En el Cefereso 16 han ocurrido 19 muertes en tres años; el colectivo Artículo 20, las atribuye a fallas en los servicios de salud y condiciones inhumanas. Un diagnóstico de la CNDH revela un alto promedio de intentos de suicidio
Morelos, 15/11/2024 (Más / IA).- Las condiciones de vida y la atención médica en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) 16, ubicado en Morelos, han sido fuertemente cuestionadas por organizaciones y familiares de internas. En este penal, que alberga a mujeres provenientes de distintos estados del país, se han registrado 19 muertes en los últimos tres años, dos de ellas solo en lo que va de noviembre.
El colectivo Artículo 20, conformado por exinternas y familiares de personas privadas de la libertad, ha denunciado que las muertes, oficialmente catalogadas en su mayoría como suicidios, son en realidad el resultado de negligencias médicas y condiciones inhumanas de reclusión.
Nayeli, una exinterna que pasó tres años y nueve meses en el penal, relata las deplorables condiciones que vivió: “Ellos mismos te enferman, ellos mismos te dan los medicamentos para que todo el día estés como estúpida y no pidas algo”. Durante su estancia, los alimentos eran insalubres y sufrió constantes problemas de salud, incluyendo un preinfarto que no fue atendido a tiempo.
En su testimonio, señala la falta de actividades recreativas y el estado de abandono emocional al que las internas son sometidas. “En la primera semana me quería matar. Ya no aguanté, dije: ‘Me quiero morir’”.
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria, elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), muestra que los intentos de suicidio en el Cefereso 16 son un problema crónico. En 2020, se registraron 161 intentos entre una población de 812 internas, un promedio alarmante que refleja las condiciones extremas que enfrentan.
Viridiana Molina, representante de Artículo 20 y también ex interna del penal, informó que desde la apertura del Cefereso en 2016 han fallecido 26 mujeres. Denunció casos de negligencia médica que derivaron en muertes evitables, como el de una interna diagnosticada con colitis cuando en realidad padecía cáncer de estómago, o el de otra que no recibió atención adecuada pese a tener un solo riñón.
El martes pasado, integrantes del colectivo Artículo 20 protestaron frente al Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social en Ciudad de México. Durante la manifestación, exigieron que el gobierno deje de responsabilizar a las familias por las muertes y negligencias, y entregaron un oficio con sus preocupaciones.
La protesta se dio un día después de una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde el Estado mexicano atribuyó las muertes al supuesto abandono de las familias y a problemas emocionales de las internas. Viridiana Molina rechazó esta postura: “Estamos en contra de lo que dijeron en la Comisión Interamericana. No se habla con una perspectiva de género, ya que los contextos de las compañeras son totalmente diferentes. Muchas tienen hijos con parálisis o padres de la tercera edad”.
Jazmín, familiar de una interna, denunció que las mujeres no reciben atención médica adecuada ni medicamentos. Su familiar, que tiene un quiste vaginal, no ha sido tratada desde su traslado al Cefereso 16. “No les dan medicamento y las quieren engañar con una pastilla para que supuestamente se controlen, pero las perjudican más. Se vuelven adictas a esas pastillas”, señaló.
Asimismo, Jazmín denunció abusos físicos y sexuales dentro del penal. “Los mismos custodios golpean a las internas. Las violan, las golpean. Es por eso que estamos exigiendo el traslado de las internas con delitos comunes a sus estados de origen”.
El caso del Cefereso 16 refleja fallas estructurales en el sistema penitenciario mexicano, donde la falta de perspectiva de género, las negligencias médicas y el aislamiento han resultado en un número alarmante de muertes. Las denuncias y protestas buscan visibilizar estas condiciones y exigir soluciones inmediatas para garantizar los derechos humanos de las internas.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Es complicado el tema sobre todo cuando el estado se encuentra limitado para atender el problema social de la inseguridad, ya que las detenidas son consideradas vulnerables según las leyes por el simple hecho de estar detenidas y exigen más que las personas en el exterior tomando en cuenta que estar confinadas a un lugar el cual es una prisión y siendo puras mujeres las cuales a veces no se soportan ellas mismas por tener tantos cambios hormonales y estar lejos de sus hijos, esposo, pareja, familia y además de sufrir más abandono por parte de sus familiares y algunas de ellas provienen de familias altamente criminogenas la falta de alguna actividad que las mantenga ocupadas y lejos de las drogas que muchas de las ocasiones desde el exterior son adictas y casi nunca se checaron o dieron seguimiento en el médico o tomaron un programa en contra de las adicciones etc. Esperemos tomen atención las autoridades en este tema tan complicado y resuelvan de la mejor manera para evitar que sigan tomando malas desiciones en contra de su vida.
Esto es un claro ejemplo de la inexistencia de la cultura de los derechos humanos. Ojalá las autoridades le den la importancia de este tema tan complicado y resuelvan de la mejor manera para evitar que sigan tomando malas desiciones en contra de su vida.