Las monarquías del Golfo han intensificado sus advertencias ante el conflicto en Medio Oriente, tras una serie de ataques a infraestructuras estratégicas en países como Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
Ante el aumento de agresiones, Arabia Saudí permitió el uso de una base aérea por fuerzas de EU, marcando un cambio en su postura.
Estos países consideran al gobierno de Irán una amenaza directa, aunque aún evitan una intervención militar abierta debido al riesgo de una escalada regional de consecuencias imprevisibles.
Relacionado
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.