Saltillo, Coahuila, 19/01/26 (Más).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su gobierno mantiene coordinación con autoridades de Coahuila ante los recientes impactos industriales en el estado, como el despido de mil 900 trabajadores de la planta de General Motors y la crisis que persiste en Altos Hornos de México. Durante su conferencia matutina, señaló que ambos casos son prioritarios para el desarrollo económico de la región.
En el caso de General Motors, Sheinbaum explicó que el recorte de trabajadores obedeció a un cambio en la estrategia de producción, pues estaba enfocada en vehículos eléctricos. Recordó que durante la administración de Joe Biden en Estados Unidos se impulsaron estímulos para ese tipo de vehículos, pero dichos apoyos fueron cancelados por la actual presidencia estadounidense, lo que influyó en la reconfiguración de inversiones. No obstante, destacó que la empresa anunció una nueva inversión de mil millones de dólares en México, lo que mantiene perspectivas positivas para el sector.
En Coahuila, la preocupación por el cierre va más allá de los empleos directos. De acuerdo con el secretario general de la CTM en la entidad, Tereso Medina Ramírez, están en riesgo alrededor de 5 mil 700 empleos adicionales debido a la afectación en empresas proveedoras y de servicios vinculadas a GM. Según explicó, por cada empleo perdido en la armadora, peligran hasta tres más en la cadena de suministro, lo que amplifica el impacto en la economía local.
Sheinbaum también mencionó que su gobierno colabora con autoridades estatales para dar seguimiento al proceso legal en torno a Altos Hornos de México, empresa estratégica para la región, que se encuentra en proceso de subasta judicial. Recalcó la importancia de resolver este conflicto en beneficio del empleo y la actividad económica de Coahuila.
Negociaciones del T-MEC y relación con Estados Unidos
En el marco de estos temas, la presidenta expresó su confianza en las próximas negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), destacando que se busca “cerrar bien los acuerdos” para brindar mayor certeza a las inversiones y evitar especulaciones sobre el futuro del convenio.
Se refirió también a los cambios en la política comercial de Estados Unidos, donde señaló que la llegada de Donald Trump ha representado un giro en la relación bilateral por la imposición de aranceles. En ese sentido, reafirmó que México mantendrá una postura firme: “Buscamos una relación de respeto a México, a la soberanía y decisiones soberanas. Y al mismo tiempo una relación de respeto a Estados Unidos”.
Finalmente, apuntó que la política exterior de su gobierno se conduce bajo principios propios, incluyendo la defensa de los mexicanos que residen en territorio estadounidense.

