Abogado resalta que sobre la muerte de Chris solo se han hecho explicaciones verbales, cuando hacen falta elementos forenses. Con lo expuesto hasta ahora no se puede refutar ni validad la conclusión expuesta
Por Leslie Zamora
Saltillo, Coahuila, 26/01/2026 (Más).- La versión oficial sobre la muerte de Christian Hernán Pérez Rentería no puede considerarse plenamente válida mientras no se hagan públicos el dictamen de necropsia ni los videos completos del caso, advirtió Gerardo Pérez, abogado penalista consultado por Más.
El especialista señaló que la Fiscalía General del Estado, a través de declaraciones de su titular, Federico Fernández Montañez, solo ha adelantado que la causa fue una caída de su propia altura.
Pérez sostuvo que, sin elementos forenses, es imposible confirmar si la lesión es compatible con la pérdida de la vida. “No todas las caídas de propia altura son mortales. Para que lo sea, tiene que conocerse la dinámica del golpe y el lugar exacto de la lesión”, afirmó, al tiempo que cuestionó que no se haya precisado si el impacto fue en la base del cráneo u otra zona vulnerable.
Christian Hernán Pérez Rentería fue detenido por elementos de la Policía Municipal de Torreón la madrugada del domingo 18 de enero, luego de un altercado en un bar donde celebraba su cumpleaños. El joven fue remitido al Centro de Justicia Municipal y, horas después, trasladado a un hospital debido a lesiones que posteriormente le causaron la muerte. El pasado viernes, la Fiscalía General de Coahuila informó que las lesiones se originaron por una caída accidental de su propia altura.
El abogado Gerardo Pérez recordó, además, que el joven falleció bajo custodia, primero de personal de seguridad privada, después de la Policía Municipal y, finalmente, de autoridades del Centro de Justicia Municipal, lo que impone un deber legal de protección. “Las autoridades no tienen solo un deber ético, sino un deber legal de garantizar la integridad física de las personas detenidas”, subrayó.
Aunque la Fiscalía descarta por ahora el homicidio, el especialista señaló que el caso no debe cerrarse, ya que existen otros delitos que pueden investigarse. “Aun cuando no se trata de homicidio, aquí puede configurarse el delito de tortura o de tratos crueles, inhumanos o degradantes”, dijo con base en la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura, que establece la obligación de indagar cualquier acto que implique dolor o sufrimiento físico o psicológico.
Precisó que dicha legislación también alcanza a particulares cuando actúan con consentimiento, tolerancia o conformidad de autoridades. “El tipo penal se amplifica: incluso los vigilantes del centro nocturno pueden ser sujetos de investigación si infligieron sufrimiento físico o psicológico a la víctima”, explicó. En este sentido, dijo que la responsabilidad no se limita únicamente a policías o custodios.
El abogado penalista consultado por Más agregó que, ante la versión de la familia sobre la existencia de otras lesiones en el cuerpo, deben activarse mecanismos especializados de investigación forense. “Si hay golpes, rasguños, hematomas o signos de maltrato, eso obliga a ampliar la investigación más allá de una simple caída”, señaló.
En ese contexto, mencionó que deben aplicarse protocolos internacionales como el Protocolo de Estambul, para documentar posibles casos de tortura, y el Protocolo de Minnesota, para investigar muertes bajo custodia. Estas herramientas, reconocidas por la ONU, exigen investigaciones independientes, exhaustivas, rápidas y transparentes cuando hay posibles responsabilidades de agentes del Estado.
Destacó también que estos protocolos garantizan el derecho de las familias a conocer la verdad sobre lo ocurrido. “Los familiares tienen derecho a saber qué pasó, cómo ocurrió y bajo qué circunstancias murió la persona que estaba bajo resguardo de la autoridad”, dijo. El abogado insistió en que, sin acceso a la necropsia, certificados médicos y material videográfico completo, no es posible confirmar la versión oficial. “Yo no puedo refutar lo que dice el fiscal, pero tampoco puedo validarlo. Necesitamos razones objetivas: saber cómo cayó, dónde se lesionó y si esa lesión es realmente congruente con la muerte”, concluyó.

