La industria petrolera contamina grandes volúmenes de agua que, en su mayoría, son reinyectados al subsuelo. La tendencia se ha duplicado desde el año 2000
Ciudad de México, 25/03/26 (Más).- México genera cada año un volumen de agua contaminada equivalente a más de 9,000 albercas olímpicas debido a la extracción petrolera, según un análisis de la organización ambiental CartoCrítica.
El estudio, titulado Pozos Letrina: Residuos petroleros inyectados en las profundidades, advierte que, del año 2000 a la fecha, el agua contaminada con hidrocarburos, salmuera y metales pesados se ha duplicado, pasando de 12 a 23 millones de metros cúbicos, la mayoría reinyectada en el subsuelo mediante pozos letrina.
Estas aguas incluyen tanto el líquido atrapado en los yacimientos desde su formación como el agua producida durante la extracción de hidrocarburos y los fluidos de retorno usados en técnicas como la fracturación hidráulica.
El incremento del agua contaminada se debe en parte al declive de los campos petroleros maduros, donde la producción disminuye y aumenta la filtración de agua en los pozos.
Según los últimos datos de 2023, el 77% de los 18 millones de metros cúbicos producidos fue reinyectado al subsuelo, mientras que el resto se liberó a ríos, lagos y mares tras recibir algún tratamiento.
La investigación de CartoCrítica subraya los riesgos ambientales de estos vertidos, incluyendo la posible contaminación de suelos y acuíferos, afectando la calidad del agua potable y los ecosistemas cercanos.
Además, se destaca la opacidad institucional: por razones de seguridad nacional y secreto comercial, las autoridades no revelan la ubicación ni la composición exacta de los pozos y vertidos.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente prepara una nueva norma llamada Manejo de agua producida o fluido de retorno asociado a la exploración y extracción de hidrocarburos, que reemplazará la regulación vigente de 2003 y contempla, entre otros puntos, disposiciones específicas para el uso de fracturamiento hidráulico. Sin embargo, expertos como Carla Flores Lot, autora del estudio, señalan que la propuesta presenta vacíos regulatorios, falta de parámetros vinculantes y ausencia de criterios técnicos mínimos en apartados clave, por lo que consideran que aún no garantiza una protección ambiental adecuada frente a la creciente generación de aguas contaminadas.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
