Acapulco, 23/10/2024 (Más / IA).- La noche del 24 de octubre de 2023, Abigail Andrade Rodríguez, de 30 años, envió un mensaje a su hermana Yesmín en el que le pedía que cuidara de sus hijos si algo le ocurría. Horas después, el huracán ‘Otis’, que con rapidez escaló de categoría 1 a 5, tocó tierra en Acapulco, desatando una devastación sin precedentes.
Abigail, anfitriona del yate turístico ‘Litos’, estaba a bordo cuando la tormenta golpeó el puerto. Junto a ella, otros tres tripulantes: el capitán Ulises Díaz Salgado, el ingeniero Fernando Parra Morales y el marinero Alejandro Sandoval Ugarte, quienes, como ella, desaparecieron sin dejar rastro.
Yesmín Andrade recuerda el caos de aquella noche, la desesperación de no saber más de su hermana, y la angustia de haber perdido toda comunicación con ella antes de la medianoche. “Ya no tenían el control del barco. Habían mandado varios SOS, pero… ¡pues quién iba a contestar!”, dice con impotencia.
Las olas alcanzaron hasta ocho metros de altura, impulsadas por vientos de más de 200 kilómetros por hora. Cientos de embarcaciones fondeadas en la bahía de Acapulco, como el ‘Litos’, fueron tragadas por el mar. A pesar de los esfuerzos iniciales de la Marina, que en los primeros días rescató a 19 personas con vida, las labores de búsqueda dejaron poco consuelo a las familias de los desaparecidos. Para el 15 de noviembre, la Marina había recuperado 83 embarcaciones, pero no a todos sus tripulantes.
Yesmín asegura que la desaparición de su hermana fue producto de una negligencia. “No sé por qué el dueño le pidió que se quedara a trabajar en la embarcación esa noche si no había turistas, ni estaba rentado para eventos, nada. Los obligaron a quedarse en la embarcación, fue a la fuerza”, denuncia la hermana, mientras se enfrenta a una realidad cada vez más desoladora.

El caso de Abigail no fue el único. De las 45 personas muertas confirmadas y las 28 desaparecidas tras el paso del huracán ‘Otis’, muchos eran marineros o trabajadores de embarcaciones. Algunos, como Pedro Espinoza, capitán del yate ‘El Tiger’, fueron sorprendidos por la magnitud del fenómeno. “Todo fue muy rápido”, relata Joel, uno de los sobrevivientes de ‘El Tiger’. “En un lapso de entre 5 y 10 minutos, ‘Otis’ nos hundió”.
En los días posteriores, las familias de los desaparecidos tomaron las riendas de las búsquedas. “Nos cooperábamos entre nosotros para comprar combustible y que los pescadores nos ayudaran a salir al mar”, cuenta Yesmín, quien ha recorrido hospitales en Acapulco, Oaxaca y la Ciudad de México, sin obtener respuestas.
A un año del desastre, la incertidumbre persiste. Yesmín ahora cuida de los tres hijos de Abigail, de 13, 11 y 9 años. “Los niños quieren saber de su mamá, pero ya no sé qué decirles”, confiesa entre lágrimas. La mujer busca consuelo en la esperanza de que su hermana aún esté viva. “Yo digo que los milagros existen”.
La lista de desaparecidos, que incluye a Abigail, sigue creciendo. Yesmín y las demás familias piden que las autoridades no abandonen la búsqueda. “No hay consuelo para nosotros desde que ella desapareció”, lamenta Yesmín. “Que no se olviden de los desaparecidos de ‘Otis’. Porque no solo soy yo, ni solo es Abigail, hay muchas familias con este duelo permanente”.
Otro huracán, ‘John’, golpeó Acapulco, sumando más destrucción y dolor. Sin embargo, las familias de los desaparecidos tras ‘Otis’ claman que no se les olvide.
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