Por Horacio Cárdenas Zardoni
Alguna ocasión, buscando dato sobre programas de estudios en universidades norteamericanas, nos llamó mucho la atención que en prácticamente todas las instituciones que consultamos, había un diferencial de costos para los ciudadanos originarios del estado en que estaba ubicada la universidad respecto del que tenía para estudiantes provenientes de cualquier otro estado del mismo país, e incluso para los que venían de otras naciones. Estamos hablando que una carrera profesional, una maestría o un doctorado, costaban más o menos el doble para un externo que lo que le cobraban a un nativo.
Desde nuestro punto de vista, muy mexicano, grabado como traemos en el cerebro lo de la libertad de tránsito, lo de que el país es una república democrática, representativa y federal, lo que veíamos que sucedía en Estados Unidos, la democracia por excelencia, imitada por nosotros de todo a todo, se nos antojaba un verdadero escándalo ¿cómo podían discriminar a todos los de fuera privilegiando a los de dentro?
Pero conforme avanzaba nuestra investigación, encontramos que este tratamiento de las instituciones educativas, se repetía en todos o casi todos los estados de la Unión, cuyos gobernantes y sus instituciones, buscaban mostrarle a sus gobernados que allí no había privilegio alguno para los foráneos, y sí al contrario, una preferencia que rondaba el consentimiento. Luego notamos que esta situación no se restringía a las universidades, sino que en muchos otros terrenos de la actividad pública, e incluso entre particulares, también se deba el mismo fenómeno, una preferencia a los propios, y un trato más que rudo para con los de fuera, por más que cuando llegaran a estudiar allí, quedándose cuatro o más años, igual pasaban a ser casi ciudadanos del estado en cuestión.
Hurgando un poco más, encontramos la explicación, en los estados de los Estados Unidos… así hay que decirlo porque así es, los gobiernos tienen perfectamente claro que se deben a sus ciudadanos, sin que esto signifique que haya lo ya mencionado, discriminación hacia los nacidos en otros lugares del país o del planeta, sí procuran mostrar más allá de toda duda, con esa clase de tablas diferenciadas, que sus paisanos son los favoritos, y en un segundo lugar bastante alejado, los otros estadounidenses, y los extranjeros, ni para qué le platico.
Nada que ver con lo que pasa en nuestro país, donde desde las casas de cada quien nos enseñaron que las visitas son lo más importante: a la sala no se metan porque allí se recibe a las visitas, el refresco, el pastel, los platillos de lujo, son para recibir a las visitas, los de casa, marido e hijos deben entender desde siempre que son parte de la familia que se debe a quienes nos honran con su presencia, y que si hay que sacrificar lo que sea, con tal de quedar bien con ellos, pues adelante.
Cuando ha habido problemas políticos, sociales, guerras, México siempre se ha apuntado para recibir gente en desgracia: allí está la llegada de muchos españoles durante la guerra civil en España, luego cuando los golpes de estado en Chile y Argentina, pasó lo mismo, hubo gente a la que despidieron de sus empleos en gobierno y en las universidades para dárselo a los chilenos y argentinos, que pobrecitos, tuvieron que salir huyendo. En este momento somos país de asilo de cubanos, venezolanos, haitianos, que no pidiendo cruzar a los Estados Unidos, se quedan aquí, bueno, los que ven que están mejor acá que en su país, los que no, salen corriendo.
Los gobiernos estatales en los Estados Unidos han entendido y aprovechado la conveniencia de esta estrategia para con sus ciudadanos, por si fuera poco lo de consentirlos, les hacen saber que como se cobra más a los de fuera que quieren venir a estudiar o vivir, o negociar acá, ese dinero sirve para financiar la mejor forma de vida de los habitantes del estado, pues más contentos se ponen. Que sí, como dijimos líneas arriba, como el modelo se repite en todos lados, lo que se cobra aquí es equivalente a lo que se cobra allá, con lo que el traslado de recursos económicos por razón de movilidad termina en tablas, o cerca, pero todos con el corazón contento de que los quieran mucho.
Llevado el regionalismo al ámbito económico. Los Estados Unidos, el país capitalista por antonomasia, es también uno donde protegen al máximo a sus empresarios, al mismo tiempo que promueven el libre comercio… a su conveniencia. Está bien, es lo lógico, lo natural, lo que haría cualquier país, excepto México, claro, acá las cosas son siempre diferentes en este campo, se prefiere al de fuera que al de aquí, por más daño que esto termine causando a la economía nacional y de las regiones y estados donde se reproduce el esquema si no es que se exacerba todavía más.
En días pasados nos enteramos que la Comisión Federal de Electricidad había adjudicado a empresas sonorenses los trabajos para la búsqueda y rescate de los cuerpos de los mineros atrapados en la mina El Pinabete. El monto de la asignación presupuestal es de 629 millones de pesos, una cantidad más que respetable, que se ve pocas veces en la Región Carbonífera de Coahuila, y corresponde a la segunda etapa de las operaciones de rescate, ya antes hubo una primera, que también se otorgó a “gente de fuera”, algo que obvio, no ha sido particularmente bien visto ni por la población, ni por los empresarios del estado de Coahuila, en especial los de la zona.
¿Qué sabe Construcciones Planificadas del tipo de trabajo que se necesita realizar en San Juan de Sabinas?, bueno sí, usar un pico y una pala es lo mismo aquí y en China y hasta en la Luna, pero la minería del carbón es una actividad muy especializada, en la que las empresas regionales tienen una amplísima experiencia de décadas que rondan los siglos, a diferencia de los recién llegados, que por muy buenos que sean en lo suyo, no dominan los pequeñísimos detalles que hacen la diferencia entre este suelo y aquel, entre estas lluvias y aquellas, etcétera. En el rato que Construcciones Transforma llevó a cabo la primera etapa del rescate, se toparon con algunos problemillas… que no hubieran tenido gente de la zona, que sabe que cuando llueve los pozos se anegan, y tanto que esa fue parte definitoria en que no se pudiera llegar a los mineros cuando todavía se presumía que estaban vivos.
Puro improvisado, pura asignación directa de empresas que rastreándole, ya les han sacado sus vínculos con personajes selectos de la cuarta transformación. Lo de la corrupción es lo de siempre, ninguna novedad, ¿pero lo de los regionalismos?, aquí sí vale la pena defender la capacidad, la experiencia, la habilidad de empresas y trabajadores locales para enfrentar problemas en suelos y condiciones que conocen desde siempre, punto y aparte que la derrama económica debería quedar aquí, ya que aquí es donde se realizan sus trabajos, y no llevársela a donde sea que está su matriz, y que sepamos, aquí no hay reciprocidad ¿o qué empresa está tendiendo rieles para el tren maya o asfaltando pistas para el AIFA, para medio quedar tablas?
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