Daca, 05/08/24 (Más / IA).- Después de un mes de mortales protestas antigubernamentales, la primera ministra de Bangladés, Sheikh Hasina, dimitió al cargo y huyó del país este lunes tras 15 años en el poder.
Los militares han anunciado la formación de un gobierno provisional después de una jornada de disturbios que dejó casi 100 muertos el domingo.
Hasina, de 76 años y conocida como la Dama de Hierro, intentó sofocar las multitudinarias manifestaciones que comenzaron a principios de julio, pero se vio obligada a abandonar el país tras una ola de violencia mortal.
En un mensaje a la nación transmitido por la televisión estatal, el jefe del ejército, el general Waker-Uz-Zaman, declaró que Hasina había dimitido y que los militares tomarían el control temporal del gobierno.
“El país ha sufrido mucho, la economía se ha visto golpeada, muchas personas murieron, es hora de acabar con la violencia”, subrayó Waker. “Espero que la situación mejore después de mi discurso”.
Según una fuente cercana a Hasina, la exmandataria huyó del país en helicóptero después de que intentara escapar en un vehículo. Poco después, cientos de manifestantes irrumpieron en su residencia oficial en Daca, la capital.
Las imágenes transmitidas por el canal 24 de Bangladés mostraron a multitudes corriendo hacia el recinto, celebrando la huida de la mandataria y derribando una estatua de su padre, el jeque Mujibur Rahman, héroe de la independencia del país en 1971.
Las protestas, que comenzaron a inicios de julio tras la reintroducción de un sistema de cuotas que reservaba más de la mitad de los empleos públicos a determinados grupos, se convirtieron rápidamente en un movimiento antigubernamental que exigía la dimisión de Hasina.

Desde el inicio de las movilizaciones, al menos 300 personas han muerto, según un recuento de AFP basado en informes de la policía, autoridades y hospitales.
El domingo, el día más mortífero del movimiento, 94 personas murieron, incluidos 14 agentes de la policía. Manifestantes y partidarios del gobierno se enfrentaron en todo el país con palos y cuchillos, y las fuerzas de seguridad abrieron fuego en varios incidentes.
El Tribunal Supremo suavizó el sistema de cuotas, pero las protestas continuaron. Durante los disturbios, las fuerzas de seguridad, que en su mayoría habían apoyado al gobierno de Hasina, se mostraron menos intervencionistas, permitiendo que las manifestaciones se desarrollaran en gran medida sin oposición.
El general Ikbal Karim Bhuiyan, un respetado exjefe del ejército, llamó el domingo a retirar las tropas de las calles y autorizar las protestas, un gesto interpretado como un desafío a Hasina. El movimiento antigubernamental ha contado con el apoyo de varios sectores de la sociedad, incluidos estrellas de cine, músicos y cantantes.
El hijo de Hasina, Sajeeb Wazed Joy, quien reside en Estados Unidos, instó a las fuerzas de seguridad a defender la Constitución y mantener la seguridad del país.
Durante su discurso el lunes, el general Waker-Uz-Zaman hizo un llamamiento a los estudiantes para que mantengan la calma. Mientras tanto, multitudes de personas ondeaban banderas y algunos bailaban sobre tanques, celebrando lo que muchos consideran el final de una era en Bangladés.
Grupos de derechos humanos han acusado al gobierno de Hasina de utilizar las instituciones para afianzarse en el poder y acabar con la disidencia, mediante ejecuciones extrajudiciales de activistas opositores y otras tácticas represivas.
El periódico Business Standard estimó que hasta 400 mil manifestantes se encontraban en las calles, aunque esta cifra no ha podido ser verificada de forma independiente.
El general Waker-Uz-Zaman expresó su esperanza de que la formación del gobierno provisional traiga estabilidad al país y ponga fin a la violencia que ha marcado las últimas semanas.