Ciudad de México, 17/06/26 (Más).- Los integrantes de la CNTE regresaron al Estadio Azteca como parte de su estrategia de reorganización y presión política, aprovechando el partido Colombia–Uzbekistán para retomar presencia en la capital del país.
El movimiento busca reorganizarse en la Ciudad de México en medio de un escenario de negociación fragmentado con el gobierno federal y los gobiernos estatales, lo que ha complicado el avance de acuerdos en la mesa de diálogo.
De acuerdo con información de El País el conflicto se desarrolla mientras la administración federal, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha optado por desplazar parte de las negociaciones a los estados, con el objetivo de debilitar la unidad del plantón nacional y atender demandas de forma local.
En paralelo, se mantienen mesas tripartitas y consultas sobre el sistema de promoción docente, mientras el magisterio acusa falta de diálogo directo y mayor centralización en las decisiones oficiales.
La estrategia gubernamental busca fragmentar las demandas de la CNTE, que tiene su principal fuerza en entidades como Oaxaca, Chiapas, Zacatecas y Guerrero, donde la tensión con autoridades locales se mantiene activa.
El sindicato, por su parte, enfrenta divisiones internas sobre la intensidad de las protestas y el rumbo del plantón nacional, mientras algunas secciones presionan por endurecer las acciones y otras buscan acuerdos para cerrar el ciclo escolar.
Dirigentes del magisterio han advertido que la falta de diálogo federal podría marcar un punto de quiebre en la relación con el gobierno, aunque mantienen la expectativa de que se reabran las mesas de negociación.
En tanto, la interlocución entre ambas partes se ha mantenido de forma indirecta, mediante conferencias y posicionamientos públicos, lo que ha elevado la tensión del conflicto y mantenido la incertidumbre sobre una posible salida negociada.
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