Ciudad de México, 12/12/25 (Más).- Petróleos Mexicanos (Pemex) ha identificado desde 2019 un total de 96 tomas clandestinas para el robo de combustible en distintos puntos de la capital del país, un fenómeno que, lejos de desaparecer, ha logrado extenderse incluso a zonas densamente pobladas como la alcaldía Miguel Hidalgo, donde recientemente fue descubierto un túnel en construcción destinado a conectar con un ducto subterráneo.
De acuerdo con información publicada por El País, el hallazgo más reciente ocurrió en la calle Gobernador González Calderón, donde bajo una casa de tres niveles fue localizado un túnel de ocho metros de profundidad. El túnel, junto con otro en proceso de excavación, no logró alcanzar su objetivo final, según confirmó Pemex. No obstante, la cercanía del intento con viviendas habitadas generó alarma entre los vecinos, quienes denuncian la falta de información por parte de las autoridades y el riesgo de vivir sobre ductos cargados de combustible.
Los datos indican que las alcaldías con mayor concentración de tomas clandestinas son Azcapotzalco, Gustavo A. Madero y Miguel Hidalgo. En esta última se han detectado 14 puntos de extracción ilegal, muchos de ellos en torno a la colonia Anáhuac y la vía Ferrocarril de Cuernavaca. Ahí, entre 2019 y 2023, se localizaron tomas a escasos metros de instituciones educativas como UNITEC, la Universidad Salesiana y el Colegio Militar.
Uno de los ductos afectados es el Azcapotzalco-Barranca, parte de una red nacional de 17 mil kilómetros por la que Pemex transporta hidrocarburos. Un informe citado en la nota refiere que al menos 178 colonias en la Ciudad de México se encuentran dentro de zonas de “alto riesgo” en caso de explosión, lo que equivale a un 10% del total de barrios en la capital.
Pese a los esfuerzos desplegados durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir el huachicol –incluido el cierre temporal de ductos y la vigilancia militar de los mismos–, el problema ha persistido e incluso resurgido. En 2023 se detectaron 36 nuevas tomas, una cifra alta en comparación con años anteriores, siendo Azcapotzalco nuevamente la zona más crítica.

El patrón de reincidencia también se repite. En la colonia Industrial Vallejo, por ejemplo, se han localizado tomas clandestinas y puntos de venta de gasolina robada en las mismas calles, con apenas años de diferencia entre un caso y otro.
En el oriente de la ciudad, alrededor de la Terminal de Almacenamiento y Distribución Añil, también se han localizado puntos de extracción ilegal. La colonia Granjas México ha sido particularmente afectada, con tomas identificadas en 2019, 2022 y 2023. En febrero de este año, fue desmantelada allí una toma que las autoridades calificaron como “la más grande” detectada en la capital durante esta administración.
Vecinos como Mauricio Villa, residente de Granjas México, expresan preocupación por la cercanía con estas actividades ilícitas. Aunque dice no notar grandes efectos prácticos, el simple hecho de vivir cerca de una toma clandestina lo hace sentirse inseguro, recordando tragedias como la de Tlahuelilpan en 2019, donde una explosión causada por una ordeña de ducto dejó 137 personas muertas.
Mientras tanto, la presencia de estos puntos clandestinos en zonas residenciales continúa generando inquietud entre los habitantes, quienes demandan mayor vigilancia, información y acciones que prevengan un posible desastre.
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