Ciudad de México, 13/08/24 (Más / IA).- A pesar de las afirmaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la protección de cenotes, cuevas, ríos subterráneos y fauna durante la construcción del tramo 5 del Tren Maya, diversos informes y activistas han documentado daños ambientales significativos. Entre las afectaciones se reportan la tala de más de 3.5 millones de árboles, la perforación de 122 cavernas y cenotes, y el desplazamiento de especies animales en la zona.
El tramo 5, que conecta Cancún con Tulum, ha sido señalado por comenzar sin la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y sin la autorización en materia de Cambio de Uso de Suelo en Terrenos Forestales, lo que activistas como José Urbina, del Colectivo Sélvame del Tren, califican como un proceso ilegal e irreversible.
Desde 2022, organizaciones han advertido sobre la deforestación, los daños a sistemas de cavernas y cenotes, y la sobreurbanización de la región selvática afectada.
Animal Político realizó la verificación de datos a partir de la declaración del presidente. Según los datos que obtuvo el medio, el tramo 5 ha sido el más impactado, con la tala de más de 3.5 millones de árboles de un total de más de 7 millones a lo largo de la construcción del Tren Maya.
El trazado del tren coincide con áreas de terreno kárstico, particularmente frágiles y susceptibles a colapsos, como el sistema de cavernas subacuáticas Sac Actún, uno de los más extensos del mundo. Los buzos han reportado el sonido del tráfico sobre la carretera desde las cuevas, lo que sugiere una delgada capa rocosa sobre la que se asienta la infraestructura.
Guillermo D’ Christy, hidrólogo y miembro del colectivo Sélvame del Tren, denunció que la construcción ha causado enturbiamiento y contaminación del agua en cavernas como Oppenheimer, y que los derrames de cemento y la instalación de pilotes en la zona podrían tener efectos ambientales graves. Además, la interconexión de las cuevas en la Península de Yucatán significa que la contaminación podría extenderse al acuífero yucateco y al Mar Caribe.
Activistas y colectivos han desmentido las declaraciones de López Obrador sobre el supuesto cuidado ambiental, señalando que las perforaciones en el tramo 5 Sur han alcanzado el Gran Acuífero Maya, la principal fuente de agua potable de la región. Denuncias recientes, como las del Colectivo Sélvame del Tren en febrero de 2024, revelan derrames de cemento en el sistema de cuevas Garra de Jaguar en Quintana Roo, afectando hasta 250 metros cúbicos del acuífero maya.
Las acusaciones de los activistas ponen en duda las afirmaciones del presidente y subrayan la necesidad de una mayor supervisión y transparencia en la construcción de este ambicioso proyecto.
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