Datos oficiales revelan que la entidad registra un aumento del 7.2% en el diagnóstico de trastorno depresivo. El repunte revierte la tendencia a la baja de años anteriores
Saltillo, Coahuila, 27/03/26 (Más).- Coahuila registra un repunte en los casos de depresión durante 2026, al contabilizarse 489 diagnósticos al corte de la Semana Epidemiológica 10, lo que representa un incremento de 7.2 por ciento en comparación con los 456 casos reportados en el mismo periodo del año anterior.
Los datos provienen del Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica (Sinave) de la Secretaría de Salud, y reflejan un cambio en la tendencia observada en años recientes, cuando los registros habían mostrado una disminución tras el pico de 618 casos alcanzado en 2023.
La depresión es un trastorno del estado de ánimo, clínicamente reconocido como trastorno depresivo mayor, que se caracteriza por la presencia persistente de tristeza, pérdida de interés o placer en las actividades cotidianas y una disminución significativa en la capacidad de funcionamiento.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, este padecimiento puede afectar pensamientos, emociones, comportamiento y salud física, e incluir síntomas como fatiga, alteraciones del sueño y del apetito, dificultad para concentrarse y sentimientos de inutilidad o culpa.
Su origen es multifactorial, al involucrar factores biológicos, psicológicos y sociales, y su diagnóstico y tratamiento requieren valoración profesional, ya que puede tener un impacto profundo en la calidad de vida y, en casos graves, asociarse con riesgo de suicidio.
El incremento en la entidad contrasta con lo ocurrido en Nuevo León, donde los diagnósticos descendieron de 994 a 855 en el mismo periodo, equivalente a una reducción del 14 por ciento, lo que sugiere diferencias en factores como acceso a servicios de salud, diagnóstico oportuno o condiciones sociales.
A nivel nacional, las cifras también muestran un ligero aumento, al pasar de 24 mil 874 a 25 mil 908 casos, es decir, un crecimiento de 4.2 por ciento, lo que mantiene a los trastornos depresivos como un reto relevante en materia de salud pública.
En Saltillo y su zona metropolitana, especialistas advierten una presión creciente sobre los servicios de salud mental, donde la demanda de atención psicológica y psiquiátrica supera la capacidad del sistema público, generando tiempos de espera prolongados para los pacientes.
A este panorama se suman factores culturales, como el estigma asociado a los trastornos mentales, que limita que muchas personas busquen ayuda profesional, por lo que una parte importante de los casos no llega a registrarse en los sistemas oficiales.
Autoridades y especialistas coinciden en que las cifras del Sinave reflejan únicamente los diagnósticos confirmados dentro del sistema de salud, por lo que la magnitud real del problema podría ser mayor, lo que refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de atención, prevención y detección oportuna en la entidad.

