Ciudad de México, 09/02/26 (Más).- La reciente visita de una delegación del Congreso de Estados Unidos a la Ciudad de México quedó marcada por la polémica luego de que el congresista republicano Carlos A. Giménez acusara a la presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, de cancelar reuniones previamente agendadas.
Esta denuncia, difundida en redes sociales por Giménez, causó un fuerte revuelo mediático y político, particularmente entre los actores involucrados en las relaciones diplomáticas bilaterales.
Giménez afirmó que los encuentros programados fueron suspendidos a su llegada al país, lo que incluyó reuniones con la mandataria capitalina, aunque aseguró que otras citas de alto nivel se llevaron a cabo durante su visita.
En su mensaje, el congresista también detalló que, a pesar de la cancelación, pudo reunirse con el embajador de Estados Unidos en México y con marines estadounidenses asignados a la seguridad de la embajada.
Acompañó su publicación con varias fotografías tomadas dentro de las instalaciones diplomáticas.
En respuesta a estas acusaciones, la Embajada de México en Washington desmintió la versión de Giménez, señalando que no hubo reuniones canceladas.
La representación diplomática explicó que los compromisos solo se confirman cuando ambos lados acuerdan los horarios formalmente a través de los canales oficiales, y en este caso, dichos compromisos no fueron formalizados.
Esto generó un cruce de interpretaciones sobre el protocolo diplomático entre ambos países.
A pesar de la controversia, la delegación estadounidense continuó con su agenda en México. Michael McCaul, congresista por Texas y expresidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, encabezó una reunión del Grupo Interparlamentario México–Estados Unidos.
En este encuentro, participaron tanto legisladores estadounidenses como diputados mexicanos, abordando temas cruciales como seguridad, comercio, cooperación regional y asuntos sanitarios.
McCaul destacó que la reunión reflejó un esfuerzo por fortalecer la relación bilateral, más allá de las divisiones partidistas.
El cruce de versiones sobre las reuniones se produce en un contexto de alta relevancia para la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
La cooperación en temas de seguridad, comercio y política regional se ha vuelto fundamental para ambos países, y la cancelación de reuniones podría tener implicaciones más allá de los incidentes protocolarios.
La controversia también pone en evidencia las tensiones y complejidades de la diplomacia en un momento clave para las relaciones internacionales de América del Norte.
A pesar de la controversia, la visita de la delegación parece haber continuado con otros encuentros importantes, y la situación sigue siendo tema de debate en la arena política mexicana y estadounidense.
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