Tras días del desplome de una parte de estructura subterránea de yacimiento no se ha podido localizar a mineros. El difícil acceso y los límites de comunicación dificultan las labores de búsqueda
Culiacán, Sinaloa, 27/03/26 (Más).- Cuatro trabajadores permanecen desaparecidos tras el derrumbe registrado en la mina Santa Fe, ubicada en la sindicatura de Cacalotán, en el municipio El Rosario, al sur de Sinaloa, luego de que una estructura interna colapsara y los dejara atrapados mientras realizaban sus labores.
De acuerdo con información dada a conocer por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Coordinación Nacional de Protección Civil, los mineros laboraban para la empresa Industrial Minera Sinaloa, S.A. de C.V., y desde el momento del accidente se activaron protocolos de emergencia con participación de autoridades federales, estatales y la propia compañía.
El derrumbe ocurrió el pasado 25 de marzo y, según los primeros reportes oficiales, fue provocado por el colapso de una presa de jales al interior de la mina, lo que generó el desplome de una parte de la estructura subterránea.
Ante la gravedad del hecho se desplegó un operativo de gran escala encabezado por el Ejército Mexicano. En total participan 98 elementos, entre ellos 38 efectivos del Batallón de Atención a Emergencias, quienes cuentan con el apoyo de cuatro binomios caninos especializados en búsqueda y localización de personas.
Las labores de rescate se realizan con equipo especializado, incluyendo sistemas de respiración autónoma para operar en ambientes con baja concentración de oxígeno, herramientas para corte y remoción de estructuras colapsadas, equipos de radiocomunicación y generadores de energía para garantizar la continuidad de las maniobras en condiciones adversas.
Las condiciones geográficas representan uno de los principales retos para los equipos de emergencia, ya que la mina se localiza en una zona serrana de difícil acceso, donde la comunicación es limitada. Esta situación ha complicado tanto la coordinación de los trabajos como la obtención de información precisa sobre la situación de los trabajadores atrapados.
Autoridades estatales de Protección Civil señalaron que brigadas especializadas en rescate minero fueron enviadas al lugar para reforzar las labores iniciales emprendidas por la empresa. Indicaron que no se puede anticipar un resultado debido a la complejidad del derrumbe, pero se mantienen los esfuerzos con la expectativa de localizar con vida a los mineros.
De manera paralela, familiares de los trabajadores permanecen en las inmediaciones de la mina en espera de noticias, mientras que a través de reportes y redes sociales se ha dado seguimiento al caso, evidenciando la preocupación en la región por las condiciones de seguridad en este tipo de instalaciones.
Las autoridades no han informado sobre avances concretos en el contacto con los mineros ni sobre el tiempo estimado para su localización. Sin embargo, reiteraron que el operativo continuará de forma ininterrumpida hasta agotar todas las posibilidades de rescate.
El incidente ha puesto nuevamente en el centro de atención los riesgos asociados a la actividad minera en zonas apartadas, así como la importancia de contar con protocolos estrictos de seguridad y respuesta ante emergencias para proteger la vida de los trabajadores.
La Coordinación Nacional de Protección Civil informó en un comunicado que el incidente ocurrió alrededor de las 14:00 horas del 25 de marzo, aunque fue reportado a autoridades municipales hasta las 14:20 horas del día siguiente. Tras la notificación formal, se activaron los protocolos federales de respuesta, lo que permitió la movilización de fuerzas de tarea hacia la zona.
En el documento, Laura Velázquez Alzúa, coordinadora de Protección Civil, aseguró que las labores no se detendrán hasta ubicar a los trabajadores atrapados, al tiempo que se mantendrá el despliegue de todos los recursos necesarios, así como el acompañamiento permanente a las familias afectadas durante el proceso.
Según los reportes técnicos citados, al momento del colapso de la geomembrana se encontraban 25 trabajadores en labores de excavación; de ellos, 21 lograron salir por sus propios medios sin lesiones, mientras que 4 permanecen atrapados.
Asimismo, se informó que en el sitio se mantiene ventilación constante en el interior de la mina para preservar condiciones de soporte de vida, además de que ya se realizó el taponamiento del punto de falla para evitar el ingreso de más material. Paralelamente, se ejecutan trabajos de remoción en la bocamina para permitir un acceso más seguro.
El comunicado agrega que se desarrolla una excavación vertical con equipo especializado de perforación de diamante, con el objetivo de alcanzar hasta 300 metros de profundidad para intentar establecer contacto con los mineros y suministrarles insumos vitales, mientras se preparan maniobras de descenso mediante contrapozos.

