El presidente Luiz Inácio Lula da Silva propuso una alianza entre Petrobras y Pemex para explorar petróleo en el Golfo de México, con el fin de fortalecer la cooperación energética entre ambos países. La iniciativa surge en el contexto de un acercamiento bilateral reciente con el gobierno de Claudia Sheinbaum, aunque aún no hay una postura oficial de las empresas involucradas
Brasilia, Brasil, 21/03/26 .- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso una alianza entre las empresas estatales Petrobras y Pemex para desarrollar proyectos de exploración petrolera en el Golfo de México, con el objetivo de fortalecer la cooperación energética entre ambos países.
De acuerdo con Reuters, el mandatario brasileño planteó que Pemex podría recibir una ayuda significativa de Petrobras para la exploración conjunta de petróleo en el Golfo de México, al destacar la experiencia de la firma sudamericana en la producción en aguas profundas.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos recientes para estrechar la relación bilateral entre México y Brasil, luego de que Lula sostuvo una conversación telefónica con la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 9 de marzo, en la que ambos coincidieron en profundizar los vínculos en materia energética y económica.
Petrobras actualmente tiene presencia en el Golfo de México mediante una empresa conjunta con Murphy Exploration & Production, mientras que Pemex continúa impulsando proyectos complejos en la región, como el desarrollo del campo de gas Lakach, en un declive en la producción de sus yacimientos marinos más antiguos.
Hasta el momento, ni Petrobras, ni Pemex, ni la oficina de la presidenta mexicana han emitido comentarios oficiales sobre la propuesta, según reportó Reuters.
Como parte del acercamiento bilateral, también se prevé que Claudia Sheinbaum realice una visita a Brasil en una fecha aún por definir, en la que podrían abordarse temas relacionados con la cooperación energética y otros sectores estratégicos.

Petróleos Mexicanos enfrenta actualmente una serie de problemas operativos y administrativos que evidencian el deterioro en sus instalaciones.
De acuerdo con reportes recientes, las condiciones de riesgo dentro de la empresa se han incrementado de manera significativa en los últimos años, al pasar de poco más de cinco mil en 2017 a casi 12 mil en 2025, lo que representa un aumento de 117%.
El informe detalla que cerca del 78% de estos riesgos ya rebasaron el plazo en que debían ser atendidos, lo que refleja rezagos en mantenimiento y control.
Entre las principales problemáticas se encuentran instalaciones envejecidas, corrosión en ductos, fugas de hidrocarburos, fallas en equipos críticos y deficiencias en sistemas de seguridad, muchos de ellos con potencial de provocar accidentes graves.
Las áreas más afectadas incluyen exploración y producción, refinerías y logística, donde se concentra la mayor cantidad de fallas.
Incluso se reporta que más del 40% de los riesgos son considerados de alto impacto, con posibilidad de causar daños severos o pérdidas humanas, mientras que decenas de centros de trabajo presentan incidencias elevadas.
A esto se suma el deterioro en infraestructura básica: más de la mitad de las ambulancias de la empresa están fuera de servicio, así como una proporción importante de elevadores en instalaciones médicas y administrativas.
También se ha documentado que trabajadores adquieren por cuenta propia equipo de protección, en algunos casos sin cumplir con los estándares necesarios.
En el ámbito administrativo, la petrolera también ha sido objeto de ajustes recientes en su padrón de pensionados, luego de detectarse inconsistencias en montos reportados, lo que derivó en correcciones por parte de la Secretaría Anticorrupción.
Estos factores se suman a otros episodios recientes, como investigaciones por derrames de hidrocarburos –aunque autoridades han descartado responsabilidad directa de la empresa en algunos casos– y señalamientos por presuntas fallas en protocolos de seguridad.