Por Miguel Villarello
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Saltillo, Coah. – Cada año en el mundo, más de 700 mil personas se quitan la vida tras numerosos intentos, cada 40 segundos ocurre un suicidio. De acuerdo con la OMS es la segunda causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años
En Coahuila, el incremento de suicidios se presenta principalmente en jóvenes entre los 20 y 35 años, por lo que las iniciativas para su prevención buscan enfocar el suicidio como un problema multifactorial cuyos principales desencadenantes son la ansiedad y el estado depresivo.
Pero no sólo es un problema de salud pública mental, es un drama personal, familiar y comunitario, por lo que el Estado, las instituciones de salud y las educativas unen esfuerzos para afrontar el problema en tres ejes.
Que son investigación, prevención e intervención, explica la directora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Coahuila, Berenice de la Peña. En estas fases en las que también participa la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UAdeC.
Entre esos factores múltiples que tiene que ver con la comisión del suicidio por parte de una persona está el abordaje que hacen los medios de comunicación a esta problemática.

PRIMEROS PASOS
Este nuevo enfoque para pensar y prevenir el suicidio surgió teniendo como marco el primer coloquio regional sobre la atención y prevención del suicidio, por lo que Berenice de la Peña explica que todo el trabajo integral es “derivado de un convenio que sustentaron la Fiscalía General del Estado, el Ayuntamiento de Saltillo, las Secretarías de Salud y Educación Pública y la UAdeC”.
“El propósito es dar a conocer a las personas cómo poder llegar a los servicios”, agrega.
Y cita que, después de los trabajos se dio a conocer lo que se ha hecho en tres ejes: “primero la investigación, cómo vamos trabajando y lo que hacemos en torno a la investigación en cuanto a los datos que recabamos y mejorar la experiencia en la atención a la problemática que estamos viviendo”.
Acota que en la investigación se trabaja con el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) para una especie de cartografía del suicidio.
“Es decir, identificar en qué puntos citadinos se presentan los atentados a la vida por parte de las personas y que llega hasta saber cuántos casos hay y donde están ubicados”.

La directora de Psicología sostiene que el segundo esquema es la promoción y prevención que se le brinda a las personas.
“Cómo se les ha atendido a quienes solicitan el servicio, cómo se llega a ellas, cuál va siendo el flujograma de seguimiento que a partir del trabajo conjunto se da a las personas”.
“Mientras que el último y tercero es la parte de atención e intervención, ¿qué estamos haciendo para intervenir de esta manera efectiva?”.
“En sí se trata de dar a conocer a las personas las instituciones que intervenimos, quienes son los primeros respondientes, que otras instituciones brindan un primer contacto y su canalización”.
“Y, sobre todo, como instituciones lo que hemos realizado para dar respuesta a esta problemática tan contundente que tenemos en estos momentos como es el suicidio”.
Aunque reconoce que hay datos que se escapan de la estadística, por ejemplo, la intención del suicidio o del suicidio consumado puesto que se evalúa de manera diferente, Berenice de la Peña sostiene que “por ello trabajamos en eso y unificar criterios y contar con cifras más acercadas a la realidad”.

UN DRAMA PERSONAL, FAMILIAR Y COMUNITARIO
El último caso del que se tiene noticia ocurrió en Saltillo, en la colonia Vista Hermosa y dentro de un centro de rehabilitación contra adicciones.
Fue una mañana de inicios de abril que una mujer acudió a visitar a su pareja, en situación de asilo en dicho lugar, al tocar la puerta no hubo respuesta por lo que decidió entrar y encontró a su pareja, de 40 años, pendiendo de una cuerda atada a su cuello por lo que dio aviso a las autoridades por el 911.
Aunque hechos como este se presentan a nivel mundial y en cualquier estrato social, la directora de Psicología continúa: “El suicidio es una problemática multifactorial, no podemos hablar de la salud mental, sino es aquí donde se refleja”.
“Pero previo a esto hay más cosas, hay más factores que van interviniendo para que una situación como esta se dé; por lo tanto, sabemos que hay algunas otras cifras que no se contabilizan como tal porque no se describen como tal”.
Se refiere a las edades de quienes atentan contra su vida e indica que “estamos viendo que se presenta más en jóvenes”.

PRIMERA ATENCIÓN: DETECTAR FACTORES Y SITUACIONES DE RIESGO
Pasa a las atenciones y Berenice de la peña expresa que la Facultad de Psicología cuenta con un equipo de egresados “que a la fecha siguen dando atenciones a través de la línea Punto y Coma como primer respondiente a las personas que lo vayan necesitando”.
“Ha sido una línea que ha tenido afluencia y de parte de una central de servicios a través de Psicología Preventiva y de Maestría en Psicología Clínica también han tenido afluencia”.
“Aunque no todos los casos que recibimos son de personas que han atentado contra su vida, algunos sí nos piden ayuda”, agrega.
“Pero esos casos los derivamos a través de esta acción en conjunto puesto que a la Universidad le toca atender en primera instancia y derivar a las instituciones que les corresponde atender este tipo de casos”.
Destaca la especialista en psicología que los buenos hábitos mentales “en el sentido de poder identificar problemáticas o situaciones que nos estén aquejando y poder manejar situaciones a tiempo, nos va a ayudar a prevenir circunstancias como depresión, ansiedad, que ya estamos hablando de otro tipo de problemáticas”.
“Es cuando las personas acuden y atienden en el momento adecuado sus situaciones, nos sirve como un hecho de prevención para este tipo de problemáticas”.
Inclusive advierte que “al hablar de salud mental se pueden ampliar los conocimientos y que la gente pueda, a través de pláticas, ir directamente a las instituciones a recibir atención cuando sepan que es necesario”.
Ahora se refiere al Covid-19: “A partir de la Pandemia la gente ha solicitado más ayuda, ha estado más abierta, receptiva, nos hemos dado cuenta de que, hablar de salud mental es hablar del común, del cotidiano que vivimos las personas y eso ha favorecido para la atención psicológica adecuada”.

EN AUMENTO
Se refiere a datos verificados oficialmente y emanados de la autoridad que atiende las situaciones de suicidio consumado en la entidad, corresponden a finales de marzo de este año.
Los tres pasados años, a partir del 2020 se presentaron 283 eventos ese año, 83 de los cuales fueron en la región Sureste; en 2021 sucedieron 281 atentados a la vida y los encabezaron las regiones Sureste con 90 y la Laguna con 89.
Mientras que el año pasado la cifra subió a 303 suicidios consumados, 93 de los cuales sucedieron en la Sureste y 91 en La Laguna.
Y para lo que va del 2023, por regiones van acumulados 30 en La Laguna, 24 en el Sureste, 16 en la Centro, 13 en el Norte y 8 en la Carbonífera, para un total de 91 casos.
REENFOQUE
A todo este respecto, la Facultad de Comunicación está desarrollando una propuesta para el manejo del suicidio por parte de periodistas, precisa por su parte la directora de la escuela de la Universidad Autónoma de Coahuila, Gabriela de la Peña Astorga.
Explica que se trata de un taller que se ofrece a profesionales de la comunicación “sobre todo los que se dedican al periodismo y es un proyecto que parte de una investigación que trata de ver cómo retrata la prensa el fenómeno del suicidio”.

“Por lo que, a partir de eso, traer herramientas y manuales de derechos humanos, de especialistas en el periodismo, entre otros e impartirlo y será la cuarta vez que la Facultad lo otorgue a los medios interesados”.
Aunque reconoce que las dos primeras veces que se impartió el taller y que fue para estudiantes con el fin de prepararlos en el tema del suicidio, se le lanzan varias preguntas.
Desde su punto de vista, ¿cómo estamos abordando los periodistas el fenómeno?, además que es sabido que algunos medios son muy sensacionalistas, ¿cuál será el área de oportunidad para dejar de lado este tipo de tratamientos y abordar el tema desde otro punto de vista o con otra perspectiva?
Ello porque a través de las publicaciones los periodistas estamos dando ideas a quienes tienen en mente esa intensión de atentar contra su vida.
Y responde que “así es, tenemos un marco legal muy fuerte con respecto de este tema, con respecto a los derechos humanos y la protección de los datos personales”.
“Lo que te diría que es más importante, es que todo lo que se publica tiene consecuencias”.
“Y quienes mejor miden esas consecuencias es la Fiscalía General del Estado en la Unidad de Atención a Víctimas y el DIF”.
“En ese sentido mi aportación sería que, al momento de publicar algo, el periodista o editor consideren que las personas que se quedan, las familiares del suicida, son víctimas”.
“Y desde un punto de vista de derechos humanos, de acuerdo con datos de la Fiscalía, el cuerpo de la persona que atentó contra su vida también es sujeto de derechos humanos”, concluye.
IMPULSIVIDAD
Entre los 20 y 35 años la mayoría de las conductas e ideación suicida, relacionada con la impulsividad y agresividad principalmente en hombres es tendencia mundial, así lo revela el especialista Ángel Daniel Alarcón Cortés.
En lo que se refiere a la ideación suicida, precisa que “están relacionados muchos factores determinados por ciertas conductas de impulsividad y agresividad”.

De ahí que los especialistas deban encaminar sus investigaciones un poco más hacia ciertos rangos poblacionales que presentan estas conductas para incidir en la prevención de este fenómeno.
De hecho, expresa el coordinador estatal del programa de Salud Mental y de Prevención del Suicidio de la Secretaría de Salud, al hacer los análisis y cruce de datos estadísticos “nos damos cuenta de que la población que está cayendo más en este tipo de problemática son perfiles masculinos y de 20 a 35 años”.
“Por lo que una de las alternativas sería disminuir esa agresividad e impulsividad a manera de prevención de este tipo de conductas suicidas”.
Asimismo, indica que, de los suicidios consumados, entre el 80 y 90 por ciento están relacionados con la patología mencionada ese tipo de conducta mental de agresividad e impulsividad.
No obstante que descarta que el 100 por ciento de los casos de suicidios llegan a tener relación directa con algún tipo de trastorno mental, el estudioso de la salud mental abunda al respecto.
Y especifica que, ante la dificultad de hacer un diagnóstico certero porque quienes ya consumaron el suicidio no cuentan con algún expediente o historia clínica mental hacia atrás en la mayoría de los casos, propone mejorar la atención en cuanto a los diagnósticos y sobre todo en brindar información oportuna a la población.
Así las cosas, con la problemática multifactorial del suicidio, es preciso tomar en cuenta lo dicho por la directora de Comunicación de la UAdeC, en el sentido de buscar otro enfoque para atender periodísticamente el tema que va en incremento.
Ello con el fin de, mejor enfocarse a lo dicho por la directora de Psicología, también de la UAdeC, con la idea de crear una mejor conciencia social en la investigación, atención e intervención de esta problemática que, como muchas, tiene que ver con estados mentales derivados de depresión, ansiedad, agresividad e impulsividad.
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La doctora en antropología y directora de la Facultad de Comunicación, Gabriela de la Peña Astorga, destaca que medios, especialistas y doctores deben pensar en las familias como víctimas.
Es difícil diagnosticar un trastorno que derive en un suicidio, una depresión, luego de 8 meses de estudio, nos damos cuenta de que es un trastorno bipolar, destacó el especialista en salud mental.
¿Qué estamos haciendo para intervenir de una manera efectiva?, cuestiona la directora de la Facultad de Psicología de la UAdeC respecto del suicidio.
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