Excluye decreto la cara urbana de la Sierra de Zapalinamé
Quedan sin protección 922 hectáreas de bosque en cara urbana; permite exclusión el desarrollo de numerosos fraccionamientos en más de nueve kilómetros frente a Saltillo.
Por Heriberto Medina
Saltillo, Coahuila, 12/08/26 Más.- La delimitación del Área Natural Protegida Sierra de Zapalinamé dejó fuera de cualquier protección precisamente la zona que más requería resguardo y conservación: la cara urbana de la sierra.
Excluye decreto la cara urbana de la Sierra de Zapalinamé
Quedan sin protección 922 hectáreas de bosque en cara urbana; permite exclusión el desarrollo de numerosos fraccionamientos en más de nueve kilómetros frente a Saltillo.
Por Heriberto Medina
Saltillo, Coahuila, 12/08/26 Más.- La delimitación del Área Natural Protegida Sierra de Zapalinamé dejó fuera de cualquier protección precisamente la zona que más requería resguardo y conservación: la cara urbana de la sierra.
En algunos sectores, como el corredor Fundadores, los límites de la zona sujeta a protección y conservación sí incluyen la sierra y establecen la cota de mil 800 metros de altitud como frontera del área natural protegida.
Sin embargo, esto no ocurre en toda la cara de la sierra visible desde la comandancia de la Policía Municipal, ubicada en Pérez Treviño y el periférico Luis Echeverría, hasta la zona que se observa desde la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro.
Se trata de una línea de más de nueve kilómetros, desde el punto de la sierra conocido como Santa Emilia hasta el denominado cañón de Bocanegra.
En las faldas de la sierra existe una densa presencia de árboles adultos. Son más de 922 hectáreas de bosque las que se encuentran fuera de la protección del decreto que delimita el área natural protegida.
El decreto por el que se declaró área natural protegida la Sierra de Zapalinamé fue emitido en abril de 1996; en él se establecieron los límites de la zona sujeta a conservación y protección mediante 39 puntos identificados con referencias geográficas específicas, los cuales conforman un polígono de 25 mil 384.38 hectáreas que no incluye la cara de la sierra orientada hacia la ciudad.
Se trata de una línea de más de nueve kilómetros, desde el punto de la sierra conocido como Santa Emilia hasta el denominado cañón de Bocanegra.
En las faldas de la sierra existe una densa presencia de árboles adultos. Son más de 922 hectáreas de bosque las que se encuentran fuera de la protección del decreto que delimita el área natural protegida.
El decreto por el que se declaró área natural protegida la Sierra de Zapalinamé fue emitido en abril de 1996; en él se establecieron los límites de la zona sujeta a conservación y protección mediante 39 puntos identificados con referencias geográficas específicas, los cuales conforman un polígono de 25 mil 384.38 hectáreas que no incluye la cara de la sierra orientada hacia la ciudad.
Para determinar la ubicación exacta de los puntos, en el decreto original se utilizó el sistema topográfico que señala coordenadas en los planos X y Y.
En abril de 2008, el Gobierno del Estado modificó el decreto, pero tampoco incluyó esa área de la sierra, que siguió fuera de cualquier protección.
Gracias a las plataformas tecnológicas My Maps, de Google, y Google Earth, fue posible ubicar con precisión las coordenadas topográficas del decreto y trazar los límites del área natural protegida, que hasta ahora solo podían ser interpretados por expertos.
De acuerdo con lo establecido en el decreto, el punto donde comienza la delimitación del área natural protegida se encuentra en las coordenadas GPS 25°22’06.36″N, 100°57’07.67″W, a mil 888 metros sobre el nivel del mar.
A partir de ese punto, la delimitación del área natural protegida avanza hacia el norte y luego hacia el oriente, por el corredor Fundadores hasta la carretera 57, en el municipio de Arteaga. Desde ahí bordea la sierra hasta llegar al punto 37, ubicado en el monumento a la batalla de La Angostura.
donde se localiza el entronque que conduce a la entrada principal de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro; ese es el punto 38.
Es precisamente en el punto 38 donde quienes trazaron los límites tomaron una decisión inexplicable y contraria a lo que habría resultado lógico:
en lugar de seguir la carretera a Zacatecas, establecer una cota de altitud o seguir el contorno de las faldas de la sierra,realizaron un trazo de más de mil 961 metros hasta llegar cerca del lugar conocido como Santa Emilia, a mil 960 metros sobre el nivel del mar.
Esa decisión implicó ubicar el siguiente punto de referencia 160 metros más arriba que la carretera a Zacatecas, que en ese sitio se encuentra a mil 800 metros sobre el nivel del mar.
A partir del punto 37, los límites siguen el trazo de la carretera a Zacatecas hasta llegar al lugar conocido como La Herradura, donde se localiza el entronque que conduce a la entrada principal de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro; ese es el punto 38.
Es precisamente en el punto 38 donde quienes trazaron los límites tomaron una decisión inexplicable y contraria a lo que habría resultado lógico:
en lugar de seguir la carretera a Zacatecas, establecer una cota de altitud o seguir el contorno de las faldas de la sierra,realizaron un trazo de más de mil 961 metros hasta llegar cerca del lugar conocido como Santa Emilia, a mil 960 metros sobre el nivel del mar.
Esa decisión implicó ubicar el siguiente punto de referencia 160 metros más arriba que la carretera a Zacatecas, que en ese sitio se encuentra a mil 800 metros sobre el nivel del mar.
A partir del punto 39 del polígono, situado a mil 960 metros de altitud, quienes redactaron el decreto establecieron: “Partiendo de este punto con un rumbo noreste se llega al punto inicial con coordenadas X=300,050; Y=2804,750; en donde se cierra el polígono”.
Con esa decisión dejaron sin protección una superficie superior a 564.9 hectáreas, donde actualmente se encuentran, entre otros, los fraccionamientos Las Teresitas, Ampliación Teresitas, Nuevo Teresitas, Colinas de San Lorenzo, Lomas del Refugio, Parajes de Santa Elena, Lomas del Bosque, Portal de las Lomas, Lomas del Sur y Cumbres Vista Residencial.
Un año después de la aprobación del decreto comenzó la construcción del primer sector del fraccionamiento Las Teresitas.
La decisión de incluir en el punto 39 del decreto la frase “partiendo con rumbo noreste” implicó dejar fuera del área natural protegida toda la cara de la sierra orientada hacia la ciudad y generó beneficios de cientos de miles de millones de pesos para los propietarios de los terrenos y las empresas que adquirieron los predios, construyeron fraccionamientos y vendieron las viviendas.