Denuncian 11 años de derramas del grupo México

A once años del peor desastre ambiental en la historia minera del país, los Comités de Cuenca Río Sonora exigieron a la presidenta Claudia Sheinbaum romper el silencio y abordar públicamente la contaminación que persiste en la cuenca del río Sonora, así como la responsabilidad directa de Grupo México.

Durante una protesta pacífica en Hermosillo, los afectados reclamaron —según reportó el medio Animal Político— que, pese a las promesas de las autoridades, las comunidades siguen sin agua potable segura, sin atención médica especializada y sin remediación ambiental real. “Queremos que la presidenta diga la verdad en sus conferencias. Que mencione al Grupo México y asuma un compromiso con la justicia ambiental”, reclamaron.

La denuncia fue lanzada este martes en la Plaza Emiliana de Zubeldía, junto al Antimonumento Río Sonora, donde integrantes de los comités y de la organización PODER realizaron una velada en memoria de las víctimas de este ecocidio, entre ellas la maestra Martha Patricia Velarde, fallecida este año a causa de la exposición a metales pesados.

El 6 de agosto de 2014, la minera Buenavista del Cobre —filial de Grupo México— vertió más de 40 millones de litros de sulfato de cobre en los ríos Bacanuchi y Sonora, afectando directamente a más de 22 mil personas en ocho municipios. A más de una década, la empresa no ha sido sancionada ni ha cumplido con la reparación integral del daño.

“Las autoridades han abandonado a nuestra gente. Seguimos tomando agua contaminada, con plantas que no filtran metales pesados, y sin acceso a un sistema de salud digno”, denunció Martín Valenzuela, vocero de los comités, durante la conferencia de prensa.

La Semarnat y la Conagua, acusaron los afectados, han incumplido nuevamente sus promesas de instalar plantas potabilizadoras en todas las comunidades. “Primero prometieron más de 30, luego 22, y ahora solo hay seis en operación, y ninguna garantiza agua libre de metales”, lamentaron.

Además de la falta de justicia, las comunidades denunciaron un nuevo agravio: la construcción de presas sobre un río contaminado. “El gobierno planea megaproyectos que despojan y priorizan intereses privados, sin consulta ni transparencia. Es absurdo construir presas en un río tóxico”, acusaron.

Fernanda Hopenhaym, codirectora de PODER, acompañó a los manifestantes y recordó que el caso del Río Sonora no es solo un problema local, sino un símbolo nacional del poder corporativo por encima del bienestar social y ambiental. “El país no puede seguir ignorando este desastre”, advirtió.

Los manifestantes pidieron que el caso sea incluido en la agenda presidencial. “Sheinbaum se ha presentado como defensora del medio ambiente. Hoy tiene la oportunidad de demostrarlo, pero el silencio la hace cómplice”, afirmaron.

En el acto conmemorativo, los asistentes encendieron veladoras y colocaron retratos de tres defensores fallecidos: Martha Patricia Velarde, Norberto Bustamante y Francisco Ramón Miranda. “Esta lucha es por su memoria y por la vida digna que nos deben”, dijeron.

Once años después, el reclamo es claro: justicia ambiental, reparación integral y que el gobierno federal actúe con la misma urgencia con la que aprueba megaproyectos, pero esta vez, en favor de la gente.


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