Ciudad de México, 02/06/25 (Más).- Con una participación ciudadana estimada entre el 12.57% y el 13.32% del padrón electoral nacional, la jornada del 1 de junio dejó al descubierto múltiples detalles que caracterizaron la primera elección popular para renovar al Poder Judicial en México.
El proceso, promovido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum, estuvo marcado por contrastes entre los discursos institucionales, la desconfianza ciudadana, incidentes de violencia y una baja afluencia a las urnas.
Desde las primeras horas del domingo, diversas irregularidades fueron reportadas en varios estados del país.
En Chiapas, la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, confirmó el robo de 25 paquetes electorales el día anterior a la elección. El consejero Jorge Montaño informó que al menos 16 casillas no pudieron instalarse en la entidad, y que boletas manipuladas o previamente marcadas fueron devueltas en el distrito 05 de San Cristóbal de las Casas.
En Culiacán, Sinaloa, ciudadanos y funcionarios de casilla denunciaron la presencia de boletas marcadas antes de la votación, así como el uso de “acordeones” por parte de algunos votantes, lo que generó sospechas sobre posible inducción al voto. Las denuncias circularon ampliamente en redes sociales, acompañadas de imágenes de urnas vacías, reflejo de la baja participación en algunas zonas.
En Ciudad Juárez, Chihuahua, se reportaron actos de intimidación mediante el hallazgo de hieleras con restos de animales y mensajes amenazantes. En total, se localizaron tres hieleras que contenían cabezas, patas y orejas de cerdo, junto a una cartulina con la leyenda: “Si votan van a tener consecuencias”. Las autoridades no identificaron a los responsables del mensaje, pero interpretaron el hecho como una amenaza a la ciudadanía.

Veracruz también fue escenario de hechos violentos. La noche del 31 de mayo, Estela Sánchez, coordinadora de campaña de la candidata Belem Palmeros de Movimiento Ciudadano, fue atacada por hombres armados en su domicilio. En el ataque resultaron heridos su esposo y otra persona. Además, el Organismo Público Local Electoral (OPLE) reportó que seis casillas suspendieron la votación y cinco más fueron reubicadas por causas diversas, como la colocación de propaganda en los recintos.
En otros puntos del país, se registraron fallecimientos de personas mayores en el contexto de la jornada. En Saltillo, Coahuila, un hombre murió al golpearse la cabeza tras caer por unas escaleras después de votar. En Poza Rica, Veracruz, una mujer se desvaneció minutos después de sufragar. En Torreón, Coahuila, otro adulto mayor falleció al salir de la casilla. Ninguno de estos decesos estuvo relacionado con hechos violentos, pero marcaron la jornada electoral.
Además de la abstención, numerosos votantes optaron por anular su voto como forma de protesta. Las boletas fueron utilizadas como espacios de expresión ciudadana, con frases escritas a mano como “RIP al Poder Judicial”, “No hay justicia sin independencia” y “La justicia no debe ser política”. Algunos mensajes se solidarizaron con causas sociales, como las madres buscadoras de desaparecidos.
En la Ciudad de México se llevó a cabo la llamada “Marcha por la Libertad” o “Domingo Negro”, en la que cientos de personas caminaron desde el Ángel de la Independencia hasta el Monumento a la Revolución. Durante la movilización, se escucharon consignas en rechazo al proceso electoral. Asimismo, se colocaron dos coronas fúnebres en la entrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como un acto simbólico interpretado como señal de duelo por la independencia judicial.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador acudió a votar en una casilla especial ubicada en Palenque, Chiapas. Declaró: “Es la primera vez en la historia que el pueblo tiene derecho a elegir a jueces, magistrados y ministros”. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum votó en el Centro Histórico de la Ciudad de México, acompañada de su esposo, y tras emitir su voto exclamó: “¡Viva la democracia!”. Posteriormente calificó la jornada como un triunfo democrático y aseguró que “México es el país más democrático del mundo”.
Según datos del INE, la participación ciudadana se estimó entre el 12.57% y el 13.32% del padrón nacional, compuesto por aproximadamente 100 millones de electores. La consejera presidenta Guadalupe Taddei explicó que la cifra fue calculada por un equipo de especialistas en estadística a partir de una muestra representativa de casillas. Esta participación representó una quinta parte del nivel alcanzado en la elección presidencial de 2024.
Aunque el nivel de abstención fue elevado, las autoridades electorales y el gobierno federal insistieron en que la elección no requería un porcentaje mínimo de participación para ser válida. A pesar de los hechos violentos, las expresiones de inconformidad y el reducido involucramiento ciudadano, la jornada del 1 de junio fue presentada oficialmente como un paso histórico en la transformación del sistema judicial del país.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
