Por Marco Campos Mena
La votación de la reforma electoral fue más que una simple prueba, y que no pasaron, para los aliados de Morena, el PT y el Verde Ecologista; hubo un punto de quiebre irreparable y, pese a la contención de daños que hicieron en un primer momento, la narrativa política mexicana cambió y probablemente se abran uno de dos caminos… la sumisión absoluta o la ruptura con máscaras que aterrorizará cada tema legislativo al no tener la mayoría calificada.
Para los planes de dominio que Morena no se molesta en ocultar, necesitan mantener la mayoría calificada a toda costa, algo que lograron solo con la ayuda de la coalición con los partidos mencionados, pero, dentro de sus estrategias de contención, resalta que hubo legisladores que abiertamente son morenistas, pero con los colores de uno de esos partidos para evitar que pudiera haber una traición a tal escala.
No obstante, sabemos que la discreción ha sido el punto más débil de la llamada Cuarta Transformación, pues, no se guardan las apariencias y son capaces de soltar cualquier escándalo de corrupción o lujo excesivo por igual.
Desde mansiones, autos de lujo, colecciones de relojes, fiestas excesivas, cenas de multimillonarios, hasta los ataques diarios entre ellos mismos con acusaciones, han sido el pan de cada día que han comenzado a crear dentro de la opinión pública un pensamiento, y ya sabemos lo que se dice: “No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo” –Víctor Hugo.
Por menos que todo lo que vemos a diario, el pueblo le dio la espalda al PRI, ¿qué esperan que pase con tantos excesos y daño a la población?
Los actores principales de la política no se esfuerzan en disimular y por eso han comenzado sus campañas de ataque en contra de todos los que llaman “traidores” golpeando tan duro como pueden por todos los medios; se han lanzado campañas abiertas en redes sociales para pedir que nadie vote por ellos y así pierdan su registro, se han puesto lonas en calles y bulevares exhibiendo los rostros de quienes votaron en contra y se han comenzado a crecer las amenazas por todos lados a través de señalamientos de corrupción y vínculos con el crimen organizado… ¿será que ahora si abran la carpeta de investigación?
El partido que se postula y presenta como el más democrático hace todo lo contrario al no respetar la voluntad democrática de sus aliados, y eso ya es un punto de partida para sentar la duda razonable sobre su calidad moral para presentar una reforma electoral.
Quizás muchos no lo vean así, pero esto fue el primer golpe duro del que no se podrán recuperar con las maletas llenas de dinero que le daban al PT los cabilderos, se rompió lo que pregonó López Obrador: “Prefiero obediencia ciega…” y ahora a cada propuesta se enfrentarán a una moneda de cambio que les resultará difícil de pagar, ya que, si no se adaptan, el precedente será el mismo para cada situación.
¿Qué podemos esperar en las próximas elecciones? Muy probablemente un despliegue excesivo de recursos en campañas disfrazadas y más programas sociales para que la gente vote solo por morena y poco a poco ir eliminando a sus aliados incómodos para crear un partido hegemónico de obediencia ciega sin tener que cabildear consensos…
¿Será que es el final del PT y el Verde Ecologista? Morena no perdona y López Obrador lleva su venganza hasta las últimas consecuencias como lo hizo con el PRD que los llevo hasta el límite y no descansó hasta desaparecerlos.
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