Nueva York, 05/06/24 (Más / IA).- La implementación del peaje de congestión para circular en Midtown y el Bajo Manhattan, prevista para entrar en vigor el 30 de junio, fue pospuesta indefinidamente, anunció la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul.
La medida, que buscaba reducir el tráfico y recaudar fondos para mejorar el transporte público, enfrentaba obstáculos legales, incluyendo demandas en tribunales federales.
La decisión de Hochul responde a preocupaciones sobre la asequibilidad y el impacto en la recuperación económica de la ciudad tras la pandemia.
“Implementar el sistema de congestión planificado corre el riesgo de tener demasiadas consecuencias no deseadas para los neoyorquinos en este momento”, expresó la gobernadora.
El Central Business District Tolling Program habría establecido un tope de 15 dólares diarios para vehículos que circulen en sentido sur desde la calle 60 en Manhattan, con tarifas más altas para vehículos comerciales y camiones.
El plan incluía excepciones y modalidades basadas en diversos factores como la hora, el día, el ingreso del conductor y el tipo de vehículo.
El presidente y director ejecutivo de la MTA, Janno Lieber, había elogiado los beneficios del plan, como la reducción del tráfico y la mejora de la calidad del aire.
Sin embargo, críticos como el congresista Josh Gottheimer lo describieron como una “apropiación de efectivo” y una muestra de la mala gestión de la MTA.
El peaje por congestión de Nueva York, que habría sido la primera en Estados Unidos, sigue el ejemplo de programas similares en ciudades como Londres y Estocolmo.
A pesar de los años de preparación y el apoyo de defensores del transporte, la implementación queda en suspenso, marcando un punto de inflexión en el debate sobre la movilidad urbana y la gestión del tráfico en la metrópoli.
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