Ciudad de México, noviembre 3. El gobierno de Michoacán, encabezado por Alfredo Ramírez Bedolla, recurrió al uso de la fuerza pública para disolver una manifestación en Morelia que derivó en enfrentamientos y daños dentro del Palacio de Gobierno. El mandatario justificó la intervención de agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) como una medida necesaria “para evitar una tragedia”, tras identificar a grupos que, aseguró, buscaban provocar disturbios y actos violentos.
De acuerdo con información del portal Infobae México, el gobernador explicó que en la protesta se detectó la participación de personas vinculadas al movimiento Frente Nacional Anti-AMLO (FRENA) y a partidos políticos como el Partido de Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), lo que —según sus declaraciones— motivó a las autoridades estatales a desplegar operativos preventivos.
“Se sale de control en Morelia y un grupo ingresa por la fuerza al Palacio de Gobierno, hace desmanes y tuvimos que actuar con la fuerza pública para evitar una tragedia, porque había ánimos incendiarios, prender fuego y eso no lo podíamos permitir”, declaró Ramírez Bedolla en conferencia de prensa.
El mandatario estatal afirmó que funcionarios y exfuncionarios públicos ligados a partidos de oposición a Morena fueron identificados como presuntos organizadores de los grupos de choque. Entre los señalados, mencionó a actores políticos relacionados con el ayuntamiento de Morelia, encabezado por el alcalde Alfonso Martínez, quien —según dijo— se deslindó de las acciones violentas. Ramírez Bedolla también mencionó al exmagistrado federal Froilán Muñoz como uno de los presuntos promotores del movimiento.
Como resultado del operativo policial, ocho personas fueron detenidas y puestas a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE). El gobernador llamó a la ciudadanía a ejercer su derecho a la manifestación de manera pacífica, recordando que la violencia “rompe con el propósito legítimo de las protestas”.
Ramírez Bedolla insistió en que el Gobierno de Michoacán respeta las manifestaciones auténticas, como la realizada días antes por campesinos o la de Uruapan en memoria de Carlos Manzo, pero reiteró que no permitirá desmanes ni acciones que pongan en riesgo la seguridad pública. “Toda libre manifestación es legítima, pero ya la violencia y el ataque junto con el riesgo de tragedia obligaron a la SSP a intervenir”, enfatizó.
El mandatario cerró su posicionamiento señalando que las autoridades estatales continuarán abiertas al diálogo con la ciudadanía, siempre que las movilizaciones se desarrollen sin tintes políticos ni agresiones.
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