Ciudad de México, 26/09/24 (Más / IA).- Los parques industriales en México atraviesan un momento histórico de expansión y relevancia económica sin precedentes. En los últimos cuatro años, la absorción neta de estos espacios ha aumentado drásticamente, pasando de 2 millones de metros cuadrados en 2019 a 5 millones en 2023. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por el fenómeno del relocalización o ‘nearshoring’, la pandemia y la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
El ‘nearshoring’, que implica la reubicación de empresas más cerca de los mercados de consumo, ha beneficiado a México por su cercanía con Estados Unidos, su principal socio comercial. Las tensiones entre China y Estados Unidos, junto con las vulnerabilidades expuestas en las cadenas de suministro durante la pandemia, han hecho que México se consolide como un destino atractivo para la inversión extranjera directa, especialmente en el sector manufacturero.
Durante el primer semestre de 2024, la inversión extranjera directa en México alcanzó los 31,100 millones de dólares, un récord que representó un incremento del 7.2 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Gran parte de esta inversión (54%) se destinó a la manufactura, un sector que depende de los parques industriales para su desarrollo.
El impacto del ‘nearshoring’ ha transformado la configuración de los parques industriales en México.
Carlos Zegarra, socio líder de Management Consulting en PwC México, afirma que la demanda de espacios ha crecido a tal punto que las empresas ahora requieren áreas mucho mayores para procesos productivos más complejos. Esto ha llevado a un incremento significativo en el tamaño y cantidad de parques en construcción. En 2019, había 15 parques en desarrollo; en 2024, esa cifra aumentó a 72.
La mayoría de estos parques se concentran en estados clave como Nuevo León, Baja California, Estado de México, Chihuahua y Guanajuato, regiones que se han consolidado como centros neurálgicos de la industria. Actualmente, de los 460 parques industriales registrados, que suman un total de 80 millones de metros cuadrados, el 98 por ciento están ocupados, lo que refleja el dinamismo del sector.
A pesar del auge, los parques industriales enfrentan varios desafíos, siendo el más crítico el acceso a energía. Según Zegarra, el suministro energético permanente y eficiente es una prioridad para las empresas instaladas en México. La Ley de la Industria Eléctrica, que limita la capacidad de generación distribuida a 0.5 MW, ha sido señalada como una barrera. La Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) ha solicitado que este límite se eleve a 1.0 MW para facilitar el autoconsumo energético en estos espacios.
En 2023, los parques industriales en México demandaron aproximadamente 13,000 MW de energía, y se prevé que en los próximos cinco años se necesitarán 3,000 MW adicionales. Esto es crucial, dado que muchas multinacionales tienen compromisos de descarbonización y requieren fuentes de energía renovables para cumplir con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). Si bien actualmente la generación con combustibles fósiles no representa un impedimento para la llegada de nuevas empresas, podría ser un factor determinante en el futuro.
Además de los problemas energéticos, el entorno regulatorio es otro obstáculo importante. Los trámites burocráticos a nivel federal, estatal y municipal a menudo duplican los requisitos, lo que retrasa la construcción de nuevos parques industriales entre uno y dos años.
El panorama para los parques industriales en México es prometedor. Se estima que el número de estos complejos podría llegar a 130 para 2029, estabilizándose en los próximos tres años. Elizabeth González, gerente de valuación de activo fijo de KPMG México, destaca que el próximo gobierno tiene una oportunidad crucial para fomentar el desarrollo de infraestructura, energía y transporte, sectores clave para mantener el crecimiento de los parques industriales.
Sin embargo, expertos como Carlos Zegarra advierten que México debe ser más proactivo para seguir siendo competitivo en el ‘nearshoring’. “Debemos ser conscientes de que somos el único país en este juego, y quien juegue mejor a largo plazo obtendrá el mayor beneficio”, concluye Zegarra.
Con el impulso de la IED y el desarrollo industrial, los parques industriales se han convertido en uno de los motores más importantes de la economía mexicana, pero su éxito futuro dependerá de cómo el país enfrente los retos en energía, sustentabilidad y regulación.

