El partido, celebrado en la Arena de Bercy, fue una demostración del talento de Curry, quien anotó 24 puntos en total. Su actuación en los momentos cruciales del juego fue decisiva al encestar cuatro triples en los últimos 2:43 minutos del partido, siendo el último de estos tiros de tres puntos el que aseguró la victoria para su equipo con un marcador de 93-84.
Stephen Curry, una de las estrellas más brillantes del baloncesto, había estado esperando este momento después de haber conquistado su cuarto campeonato de la NBA. Su sueño se completó cuando finalmente logró el oro olímpico en los Juegos Olímpicos de París.
Su desempeño no solo selló la victoria, sino que también subrayó el dominio continuo de Estados Unidos en el baloncesto internacional. Con esta victoria, el equipo estadounidense obtuvo su quinto oro consecutivo y su decimoséptima medalla de oro en 20 participaciones en los Juegos Olímpicos.

