Para conocer avances de la investigación federal, colectivos de búsqueda regresaron a propiedad de Jalisco señalado como centro de operaciones del CJNG. La FGR reporta más del 64% de progreso en el procesamiento del sitio, donde se han hallado restos humanos, objetos personales y evidencias balísticas, además de la detención de 47 personas relacionadas
Redacción Más
Teuchitlán, Jalisco, 11/04/26 (Más).- Con el objetivo de conocer los avances en las investigaciones encabezadas por la Fiscalía General de la República (FGR), colectivos de búsqueda de personas desaparecidas regresaron al Rancho Izaguirre, en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, a casi un año de los primeros hallazgos en el predio.
De acuerdo con información publicada por Infobae, el ingreso fue autorizado por autoridades federales como parte de las diligencias en curso en la comunidad de La Estanzuela, donde el sitio fue identificado en 2025 como un presunto centro de operaciones vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación.
El traslado de los colectivos se realizó en un convoy de ocho camionetas bajo resguardo de la Guardia Nacional, en medio de un operativo de seguridad reforzado.
Según el informe más reciente de la FGR, el rancho habría sido utilizado como centro de adiestramiento para reclutas, donde se llevaban a cabo prácticas de tiro y acondicionamiento físico, además de actividades relacionadas con el reclutamiento forzado.

Las autoridades federales reportan un avance del 64.44% en el procesamiento del predio, donde se han localizado restos óseos, elementos balísticos y diversos objetos personales. Uno de los fragmentos analizados permitió obtener un perfil genético masculino, aunque hasta ahora no ha sido posible su identificación.
En el ámbito judicial, la FGR ha informado sobre la detención de 47 personas vinculadas al caso, además de órdenes de aprehensión que continúan en proceso. Sin embargo, colectivos como Guerreros Buscadores de Jalisco han cuestionado la versión oficial, al considerar que los hechos no pueden limitarse a un centro de entrenamiento.
“En ese predio hubo violencia, hubo dolor y hubo muerte”, señalaron en un posicionamiento, al insistir en que existen indicios de posibles asesinatos sistemáticos en el lugar.

Durante la reciente inspección, integrantes de los colectivos reportaron nuevos hallazgos, entre ellos restos humanos, fosas adicionales y objetos personales como ropa, mochilas y calzado, que podrían contribuir a la identificación de víctimas. Parte de estos indicios fue trasladada a la Ciudad de México para su análisis pericial.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha señalado irregularidades en la investigación, incluyendo fallas en la preservación del sitio, manejo inadecuado de evidencias y retrasos en los procesos forenses.
A un año de los descubrimientos iniciales, el caso del Rancho Izaguirre permanece abierto y bajo cuestionamientos. Mientras las autoridades sostienen avances en las indagatorias, familiares y colectivos de búsqueda demandan esclarecer la magnitud de lo ocurrido en este sitio, considerado clave dentro de la crisis de desapariciones en México.
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