Santa Clara, California, 09/02/26 (Más).- De manera inesperada, miles de asistentes al Super Bowl 2026 se encontraron con toallas blancas con el mensaje “ICE out” repartidas clandestinamente en los alrededores del Levi’s Stadium, sede del partido entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots.
Aunque muchos pensaron que se trataba de una acción vinculada a Bad Bunny, la distribución de más de 25 mil piezas formó parte de una protesta organizada por activistas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.
Las toallas fueron entregadas por un grupo de activistas que buscó aprovechar la magnitud del Super Bowl para visibilizar su rechazo a las políticas migratorias y a los operativos de control impulsados por la administración de Donald Trump.
Inspiradas en la estética asociada a Bad Bunny, muestran por un lado la leyenda “ICE out”, frase que el artista pronunció al recibir un Grammy en 2026 y que ha sido retomada por distintas celebridades mediante pines blancos en eventos públicos.

En el reverso aparece un conejo con una pava, tradicional sombrero puertorriqueño popularizado internacionalmente por el cantante, pateando un balón de futbol americano rodeado por un bloque de hielo, una imagen que refuerza el mensaje de rechazo a ICE.

Detrás de la acción se encuentra el colectivo Contra-ICE, integrado por músicos y artistas que, según su propia descripción, son un colectivo de músicos y artistas unidos como respuesta creativa a los ataques, secuestros, asesinatos y tratos inhumanos de comunidades y familias aterrorizadas por ICE y las fuerzas del orden en los Estados Unidos.
La ilustración del conejo fue diseñada por el caricaturista Lalo Alcaraz, cofundador del grupo, quien explicó que “el conejo malo” de la imagen sostiene una granada de Green Day con forma de corazón, un claro guiño a su álbum ‘American Idiot’, símbolo de amor, rabia y resistencia contra el poder autoritario.
La protesta, denominada ‘Banderas en las Tribunas’, tuvo como objetivo que los asistentes ondearan las toallas durante el partido y, especialmente, durante el espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, conocido por su postura crítica frente a ICE.
Con esta acción, los activistas buscaron desvirtuar la imagen corporativa del evento y utilizar uno de los escenarios deportivos más lucrativos del mundo para difundir un mensaje político.
Aunque las manifestaciones en los exteriores del Super Bowl son habituales, las expresiones políticas abiertas dentro del estadio suelen limitarse a gestos de patriotismo o promoción comercial. El contexto de la protesta se da en medio de un clima de alta tensión por el aumento de redadas y operativos violentos atribuidos a ICE, que en semanas recientes han provocado enfrentamientos y protestas masivas en ciudades como Minneapolis, así como la muerte de civiles. En este escenario, la figura de Bad Bunny como artista del medio tiempo reforzó la visibilidad de una protesta que ya ha generado amplio debate público.
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