Sudamérica: seca, caliente y expuesta a los incendios

Santiago de Chile, 14/02/25 (Más / IA).- Sudamérica enfrentó en 2024 uno de los años más extremos en términos de sequías, calor e incendios forestales, con récords históricos en varios países. Chile sufrió el incendio más mortal del mundo en al menos un siglo, Bolivia vio arder el 15% de su territorio, mientras que Venezuela y Brasil experimentaron sequías más prolongadas de lo habitual.

En total, más de 79 millones de hectáreas se quemaron en la región, el mayor daño en al menos una década, lo que dejó cientos de muertos y miles de viviendas afectadas. Los expertos advierten que temporadas secas más largas, incendios descontrolados y nubes de humo visibles desde el espacio son fenómenos cada vez más frecuentes en el continente.

“Esto de que los incendios sean capaces de matar gente en la ciudad es algo que no lo teníamos contemplado antes”, señaló Raúl Cordero, científico del clima y académico de la Universidad de Santiago de Chile, en declaraciones a BBC Mundo. “Lamentablemente es una nueva tendencia que estamos viendo”.

Un estudio liderado por Cordero analizó datos de las últimas cinco décadas y detectó un aumento acelerado en la cantidad de días calurosos, secos y con mayor peligro de incendios forestales en Sudamérica. La investigación se centró en tres áreas críticas: el norte del Amazonas en Brasil, la región de Maracaibo en Venezuela y el noreste del Gran Chaco, un bosque tropical seco que abarca Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.

Según el estudio, la cantidad de días calurosos ha aumentado drásticamente en algunas zonas del continente. En décadas pasadas, ciudades como Sao Paulo registraban unos 36 días al año con temperaturas superiores a los 30°C, pero en los últimos años esa cifra ha aumentado en hasta 100 días adicionales. De manera similar, la cantidad de días secos también ha crecido significativamente. Mientras que hace 50 años la región registraba unos 180 días secos al año, ahora algunas zonas experimentan cerca de 240, es decir, 60 días adicionales de sequía.

Esta combinación de calor y falta de lluvias ha incrementado el riesgo de incendios forestales. Entre 1971 y 2000, las condiciones de alto peligro de incendios estaban presentes menos de 40 días al año en general, mientras que en la última década se han registrado hasta 120 días anuales en regiones como el norte del Amazonas y Maracaibo. “Desgraciadamente, vemos que la situación continúa empeorando y el ritmo en el que está empeorando es exponencial, lo cual es todavía más preocupante”, advirtió Cordero.

A nivel global, 2024 fue el año más caluroso desde que se tienen registros, con temperaturas promedio que superaron en 1.5°C los niveles preindustriales durante más de la mitad del año, según estimaciones de la NASA. Además, la presencia del fenómeno de El Niño exacerbó las sequías y las altas temperaturas en varias partes de Sudamérica.

Marangelly Fuentes, directora científica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, explicó que el calentamiento global no solo prolonga los periodos de sequía en Sudamérica, sino que también provoca lluvias más intensas en otras zonas, aumentando el riesgo de inundaciones. “Lo que significa es que los fenómenos meteorológicos pueden ser más intensos”, señaló Fuentes, añadiendo que el calentamiento del planeta es impulsado por el aumento de gases de efecto invernadero debido al uso de combustibles fósiles.

Chile: el incendio más mortal

En febrero de 2024, Chile enfrentó una de las peores tragedias de su historia reciente cuando los incendios forestales en la región de Valparaíso destruyeron parte del área urbana de ciudades como Viña del Mar, Limache, Villa Alemana y Quilpué. Al menos 383 personas murieron, según la base de datos internacional EM-DAT, lo que convirtió a este evento en el incendio forestal más letal a nivel mundial en al menos un siglo.

Hasta entonces, el incendio forestal más mortífero de los últimos 100 años había ocurrido en Indonesia en 1997, con 240 víctimas fatales.

Bolivia: 15% del país en llamas

El 2024 también fue devastador para Bolivia, donde se quemó el 15% del territorio nacional, equivalente a más de 16 millones de hectáreas, un área mayor que la extensión de Nicaragua. En comparación, entre 2012 y 2023 se había quemado en promedio un 5% del país por año.

De acuerdo con el Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales (GWIS), Bolivia fue el país con mayor proporción de su territorio arrasado por el fuego en todo el continente americano. La temporada de incendios comenzó antes de lo habitual y estuvo acompañada de una sequía extrema y temperaturas récord, afectando particularmente a los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando.

Las emisiones de carbono provenientes de los incendios forestales en Bolivia fueron las más altas registradas en dos décadas, según el Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus de la Agencia Espacial Europea.

Brasil: destrucción a gran escala

Más de la mitad de los incendios forestales de Sudamérica en 2024 ocurrieron en Brasil, donde se quemaron 59.2 millones de hectáreas, una extensión mayor que Paraguay. Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) de Brasil, esta cifra representa el nivel de destrucción más alto del siglo 21 en el país.

En junio, el Pantanal, una de las regiones de humedales con mayor biodiversidad del mundo, sufrió incendios intensos que destruyeron vastas áreas y generaron altos niveles de contaminación.

Venezuela: incendios sin precedentes

Venezuela también experimentó condiciones extremas en 2024, con incendios que arrasaron un 9% de su territorio, según datos de GWIS. Los satélites de la NASA detectaron un número récord de focos de fuego en el país, especialmente en la primera mitad del año.

La cuenca de Maracaibo, una de las regiones más afectadas por la sequía y el calor desde 1971, enfrenta un creciente riesgo de incendios forestales, lo que pone en peligro a comunidades enteras, incluida la ciudad de Maracaibo, la segunda más grande de Venezuela.

¿Cómo enfrentar esta crisis?

Ante el aumento de incendios forestales en todo el mundo, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hizo un llamado a los países para que prioricen la prevención y la reducción de riesgos antes de que los incendios ocurran.

“Históricamente se ha prestado mucha atención a la extinción, pero hay que invertir mucho más en la prevención”, declaró Amy Duchelle, experta de la FAO, el 16 de enero de 2025.

Los especialistas advierten que no existe una solución rápida ni única para enfrentar esta crisis, pero insisten en la necesidad de combinar educación comunitaria, regulaciones ambientales más estrictas y estrategias de mitigación del cambio climático.

“Lo que sigue a largo plazo es tratar de evitar que empeore la situación, lo cual implica mitigar el calentamiento global”, concluyó Cordero. Entretanto, Fuentes advirtió que las comunidades deben adaptarse a la nueva realidad climática: “Las comunidades deben pensar en cómo pueden volverse más resilientes. Tienen que preguntarse, ¿qué podemos cambiar o hacer para proteger nuestra área?”.


Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo