¿PRESA EN CEBALLOS?   

Por Horacio Cárdenas Zardoni

Ahí le va una pregunta difícil: ¿existe la presa rompepicos?
Nos estamos refiriendo a la que desde que nos acordamos, ha sido una de las referencias obligadas para evitar tragedias en Piedras Negras, cada vez que hay una lluvia lo suficientemente fuerte como para hacer correr una avenida en el Río Escondido y otros afluentes del Río Bravo. Siempre nos salen con que hace falta una presa rompepicos, que no es que nadie de nosotros sea experto en edificaciones hidráulicas y de control hidrológico, pero nos es relativamente sencillo imaginar que es una construcción, una presa, y que sirve para romper, ¿qué?, pues la parte más fuerte de la avenida, quitándole velocidad y fuerza, para que a su paso por los poblados río abajo, ya vaya más calmada.
Todavía una referencia más, cuando la masacre de Allende, la excusa que se dio para que el comandante militar de la plaza de Piedras Negras, un general Crescencio Sandoval o algo así, es que andaba por allá por la presa rompepicos, supervisando quien sabe qué. Lo raro es que la masacre ocurrió en el año 2011, laño en que apenas la CONAGUA dio el visto bueno para su construcción a través de un estudio de factibilidad, luego el proyecto se abandonó hasta que en 2018 Miguel Riquelme, siendo gobernador, anunció el restablecimiento del proyecto de la presa rompepicos, para el cual dijo en aquella ocasión que se tenía un presupuesto de 450 millones de pesos para aplicarse en el curso de dos o tres años, ¿y luego?
Pues y luego volvemos a preguntar ¿hay presa rompepicos o no la hay?, flojo que es uno, nos fuimos al gurú de estos tiempos, el Google, en su apartado de imágenes, ya que aun con la inteligencia artificial que es capaz de hacernos creer casi lo que sea, si existiera una presa rompepicos sobre el curso del río Escondido, allí habría una fotografía… y pues ¿qué cree?, que no la hay.
¿Qué se hizo con el dinero para la construcción, dinero que el entonces gobernador Riquelme Solís dijo que ya se tenía? ¿qué pasó con el otro dinero, el que se iba a usar para cubrir la expropiación de más de 800 hectáreas que quedarían inundadas cuando se hiciera la presa?, de eso no sabemos nada, ¿y de la presa?, de la presa sabemos todavía menos. A lo mejor nos falta olfato y curiosidad periodística para ir un día de estos a recorrer en lancha o a pie el río Escondido, de Piedras Negras río arriba, a ver si encontramos la dichosa presa rompepicos, que tendría ya varios años de funcionar, almacenar agua para darle algún uso, y por supuesto servir de regulador de la que baja a encontrarse con el Bravo. Un día de estos.
Pero mientras,  es cosa de esperar… esperar que en mala hora vuelva a haber una tromba en la parte serrana del norte de Coahuila, y que el río Escondido se lleve de encuentro otra vez, por enésima ocasión, Villa de Fuente. Entonces pasará lo que ha ocurrido ya varias veces, los políticos y los gobernantes saldrán a hablar de lo necesario, lo indispensable, lo urgente que es construir una presa rompepicos, si no es que les surge alguna otra idea todavía más elaborada y por supuesto mucho mejor, más efectiva y económicamente viable para solucionar un problema que se ha dado desde que el Bravo es el río Bravo, algunos millones de años por lo menos, que cuando llueve mucho, se desborda, anegando todo lo que hay en sus riveras, y perjudicando todo aquello que no esté lo suficientemente bien sujeto. Bueno, pues esta referencia es solo eso, para hablar de otro caso de un arroyo que ha sido dolor de cabeza de las administraciones municipales desde que Saltillo comenzó a crecer hacia el norte. Nos referimos al Arroyo Ceballos, junto al que se construyeron hace un par de décadas algunos de los fraccionamientos, en su tiempo, más elegantes de la capital coahuilense, mismos para los que sus promotores no tomaron en cuenta detalles como que… llueve y el arroyo que normalmente lleva un hilito de agua, puede alcanzar una corriente bastante respetable, al grado de salirse de madre, o si no llega a tanto, sí para reblandecer las paredes del cauce, no siendo extraños los desgajamientos.
Ya ve cómo son los fraccionadores, deben sacarle jugo, más bien billetes, a cada metro de terreno fraccionado. ¿cuánto es lo que sería, o hubiera sido prudencial dejar entre el límite del arroyo, no el legal, sino el físico, hidrológico y geológico?, pues el que haya sido no fue respetado por la naturaleza, entre otras cosas porque no le pasaron a firma nada, y ultimadamente hace lo que le viene en gana. El caso es que con la última tromba, que ni siquiera fue demasiado lo que llovió en la mancha urbana, pero sí lo que bajó por los arroyos desde la sierra, se llevó amplios tramos de la calle, y si todavía no alcanza a alguna casa, no está descartado que en algún futuro, en cualquier momento, pudiera ocurrir.
Baste ver que la tierra que quedó al descubierto debajo del asfalto desaparecido no es roca, tan presente en Saltillo excepto donde hace falta, sino sedimentos, que estaban allí por algunos siglos, pero que sigue su camino río abajo por decisión de la naturaleza. Pues bien, ahora el municipio por voz de Virgilio Verduzco, quien es el director de obras públicas, anuncia que se construirá una presa sobre el arroyo Ceballos para evitar subsiguientes problemas.
Aquí lo que habría que preguntar es ¿y por qué no la hicieron antes, por qué no está hecha, y más si como lo dice el funcionario, ya cuentan desde hace tiempo con un estudio topográfico al respecto? La pregunta importa porque… ¿y si no llueve y no se lleva otro pedazote de la calle Tezcatlipoca no hacen la presa?, que tampoco son estos los momentos políticamente adecuados para hablar de eso, estamos a finales del trienio, ¿nos van a decir que la obra estaba planeada y presupuestada y no se hizo, o lo que es más probable, ahorita que tronó el cuete, lo sacan a relucir, lo del estudio, porque dudamos que tengan el dinero para realizar la obra?
Otro asunto, las presas normalmente traen aparejada la inundación de terrenos río arriba, ¿ya saben dónde la van a poner, qué terrenos van a inundarse y necesitar expropiarse, ya saben de quien son y ya negociaron la indemnización?, más nos parece que con esto del arroyo Ceballos pasa lo mismo que con la presa rompepicos del Rio Escondido,  que no se avanza nada, ni cuando llueve ni cuando se seca, y en espera que vuelva a llover.
Por lo pronto no deje que se le olvide, estamos en un año inusualmente llovedor, este tema no se nos debe ir de la mente, porque nos arrastra el agua.

Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo