Ciudad de México. Agosto 21.- El Congreso de la Ciudad de México aprobó una serie de reformas legales dirigidas a combatir la contaminación que genera la llamada moda rápida o fast fashion, fenómeno caracterizado por la producción masiva y acelerada de prendas de vestir de bajo costo, diseñadas para ser consumidas y desechadas en poco tiempo. De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), este sector representa el 10% de las emisiones globales de dióxido de carbono, lo que lo convierte en uno de los principales responsables del deterioro ambiental.
Según publicó el portal de noticias Infobae México, la decisión se formalizó mediante reformas y adiciones a la Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal, con el propósito de regular y reducir los residuos textiles provenientes de ropa, bolsas y calzado que terminan en tiraderos o cuerpos de agua.
El fast fashion, documentado como uno de los principales generadores de gases de efecto invernadero, combina procesos de fabricación, distribución y desecho que consumen grandes cantidades de agua, incorporan químicos y liberan CO₂ en niveles alarmantes. La reforma legal busca elevar los estándares de gestión, pero también sentar las bases de una economía circular en el sector moda, integrando esquemas comunitarios de reciclaje y reutilización que reduzcan la huella ecológica.
El dictamen aprobado por la asamblea incluye la incorporación de la fracción XXXVII Bis al artículo 3, así como las fracciones IX Bis, X Bis y XI Bis 1 al artículo 6, además de las fracciones XV Bis y XV Bis 1 al artículo 10. También se reformó el primer párrafo de este último artículo, con lo que se establecen nuevas obligaciones para la SEDEMA y las alcaldías en el diseño de programas de recolección, reciclaje y disposición final de textiles.
Concientización y hábitos de consumo
Durante la presentación de la iniciativa, el legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Juan Estuardo Rubio Gualito, destacó que el objetivo es que las autoridades capitalinas generen programas integrales para el tratamiento, reciclaje, reutilización y coprocesamiento de residuos textiles. Subrayó que una parte esencial de la estrategia será la concientización ciudadana, fomentando que las personas intercambien, reutilicen o reparen prendas en lugar de desecharlas.
La presidenta de la Comisión de Preservación del Medio Ambiente, Elvia Estrada Barba, principal impulsora de la reforma, advirtió que la mala gestión de los desechos textiles es un problema creciente en la capital, pues la moda rápida no solo produce una gran cantidad de residuos, sino que también contamina cuerpos de agua y complica la operación de los sistemas de recolección.
Impacto global y economía circular
Colaboración con la industria
El Congreso capitalino también exhortó a las empresas del sector textil y del calzado a sumarse a los programas de reciclaje y a promover el intercambio de productos como alternativa al descarte masivo. Esta cooperación entre gobierno y sector privado se considera esencial para que la iniciativa tenga éxito.
Los siguientes pasos incluyen la elaboración de reglamentos específicos y la operación de nuevos centros de acopio textil, coordinados entre dependencias ambientales y alcaldías. Con ello, las autoridades esperan reducir significativamente el volumen de residuos en la Ciudad de México y avanzar hacia un modelo sustentable en la gestión de la moda.
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