San Francisco, Estados Unidos 31/01/26 (Más).- La actuación de Bad Bunny como protagonista del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 ha despertado gran expectativa tanto por su carga artística como por el posible mensaje político que pueda transmitir, en un contexto de creciente tensión social en Estados Unidos tras la reelección del presidente Donald Trump. El evento, que se celebrará el próximo 8 de febrero California, no solo promete destacar la herencia puertorriqueña y la identidad latina del artista, sino que podría convertirse en una poderosa plataforma para denunciar las políticas migratorias de la actual administración.
De acuerdo con información de Animal Político donde se analizan antecedentes recientes del Super Bowl, este evento no solo ha sido una vitrina para promocionar carreras musicales, sino también un escenario donde artistas de talla mundial han alzado la voz sobre temas sociales y políticos. Tal fue el caso en 2025 con Kendrick Lamar, cuya presentación rompió récord de audiencia al ser vista por 133.5 millones de personas, superando incluso al partido de fútbol americano, que tuvo 127.7 millones de espectadores. Su espectáculo abordó temas como la justicia racial, el encarcelamiento masivo y la división social en Estados Unidos, con una escenografía que simulaba un patio de prisión y una bandera estadounidense fragmentada.
La expectativa sobre la presentación de Bad Bunny se incrementa tras su declaración previa de no realizar conciertos en territorio estadounidense, precisamente por las redadas y operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En este contexto, el cantante puertorriqueño regresa a EE. UU. únicamente para esta presentación, en un momento marcado por la intensificación de operativos migratorios, así como los asesinatos de los ciudadanos estadounidenses Renee Nicole Good y Alex Pretti, presuntamente a manos de agentes de ICE.
El Super Bowl ha servido en años recientes como espacio para posturas críticas. En 2016, Beyoncé lanzó su sencillo “Formation” acompañada de un cuerpo de bailarinas con vestimenta inspirada en las Panteras Negras, mientras el movimiento Black Lives Matter crecía en respuesta a casos de brutalidad policial. En 2020, Shakira y Jennifer López protagonizaron una presentación con fuerte carga simbólica, en la que la hija de López, Emme, cantó rodeada de niños en jaulas, en clara referencia a las políticas de “tolerancia cero” de la administración Trump, que provocaron la separación de miles de niños migrantes.
En 2022, el rapero Eminem se arrodilló tras interpretar “Lose Yourself”, retomando el gesto iniciado por el jugador de la NFL Colin Kaepernick en protesta por la violencia policial y la desigualdad racial. Este acto de protesta, ampliamente criticado por Trump, se transformó en símbolo del movimiento antirracista tras el asesinato de George Floyd.
Con estos antecedentes, el show de Bad Bunny tiene el potencial de convertirse en uno de los más comentados en la historia reciente del Super Bowl. Se espera que el artista utilice los 14 minutos más vistos de la televisión estadounidense no solo para exaltar la música, el arte y la cultura de Puerto Rico y América Latina, sino también para enviar un mensaje de resistencia ante las políticas gubernamentales actuales. El espectáculo iniciará a las 17:30 horas (hora de la Ciudad de México) el próximo domingo 8 de febrero.
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