Washington, 04/05/24 (Más / IA).- La intención de reclasificar la marihuana, que trascendió esta semana, abrió el debate que incluye opiniones encontradas y análisis sobre los posibles efectos.
El asunto se hizo público cuando The Associated Press informó que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) impulsa una reclasificación del cannabis a la de una droga menos peligrosa.
La agencia informativa basó su publicación en lo dicho por cinco personas familiarizadas con el asunto y que hablaron bajo condición de permanecer en el anonimato.
Para entender cómo se haría la eventual reclasificación es necesario explicar que La Ley de Sustancias Controladas regula las drogas y las ubica en una de cinco listas en función de sus beneficios médicos y su potencial de abuso.
La marihuana actualmente se ubica en la Lista I, lo que implica que para el Gobierno de Estados Unidos no tiene un uso médico aceptado y que existe un alto potencial de abuso. En esta lista encuentran también sustancias como la heroína y el LSD.
De acuerdo con lo difundido por AP, el pretendido cambio es ubicar a la marihuana en la Lista III, en la que están incluidos los medicamentos de venta con receta y que tienen un uso médico y un potencial de dependencia física y psicológica de moderado, como los esteroides anabolizantes, la ketamina y la testosterona.
Las listas de sustancias llegan a generar confusión. Por ejemplo, que el cannabis y la heroína se encuentren en la misma lista no significa que sean igual de peligrosas sino que para el gobierno estadounidense ambas deberían estar estrictamente controladas.
En cambio, otras drogas más mortíferas y adictivas, como los analgésicos opiáceos, están en categorías menos restrictivas ya que tienen usos terapéuticos aprobados.
La propuesta de reclasificación es eso, una propuesta, ya que todavía es necesario que sea revisado por otras instancias gubernamentales y pasar por un proceso de revisión y comentarios públicos.
El punto principal del eventual cambio es que se reconocen los usos médicos del cannabis y que el riesgo de abuso potencial es menor al de otras drogas.
La reclasificación no implica que la sustancia deje de ser controlada ni que se legalice su uso recreativo.
Para algunos críticos, la reclasificación de la marihuana implica que sigue regulada por la DEA y so obligaría a que los dispensarios de cannabis tendrían que registrarse ante esa oficina como farmacias y cumplir con nuevos requisitos.
Como parte del debate hay quienes ya se pronunciaron en contra.
De acuerdo con publicaciones de ABC News, Jack Riley, un ex administrador adjunto de la DEA, se dijo preocupado sobre el cambio propuesto porque considera que la marihuana sigue siendo una posible droga de entrada, es decir que puede llevar al uso de otras sustancias más dañinas.
En el lado contrario, Chuck Schumer, senador por Nueva York, consideró que se debe poner fin a la prohibición federal de la marihuana y hacer frente a los daños causados por su combate.
Un frente que también se abre con la modificación es el internacional pues Estados Unidos tiene obligaciones en virtud de tratados internacionales, como la Convención Unica de 1961 sobre Estupefacientes, que requiere la criminalización del cannabis.
UN CAMBIO QUE ALIVIA
En California, donde existe una industria del cannabis, hay una doble interpretación del impacto de la medida.
Por un lado se considera que la reclasificación de la marihuana no eliminaría los conflictos entre la normativa federal y la de varios estados. Y es que, debido a un extraño limbo legal, la sustancia es legal en California, pero ilegal según leyes federales.
Del otro lado, se ve como la posibilidad de una carga tributaria más ligera que termine por dar impulso y viabilidad comercial a las empresas.
“El mayor cambio será la forma en que la industria hace negocios”, dijo Paul Armentano, subdirector de la Organización Nacional para la Reforma de las Leyes de Marihuana, al diario Los Angeles Times.
Líderes del sector afirman que esta acción podría representar un respiro crucial para el atribulado mercado del cannabis en California, según la publicación del periódico de California.
“Esto es algo que veníamos esperando”, expresó Meital Manzuri, abogada de una firma dedicada al rubro del cannabis. “Es un momento decisivo para el sector”.
En Estados Unidos, la legalización del cannabis ha avanzado significativamente: 37 estados han aprobado su uso medicinal, 7 estados han dado luz verde al aceite de CBD con fines terapéuticos y 24 estados han permitido el consumo recreativo, de acuerdo con la información proporcionada por DISA Global Solutions, empresa encargada de realizar pruebas de detección de drogas.
VEN INTENCIÓN POLÍTICA
Para algunas organizaciones, la reclasificación de la marihuana tiene una intencionalidad política justo en un año en el Estados Unidos votará para elegir Presidente.
Smart Approaches to Marijuana, grupo que se opone a la legalización, manifestó su intención de desafiar la resolución definitiva sobre la reclaificación de la sustancia.
“El cannabis en su estado natural no ha superado los protocolos establecidos de seguridad y eficacia”, afirmó el líder de la organización, Kevin Sabet, quien describió la medida como una maniobra política en un contexto de elecciones.
“Desde el inicio, la política y el poder de la industria han influido en esta decisión”, agregó.

