El Senado aprobó una reforma que reducirá gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales hasta 2030. Además, se amplió de 9 a 13 horas el límite para que el pago de horas extra se triplique
Ciudad de México, 12/02/26 (Más).- El Senado de la República aprobó por unanimidad la reforma constitucional que reducirá la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas de manera gradual hasta el año 2030; sin embargo, el dictamen también contempla la ampliación del límite de horas extra antes de que sean pagadas al triple, lo que ha generado críticas por un posible abaratamiento del tiempo adicional trabajado.
De acuerdo con información publicada por el portal Animal Político, aunque la modificación fue presentada como parte de una primavera laboral, el texto avalado abre la posibilidad de que el pago al 200 por ciento por horas extraordinarias se alcance hasta después de acumular 13 horas semanales, cuando actualmente ese umbral se fija tras nueve horas adicionales. Esta medida no será gradual, a diferencia de la reducción de la jornada.
La reforma fue respaldada en lo general con 121 votos de todas las fuerzas políticas y es impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. No obstante, legisladores de oposición y algunos integrantes de bancadas aliadas señalaron que el espíritu original de eliminar un día laboral efectivo a la semana quedó diluido.
Durante el debate, la priista Mely Romero Celis advirtió: “Se incrementa la carga laboral inmediata, pero se diluye la protección salarial que hoy existe”, al proponer –sin éxito– que cualquier ajuste en materia de horas extra siguiera la misma gradualidad que la reducción de la jornada.
En la misma línea, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, sostuvo que con la redacción actual se abaratan las horas extras y que la reforma podría incentivar jornadas más largas, contrario a su objetivo inicial.
La discusión también incluyó el reclamo de establecer de forma obligatoria dos días de descanso por semana, demanda que finalmente no fue incorporada al texto constitucional. El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, había sugerido que ese punto podría quedar sujeto a acuerdos entre empleadores y trabajadores. Desde el bloque oficialista se argumentó que, al fijarse una jornada de 40 horas, la distribución en cinco días sería resultado lógico de la operación matemática.
Por su parte, la senadora priista Cristina Ruiz Sandoval calificó la iniciativa como la reforma del cansancio y de la explotación, mientras que el panista Marko Cortés pidió que la reducción entrara en vigor de inmediato y no hasta 2030, aunque confirmó el voto a favor de su bancada.
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, explicó que la aplicación gradual responde a acuerdos alcanzados con sectores consultados en foros previos al envío de la iniciativa. Afirmó que existen trabajadores responsables, líderes responsables, y defendió el calendario pactado. Tras su aprobación en el Senado, la reforma fue turnada a la Cámara de Diputados para su análisis y eventual aval. En conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la demanda histórica de los trabajadores ha sido la reducción a 40 horas y afirmó que no es que hay 40 horas a costa del salario, sino es el mismo salario, pero la reducción de los tiempos de trabajo, reiterando que con la modificación se está cumpliendo ese compromiso.

