Ciudad de México, 25/06/25 (Más).- El brote de sarampión que comenzó en el norte de México ha escalado a nivel nacional, con 2,597 casos confirmados y 5,410 casos probables distribuidos en 18 de los 32 Estados del país.
La epidemia ha sido calificada como una emergencia por especialistas debido a que el ritmo de contagio supera al de la vacunación, particularmente en entidades como Chihuahua, donde se concentran la mayoría de los casos confirmados y donde ya se han registrado ocho muertes, además de una más en el vecino estado de Sonora.
La Secretaría de Salud federal ha reportado un total de 2,417 contagios confirmados en Chihuahua, con víctimas mortales que incluyen principalmente a niños y tres adultos de entre 27 y 45 años. En Sonora, donde hay 78 casos confirmados, se contabilizó un deceso más, alcanzando así las nueve muertes por complicaciones derivadas del sarampión en lo que va del brote.
La diferencia entre casos probables y confirmados es significativa. Mientras algunos estados como Guanajuato reportan 365 casos probables y solo dos confirmados, en otros como Coahuila y Zacatecas también se presentan disparidades similares.
El epidemiólogo Óscar Sosa explicó que esta brecha puede atribuirse a fallas en la detección oportuna. “Las características del virus dentro del cuerpo duran cierto tiempo, entre una y dos semanas. Si detecto muy tarde un caso, no voy a poder mandar muestras para confirmarlo, se va a quedar como caso probable”, señaló.
Samuel Ponce de León, coordinador del programa sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes de la UNAM, vinculó esta situación con la precariedad en los sistemas de salud. “De que no hay material ni personal para tomar una muestra, llevarla al laboratorio y que este lo procese como debe”, indicó. La Secretaría de Salud federal, por su parte, negó que existan anomalías y aseguró que la vigilancia epidemiológica opera en todo el territorio.
El origen del brote se rastrea a una comunidad menonita que rechaza la vacunación y que transita entre México y Estados Unidos. Sin embargo, el fenómeno ha evolucionado y ahora afecta a trabajadores agrícolas que se desplazan entre Estados sin estar inmunizados, lo que ha ampliado la propagación del virus. “Ese fue el primer acto. Este segundo acto que estamos viviendo rebasa con mucho la limitación de las creencias religiosas”, indicó Ponce de León.
En Chihuahua, Leticia Ruiz, subsecretaria estatal de Salud, confirmó que los esfuerzos se concentran en este sector de trabajadores migrantes. “Hay brotes intensos en este grupo de población y está afectando incluso a la hora de llevarlos al hospital por la situación geográfica de Chihuahua y la dispersión”, dijo. Indicó que algunas comunidades requieren hasta 18 horas de traslado, lo que ha dificultado la respuesta sanitaria.
Entre enero y marzo, el país vacunó a 715,000 personas y reactivó en abril la Semana Nacional de Vacunación. En ese periodo se aplicaron 2.2 millones de dosis de 14 vacunas, superando en 120% la meta fijada. Además, entre abril y junio se administraron 1.88 millones de dosis específicas contra el sarampión. La Secretaría de Salud informó también sobre la adquisición de 23.5 millones de dosis de doble viral para adultos y 3.5 millones de la triple viral para niños menores de 10 años.
No obstante, los expertos consideran insuficiente la respuesta. “Para los números que tenemos hoy y las perspectivas en el corto plazo, esto tendría que tratarse de manera urgente. Es propiamente una emergencia”, afirmó Ponce de León, quien añadió que la velocidad de transmisión podría incrementarse si el virus alcanza zonas de alta densidad poblacional como Nuevo León, Jalisco o la Ciudad de México.
Uno de los aspectos menos atendidos es la vacunación en adultos, a pesar de que tres de las muertes reportadas corresponden a personas entre 27 y 45 años, entre ellas un menonita, un indígena rarámuri y un tarahumara. De las 600,000 dosis aplicadas entre abril y mayo, 443,500 fueron triple viral y 156,000 doble viral.
En Chihuahua, donde se han aplicado 169,000 dosis de triple viral en lo que va del año, se ha logrado alcanzar la cobertura necesaria en niños de seis meses, un año y 18 meses, informó Leticia Ruiz. El Estado ha duplicado jornadas laborales y ampliado centros de vacunación con apoyo de universidades y voluntarios. Han aplicado además 118,000 dosis de doble viral para adultos.
Con aproximadamente medio millón de dosis disponibles, el Estado ha administrado ya más de la mitad. “Logramos contener una escalada exponencial, ahora tenemos una transmisión sostenida en niveles bajos”, señaló Ruiz, quien estimó que el brote podría controlarse hacia finales de año. “Lo que buscamos es bajarlo aún más hasta llegar a desaparecerlo”, concluyó.
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