Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 14/05/2026 (Más).- En el marco del Día del Maestro, docentes de distintas regiones de Coahuila señalaron que ejercer la profesión actualmente implica enfrentar condiciones más complejas que en años anteriores, derivado de la influencia de la tecnología, la falta de acompañamiento familiar en la formación de los alumnos y una creciente vulnerabilidad ante conflictos con padres de familia y señalamientos fuera de las aulas.
Durante entrevistas, profesores coincidieron en que, aunque la enseñanza continúa siendo una vocación que deja satisfacciones personales y profesionales, el contexto social ha modificado de manera importante la dinámica dentro de las escuelas.
La supervisora escolar Lupita Peña Martínez reconoció que hoy el personal educativo debe asumir preocupaciones que antes no formaban parte del ejercicio docente. “Antes nos preocupábamos por conocer planes y programas de estudio, por cómo hacer que aprendieran mejor; ahora también tenemos que preocuparnos por cómo cuidarnos y protegernos”, dijo.
Uno de los temas que más los inquieta, dijeron, es la relación con algunos padres de familia, pues consideran que en ciertos casos existe desconfianza hacia el trabajo del docente o una reacción inmediata ante cualquier situación escolar.
Peña Martínez afirmó que muchos maestros se sienten expuestos ante denuncias o señalamientos que pueden amplificarse rápidamente a través de redes sociales. “No nos sentimos seguros ahora nosotros en nuestras áreas de trabajo”, expuso.
Por su parte, José Herminio Salas Torres consideró que uno de los mayores retos está en recuperar la corresponsabilidad entre escuela y familia, especialmente en la formación de hábitos y disciplina.
Señaló que muchos estudiantes pasan gran parte del día sin supervisión, con acceso total a dispositivos móviles y plataformas digitales. “Hay que enseñarles qué es lo que deben de ver correctamente en sus celulares, porque tienen la información abierta al cien por ciento”, indicó.
La maestra jubilada Lety Rocamantes coincidió en que el avance tecnológico ha transformado la manera en que niños y adolescentes se relacionan con su entorno, lo que, a su consideración, también ha impactado en la transmisión de valores. “Es una espada de dos filos, porque aprendes mucho, pero también hay cosas negativas y se van perdiendo muchos valores”, expuso.
Desde la región Laguna, las docentes María Teresa Salas y Alicia Margarita Marcos señalaron que la labor del maestro se ha vuelto más demandante debido a la baja participación de algunos padres de familia en la educación cotidiana de sus hijos, lo que obliga a las escuelas a asumir tareas que antes se fortalecían desde casa.
Pese a este panorama, los docentes consultados manifestaron sentirse orgullosos de pertenecer al magisterio y de contribuir a la formación de nuevas generaciones. Aseguraron que, aunque el contexto educativo enfrenta nuevos desafíos sociales, tecnológicos y familiares, la satisfacción de ver a sus alumnos convertirse en profesionistas y ciudadanos sigue siendo una de las principales motivaciones para continuar dentro de las aulas. “Uno pone una semillita pequeña, pero deja una gran satisfacción de todo lo que sembró”, dijo.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
