Icono del sitio Más Información

Pan de muerto conquista España

Madrid, 15/10/24 (Más / IA).- El pan de muerto, una de las tradiciones más arraigadas en la celebración del Día de Muertos en México, ha logrado cruzar fronteras y conquistar paladares en España. Este icónico bollo, elaborado con masa brioche, rebozado en mantequilla y azúcar, es ahora cada vez más habitual en pastelerías y panaderías españolas, donde tanto mexicanos como locales lo disfrutan durante la temporada otoñal.

Sandy Zamarripa, repostera mexicana originaria de Monterrey y encargada del obrador Doble Uve en Madrid, es una de las responsables de popularizar esta tradición en la capital española. “Es redondo porque su forma representa el ciclo de la vida y los huesos se ponen en cruz, señalando los puntos cardinales”, explica mientras prepara las “cabezas” de los panes, una de las características más distintivas del pan de muerto.

Con 11 años de experiencia elaborándolo, Zamarripa ha visto cómo el interés por este dulce ha crecido exponencialmente en España. “Hemos llegado a despachar 120 en un día”, afirma Paloma Silvestrin, socia del establecimiento, que empezó a ofrecerlo el año pasado. Aunque inicialmente eran los mexicanos quienes lo buscaban, cada vez son más los españoles que se suman a la tradición.

Este pan no solo tiene un profundo simbolismo en la cultura mexicana, sino que también es un reflejo de los sabores tradicionales, como el agua de azahar que impregna la masa, representando el aroma floral que se ofrece a los difuntos. En Doble Uve, lo elaboran a diario con una masa de fermentación lenta y los venden a 3.50 euros cada uno.

El auge del pan de muerto en España

Otras panaderías también han adoptado este dulce mexicano. En la cadena Pastelería Mallorca, con nueve locales en Madrid y uno en Ciudad de México, el pan de muerto se ofrece desde hace varios años, incorporando anís y agua de azahar en la receta. Pablo Moreno, uno de los responsables de la cadena, destaca la popularidad creciente de este pan: “El año pasado fue nuestro récord de ventas, hicimos 20,000 unidades”. En sus locales, el pan se vende a 4 euros y el proceso de elaboración, que toma tres días, incluye una fermentación prolongada para darle su textura esponjosa.

La comunidad mexicana en España ha sido clave para el crecimiento de esta tradición. Estefanía Martínez Valdez, propietaria del obrador Voila Cake en Albolote, Granada, prepara pan de muerto bajo pedido durante todo el mes de octubre. “Quiero difundir mi cultura”, comenta mientras explica que sigue una receta tradicional de Monterrey. Además de ofrecer la versión clásica, Martínez también vende versiones rellenas de nata, dulce de leche o Nocilla, con precios que van desde los 10 hasta los 13 euros.

En Bēkari, un obrador en Vigo, José Manuel Fernández, maestro panadero, señala que decidieron incorporar el pan de muerto a su oferta debido a la influencia de un pastelero mexicano en su equipo. En este establecimiento, el pan se aromatiza con nuez moscada, canela y agua de azahar, y ha sido bien recibido por la clientela local.

Incluso en las Islas Canarias, el pan de muerto ha encontrado su lugar. En la panadería El Triguero de Gran Canaria, lo ofrecen junto con otros dulces típicos de la temporada, como los huesos de santo y los buñuelos.

Respetando la tradición

Aunque las versiones tradicionales del pan de muerto son las más comunes en España, en México es habitual encontrar variaciones creativas, como las que se elaboran en la famosa panadería Rosetta, donde incluyen ingredientes como amaranto tostado o cenizas de totomoxtle, las hojas del maíz.

Roberto Ruiz, chef de los restaurantes Barracuda MX y Can Chan Chan en Madrid, prefiere mantener la receta clásica. En su menú especial del Día de Muertos, Ruiz ofrecerá pan de muerto acompañado de un tamal y una torrija con chocolate Abuelita. “Cuando son cosas tradicionales, prefiero respetarlas y hacerlo como dictan los cánones de la receta perfecta. Flor de azahar, naranja, mucho azúcar… así, cuando lo mojas en el chocolate, te recuerda a México”, afirma.

Con su arraigado simbolismo y su sabor inconfundible, el pan de muerto ha conseguido conquistar el corazón de los españoles, convirtiéndose en un embajador de la cultura mexicana en cada bocado.

Salir de la versión móvil