas lo acusara de delitos relacionados con homicidio, narcotráfico y lavado de dinero. El gobierno estadounidense llegó a ofrecer una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que permitiera localizarlo y detenerlo.
Durante los años de mayor actividad del Cártel de Juárez, la organización mantuvo una importante presencia en Chihuahua y utilizó la frontera con Estados Unidos para movilizar cargamentos de cocaína. Bajo el liderazgo de Amado Carrillo, el grupo consolidó vínculos con funcionarios mexicanos que, según las acusaciones estadounidenses, facilitaban protección para sus operaciones.
La relación entre el Cártel de Juárez y el Cártel de Sinaloa se rompió en 2004, después del asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes, otro de los hermanos de El Viceroy. El crimen fue atribuido a una orden de Joaquín “El Chapo” Guzmán, lo que derivó en una confrontación prolongada entre ambas organizaciones por el control de las rutas y del mercado de drogas.
La disputa provocó varios años de violencia en Ciudad Juárez, principal bastión de la organización encabezada por Carrillo Fuentes. A partir de 2007, el grupo también mantuvo enfrentamientos con el Cártel del Golfo, en medio de una escalada criminal que dejó miles de víctimas y convirtió a esa ciudad fronteriza en una de las más violentas del mundo.
Para enfrentar a la estructura de Joaquín Guzmán y a su brazo armado Gente Nueva, El Viceroy recurrió a La Línea, grupo operativo vinculado al Cártel de Juárez, así como al Barrio Azteca, organización con presencia en México y Estados Unidos; sin embargo, esas alianzas no impidieron el debilitamiento progresivo del grupo ante el avance del Cártel de Sinaloa.
Después de perder influencia y capacidad territorial, Carrillo Fuentes modificó su apariencia, utilizó otra identidad y se estableció en Torreón, Coahuila, donde fue capturado el 9 de octubre de 2014. En junio de 2015 recibió una sentencia de 28 años de prisión por delitos perseguidos por la entonces Procuraduría General de la República, posteriormente convertida en Fiscalía General de la República.
Aunque obtuvo protección constitucional mediante un juicio de amparo, el exlíder criminal permaneció encarcelado y en 2017 volvió a recibir un auto de formal prisión. Durante varios años estuvo recluido en el penal de Puente Grande, Jalisco, hasta que fue trasladado a Estados Unidos en febrero de 2025.
Con la ampliación autorizada este 28 de julio, la defensa de Carrillo Fuentes y los fiscales estadounidenses dispondrán de tres meses adicionales para buscar una salida negociada. En caso de no alcanzar un acuerdo, el proceso continuará en la Corte de Distrito Este de Nueva York, donde El Viceroy deberá responder por las acusaciones federales que pesan en su contra.
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