Ciudad de México, 18/02/26 (Más).- Por primera vez en sus 90 años de historia, la Confederación de Trabajadores de México (CTM) se prepara para votar a su secretario general en un proceso que ha evidenciado fracturas internas y negociaciones en la cúpula para conformar una eventual planilla de unidad.
De acuerdo con información publicada por La Jornada, el relevo en la dirigencia de la CTM se da en medio de tensiones entre dos bloques: el encabezado por Tereso Medina, respaldado por integrantes del comité nacional, y el de Fernando Salgado, quien acusó al primero de cooptar la comisión electoral temporal, elaborar un padrón a modo y permitir la injerencia del sector empresarial.
El contexto del proceso está marcado por la ausencia prolongada de Carlos Aceves del Olmo, quien, tras 10 años al frente de la central obrera, anunció que no buscará la reelección y dejará el cargo el próximo 23 de febrero.
Fuentes sindicales señalaron que, debido a su estado de salud, desde hace ocho meses su presencia en la sede sindical de Vallarta 8 ha sido prácticamente nula, lo que detonó movimientos internos y aspiraciones por la dirigencia.
Según los estatutos de la CTM, una ausencia mayor a 30 días obliga al comité nacional y a los secretarios generales adjuntos a designar a quien ocupe la titularidad hasta concluir el periodo estatutario. Sin embargo, el relevo actual será definido en el 17 Congreso Nacional Ordinario, donde deberá presentarse al candidato que será sometido a votación.
El proceso ha sido calificado como inédito dentro de la central fundada en el cardenismo. “Este proceso es inédito, porque antes a los dirigentes teníamos que despedirlos en (la funeraria) Gayosso”, expresó uno de los líderes sindicales, al recordar que anteriores secretarios generales, como Leonardo Rodríguez Alcaine, Fidel Velázquez y Joaquín Gamboa Pascoe, permanecieron en el cargo hasta su fallecimiento.
Además de Medina y Salgado, otro de los aspirantes es Alfonso Godínez, también secretario general adjunto, quien planteó que al congreso, previsto para el 24 de febrero, se debe llegar con una planilla única, pero con una convocatoria clara, un padrón “confiable” y garantías de voto libre, directo y secreto para los mil 260 sindicatos de base afiliados con toma de nota vigente.
Juan Carlos Velasco, secretario de acción política de la CTM, reconoció que existe una fractura interna y advirtió que quien asuma la secretaría general deberá recomponer el tejido de la organización, con el objetivo de preservar la unidad en esta nueva etapa de la central obrera.
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