Culiacán, Sinaloa, 04/10/24 (Más / IA).- El estado de Sinaloa ha vivido un periodo de intensa violencia durante los últimos 24 días, que ha dejado al menos 138 homicidios, 173 personas privadas de la libertad y 195 desapariciones, en medio de lo que las autoridades han descrito como una serie de enfrentamientos entre grupos del crimen organizado.
A pesar de la gravedad de los hechos, tanto las autoridades estatales como las federales han sido criticadas por minimizar la situación.
En su primera conferencia matutina como presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo abordó el tema de la seguridad en Sinaloa tras una reunión con el gabinete de seguridad, afirmando que aún no cuentan con un diagnóstico completo de la entidad.
“Vamos a esperar a que podamos tener el análisis más detallado del caso Sinaloa para poderles comentar. Pero sí, lo que les puedo decir es que este fin de semana no fue de los estados con mayor número de homicidios”, comentó el 2 de octubre. Sin embargo, la violencia en la región no ha cesado.
Durante septiembre, el estado registró 142 víctimas de homicidio, de las cuales 129 ocurrieron entre el 9 y el 30 de septiembre. Estos datos convierten a septiembre en el mes más violento para Sinaloa desde julio de 2017, según cifras proporcionadas por la Fiscalía estatal. Además, durante los primeros dos días del mes de octubre, nueve homicidios más se sumaron a la creciente ola de violencia.
El inicio de esta crisis coincide con la captura en Texas de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, el pasado julio, un evento que, de acuerdo con fuentes oficiales, ha generado una serie de enfrentamientos entre facciones criminales en disputa por el control de territorios clave.
Los hechos más graves han ocurrido en municipios como Culiacán, Cosalá, Elota, Eldorado, San Ignacio y Navolato.
Los días 28 y 29 de septiembre se registraron bloqueos carreteros y el hallazgo de una camioneta con al menos 10 cuerpos en su interior, con la macabra inscripción “Bienvenidos a Sinaloa” en la carrocería. A lo largo de estas semanas, la entidad ha sido escenario de balaceras, ataques a viviendas, saqueos y quema de vehículos.

Según el reporte de las autoridades estatales, hasta el 29 de septiembre se habían asegurado cinco inmuebles, detenido a 50 personas y neutralizado a 20 civiles armados en 20 enfrentamientos directos entre grupos criminales y fuerzas de seguridad.
La violencia no solo ha cobrado vidas, sino que ha afectado gravemente la vida diaria de los sinaloenses.
El gobernador Rubén Rocha decidió cancelar las celebraciones del 15 de septiembre como medida de prevención, y el 21 del mismo mes el Ejército envió 600 efectivos adicionales para reforzar la seguridad. Sin embargo, los esfuerzos no lograron frenar la violencia.
La situación ha impactado también en el sector educativo. Desde el 26 de agosto hasta el 18 de septiembre, alumnos de primaria y secundaria en Culiacán y otras localidades cercanas solo asistieron a clases en siete ocasiones debido a la falta de seguridad. Para el 25 de septiembre, el 60% de las escuelas públicas permanecían cerradas, afectando gravemente el ciclo escolar. Mientras tanto, la Universidad Autónoma de Sinaloa decidió mantener clases a distancia en varias de sus unidades, incluyendo Culiacán y Navolato.
El cierre de negocios en varios municipios ha sido otra consecuencia directa de la inseguridad. Comerciantes han denunciado saqueos y ataques, lo que ha llevado a muchos a suspender actividades, profundizando la crisis económica en la región.
La sociedad civil ha salido a las calles para exigir justicia. El 27 de septiembre, familiares de personas desaparecidas protestaron en Mazatlán, mientras que dos días después, cientos de personas se manifestaron en Culiacán pidiendo paz y atención a los casos de desapariciones. El colectivo Sabuesas Guerreras reportó 195 casos de personas desaparecidas desde septiembre y demandó una respuesta más firme por parte de las autoridades.
El 2 de octubre, la Red Ciudadana Anticorrupción de Sinaloa emitió un comunicado pidiendo a los gobiernos estatal y federal que actúen de manera decidida y transparente frente a la crisis de violencia. “Hacemos un llamado a todas las instituciones y representantes gubernamentales para que en estos momentos de incertidumbre y de vulnerabilidad asuman sus deberes de forma decidida y transparente para el restablecimiento de la seguridad pública”, señala el texto.
A pesar de las críticas, el gobernador Rubén Rocha defendió la actuación de su administración tras la toma de protesta de Sheinbaum Pardo, asegurando que se está respondiendo con firmeza. “En todas partes existe el problema de la violencia. Y nosotros le estamos respondiendo al pueblo de Sinaloa con carácter y energía. Tengo el respaldo de la presidenta”, declaró.
La situación en Sinaloa sigue siendo tensa, mientras la población exige respuestas y acciones concretas ante una violencia que parece no dar tregua.
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