Ciudad de México, 14/10/25 (Más).- La organización México Evalúa advirtió que, en 2026, Petróleos Mexicanos (Pemex) representará una carga financiera para el Gobierno federal, al recibir más recursos públicos de los que aportará a las finanzas nacionales. Según el análisis realizado sobre el Paquete Económico 2026, la empresa estatal tendrá un saldo neto negativo de al menos 31,000 millones de pesos, a pesar de un esperado repunte en los ingresos petroleros.
De acuerdo con el informe de la organización civil, el presupuesto asignado a Pemex para el próximo año asciende a 263,400 millones de pesos, lo que representa un incremento del 87% –equivalente a 122,500 millones– en comparación con lo asignado en 2025. No obstante, se estima que, incluso si se alcanza la meta de producción de 1.79 millones de barriles diarios (nivel que no se alcanza desde 2023), la empresa seguirá generando pérdidas.
En el comunicado emitido este lunes, México Evalúa señaló: “Por primera vez en la historia, el Gobierno federal perderá recursos por su apoyo a Pemex, al transferir más dinero del que la empresa contribuye a la hacienda pública”. Además, advirtió que de no cumplirse los objetivos de producción, los ingresos petroleros serían aún menores a los proyectados.
La ONG también alertó sobre el incremento de la deuda pública, la cual –según sus estimaciones– superará por primera vez los 20 billones de pesos, impulsada por la necesidad de financiar el pago de intereses acumulados y el rescate de Pemex. “Este endeudamiento no se reflejará en un mayor gasto de salud, educación o seguridad”, lamentó la organización.
El presupuesto presentado por el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a inicios de septiembre contempla un fuerte respaldo a Pemex como parte de una estrategia para mejorar el balance financiero de la paraestatal sin impactar directamente el déficit del sector público. Para ello, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público explicó que las amortizaciones de deuda se registrarán como reducción de pasivos, y no como gasto presupuestario, permitiendo maquillar el impacto fiscal de los apoyos.
El respaldo financiero para Pemex también incluye aportaciones de capital por 12,000 millones de dólares bajo el esquema de notas precapitalizadas (P-CAP), así como un nuevo fondo de inversión con participación mixta de recursos públicos y privados. Con ello, el Gobierno busca que, al cierre de 2026, la deuda pública de Pemex sea inferior a la registrada en 2025 y mostrar un supuesto proceso de desendeudamiento neto.
Sin embargo, México Evalúa cuestionó la efectividad de esta estrategia, al considerar que no genera beneficios tangibles para el desarrollo social y mantiene a la empresa en una condición de dependencia estructural. Con una producción estancada, elevados costos operativos y una deuda que la coloca como la petrolera más endeudada del mundo, Pemex continúa siendo, según la organización, un lastre financiero para el Estado mexicano.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
