Ciudad de México. Agosto 26.- El Parque Nacional de Tulum, que concentra parte de las playas más visitadas de Quintana Roo, se encuentra bajo el control de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) a través de la empresa pública Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares Olmeca-Maya-Mexica (GAFSAOMM), conocida como Mundo Maya. La administración militar del espacio ha derivado en conflictos con la población local, que denuncia el incumplimiento de acuerdos para garantizar el acceso gratuito de los residentes.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, el presidente municipal de Tulum, Diego Castañón, acusó a la Sedena de impedir que los ciudadanos ingresen libremente a las playas, pese a que se había pactado permitir la entrada con solo mostrar la credencial de elector. Según el edil, desde hace más de diez días el municipio no recibe respuesta a sus comunicaciones con Mundo Maya, lo que ha generado molestia entre los habitantes.
Castañón advirtió que, si no se respeta lo acordado, recurrirán a manifestaciones. Señaló que mientras se condiciona el acceso con cobros de derechos, el municipio continúa con la obligación de mantener limpias las playas del polígono. “Lo que uno dice con la boca se sostiene”, reprochó el alcalde al subrayar que representa el hartazgo de los ciudadanos que exigen recuperar sus derechos sobre el litoral.
El problema se origina en el decreto emitido en 2022 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, con el que se creó un Área Natural Protegida (ANP) para la conservación del jaguar en 2,249 hectáreas. Posteriormente, a través de la Sedatu, se delimitó el llamado “Parque Jaguar”, que incorporó al Parque Nacional Tulum, la zona arqueológica y el Área de Protección de Flora y Fauna Jaguar, entregando su operación a la Sedena mediante Mundo Maya.
Desde entonces, el acceso a las playas se ha condicionado a pagos de derechos recaudados por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y Mundo Maya, además de la tarifa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para ingresar a la zona arqueológica. Esta situación incluso ha impedido que los mexicanos disfruten de la gratuidad dominical en sitios arqueológicos, ya que para llegar al recinto primero deben cubrir las cuotas de entrada al Parque Jaguar.
Aunque tras protestas ciudadanas se pactó que los residentes de Tulum pudieran entrar de manera libre, el alcalde denunció que en los últimos días el acuerdo no se cumple. Por ello, presentó ante el Congreso de la Unión una iniciativa para reformar la Ley de Derechos de la Conanp, con el fin de garantizar que, al menos los domingos, el acceso sea gratuito para todos los mexicanos, como sucede en otras zonas arqueológicas del país.
Durante una visita a Chetumal, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el esquema actual vulnera el derecho de acceso libre en domingos y aseguró que el tema ya se encuentra bajo revisión. Subrayó que debe establecerse un día de ingreso sin costo, lo que implicaría que la Conanp exente el cobro.
La inconformidad ha escalado no solo entre ciudadanos y turistas, sino también entre trabajadores del INAH, quienes protestaron contra los cobros de Mundo Maya iniciados el 10 de agosto de 2025. Denuncian que la Sedena ha usurpado funciones del instituto y pone en riesgo la conservación del sitio arqueológico.
El INAH, sin embargo, reconoció la existencia de un convenio tripartita con la Conanp y Grupo Mundo Maya, mediante el cual desde esa fecha se permite la venta conjunta de boletos para el Parque Jaguar, el Parque Nacional Tulum y la zona arqueológica. Esto significa que, aun si los visitantes solo desean acceder a la playa o al sitio arqueológico, deben cubrir el pago a las tres instancias.

