El mariscal de campo de los Dallas Cowboys, Dak Prescott, se someterá a una resonancia magnética este lunes para determinar la gravedad de una lesión en el tendón de la corva. Esta dolencia lo obligó a abandonar el partido del domingo, donde el equipo sufrió una derrota ante los Atlanta Falcons.
Durante una entrevista, Prescott compartió que “sintió un tirón, algo que nunca había experimentado”. A pesar de la incertidumbre sobre su estado físico, el quarterback no participaría en el próximo encuentro, donde los Cowboys se enfrentarán a su rival de la NFC Este, los Philadelphia Eagles.
Además de la lesión en el tendón de la corva, Prescott pareció haber sufrido un golpe en la mano derecha al finalizar el tercer cuarto. En ese momento, los Cowboys estaban en desventaja, con un marcador de 21-13. Finalmente, el equipo no pudo revertir la situación y cayó 27-21, marcando su tercera derrota consecutiva.
A pesar de los contratiempos, Prescott completó 18 de 24 pases, acumulando 133 yardas y un touchdown sin intercepciones, lo que puso fin a una racha de tres partidos consecutivos con al menos dos intercepciones. Además, sumó tres acarreos para 30 yardas.
Con Prescott fuera de acción, Cooper Rush asumió el mando del equipo, que ahora tiene un récord de 3-5. La próxima semana, los Cowboys esperan una dura batalla contra los Eagles, y su éxito podría depender en gran medida del estado de salud de su mariscal de campo estrella.

