Oaxaca, 28/10/24 (Más / IA).- En el marco de la Feria Internacional del Libro del Estado, tres telescopios dispuestos en la plaza del centro de Oaxaca capturan la atención de cientos de personas que, noche tras noche, se forman con entusiasmo para observar el cielo.
Aunque la feria literaria es el evento principal, la Sociedad Astronómica Nicolás Copérnico ha acaparado la curiosidad de los asistentes con un simple pero fascinante ejercicio: acercar las estrellas al público.
Fundada por estudiantes hace más de una década, la sociedad nació bajo el nombre poético de Oaxaca, Corazón del Cielo Astral, y hoy es guiada por una nueva generación de jóvenes comprometidos con la divulgación científica en Oaxaca.
Encabezando la Sociedad Astronómica Nicolás Copérnico, Emmanuel Pérez Matías, estudiante de Biología de 22 años; Luis Eduardo Gutiérrez García, estudiante de Medicina de 22; y Sebastián Dávila Pérez, ingeniero mecánico de 25, coordinan a un grupo de entre 25 y 30 jóvenes que, desde hace ocho días, acuden al centro de la ciudad para instalar sus telescopios. El objetivo: dar a conocer a grandes y pequeños los cuerpos celestes visibles en el cielo nítido de Oaxaca. Según el recuento de los organizadores, aproximadamente 300 personas observan la luna, Saturno o Venus cada noche a través de sus telescopios, sumando hasta la fecha un total de alrededor de 1,500 observadores.
La Sociedad Astronómica Nicolás Copérnico, fundada en 2012 por jóvenes del Colegio de Bachilleres de Cuilápam de Guerrero, comenzó como un proyecto de divulgación científica impulsado por el amor a la astronomía. Con el paso de los años, muchos de los fundadores tomaron otros caminos, pero en 2016 una nueva generación retomó la iniciativa, incorporando a estudiantes de diversas disciplinas. “Somos un grupo interdisciplinario de biólogos, físicos, químicos, médicos y de todas las áreas, que nos dedicamos a divulgar la ciencia de manera gratuita”, comenta Eduardo Gutiérrez. La misión del grupo, además de difundir conocimiento, es inspirar a las nuevas generaciones, especialmente en Oaxaca, donde consideran que existe “un rezago educativo muy grande”.
La invitación para participar en la Feria del Libro llegó a la sociedad a través de un correo electrónico. “Fue algo bastante impactante”, comenta Emmanuel Pérez, quien destaca que para el grupo, la Feria Internacional del Libro del Estado es un referente cultural en Oaxaca. “En cuanto nos contactaron, dimos seguimiento lo más pronto que pudimos y tratamos de ser los más puntuales”, añade. Los jóvenes explican que han cubierto sus propios gastos y no reciben financiamiento estable, aunque en ocasiones reciben apoyo logístico, como transporte o alimentos, de instituciones locales. “No podemos desarrollar actividades de gran impacto por nuestra cuenta, por eso quedamos más a disposición de invitaciones de escuelas, municipios e instituciones”, señala Pérez.

Además de sus presentaciones en eventos, la Sociedad Astronómica Nicolás Copérnico organiza talleres, conferencias y exposiciones para acercar a la sociedad a los conceptos científicos. La carencia de recursos limita sus proyectos, por lo que los jóvenes contemplan la posibilidad de constituirse formalmente como asociación civil, un trámite que requiere alrededor de 25,000 pesos. Esto les permitiría acceder a más oportunidades y recursos para su labor educativa, que incluye la intención de realizar divulgación tanto del universo como de la microscopia, ya que quieren hacer divulgación del cosmos, de lo grande, pero también de lo pequeño, explican.
La pasión de estos jóvenes es clara al recordar sus inicios: en las aulas de su colegio crearon su primer telescopio con un tubo PVC, espejos traídos por los estudiantes y una montura rudimentaria. Aquel primer aparato, aunque ya deteriorado, sigue siendo un símbolo de su perseverancia.
La Sociedad Astronómica Nicolás Copérnico busca también generar conciencia en quienes toman decisiones sobre la importancia de la educación y divulgación científica como vías para mejorar las oportunidades en el Estado. Emmanuel Pérez enfatiza que Oaxaca cuenta con un gran potencial para generar recurso humano, y que su biodiversidad y riqueza cultural deberían ser valoradas. “El sistema actual les dice [a los jóvenes] que eso no sirve de nada. Y lo primero en lo que piensan es en abandonar su lugar de origen”, reflexiona.
La labor de la Sociedad Astronómica Nicolás Copérnico sigue creciendo y demuestra el valor de la divulgación científica como un esfuerzo comunitario. Para estos jóvenes, mirar hacia las estrellas es más que una pasión: es una oportunidad para devolverle a su tierra una visión de futuro.
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