Washington, 15/04/25 (Más).- La decisión del gobierno de Estados Unidos de aplicar aranceles mínimos del 10% a casi todas las importaciones provenientes de más de 60 países o bloques comerciales tendrá repercusiones globales. Las implicaciones alcanzarán las cadenas de suministro, los precios de productos y, en última instancia, el poder adquisitivo de los ciudadanos, sin importar su país de residencia.
Aunque el presidente Donald Trump anunció una pausa de 90 días para la implementación de los llamados “aranceles recíprocos”, específicos por país, confirmó que el arancel mínimo del 10% seguirá vigente. Productos como teléfonos inteligentes, computadoras, semiconductores, células solares y tarjetas de memoria quedaron fuera de esta medida.
México y Canadá fueron los únicos países excluidos de esta política arancelaria. “Desde Washington: me informan oficialmente que no estamos incluidos en los aranceles recíprocos de 10% anunciados el día de hoy”, publicó en su cuenta de X el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
Sin embargo, Estados Unidos mantiene un arancel del 25% sobre bienes mexicanos y canadienses que no están cubiertos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), incluidos productos como acero y aluminio. Aun así, el tratado firmado en el anterior mandato de Trump protege gran parte de las exportaciones mexicanas.
Según el Departamento de Investigación Económica de Banamex, México se encuentra en una mejor posición que otros países asiáticos afectados, como Vietnam, China o Indonesia. “México se encuentra en mejor situación que otros países, como los asiáticos, en cuanto a aranceles efectivos”, indicó el informe de la institución financiera.
Los analistas de Banamex señalaron que, aunque México pierde competitividad frente a productores estadounidenses por estos nuevos aranceles, gana ventaja respecto al resto del mundo. “La lista anunciada por Trump en la que no aparece México le otorga mayor competitividad frente al resto del mundo”, concluyeron.
Devan Kaloo, responsable de inversiones en bolsa de Aberdeen Investments, opinó que México mantendrá sus ventajas en el tablero del comercio internacional. “El mercado laboral estadounidense no podrá fabricar los productos de gama baja que sustituyan a los productos chinos en las cadenas de suministros”, explicó.
Kaloo agregó que la mano de obra mexicana ofrece salarios comparables o menores a los de China, lo que fortalece su atractivo para industrias intensivas en trabajo no calificado. “México resulta atractivo para las industrias que requieren mucha mano de obra y poca cualificación”, señaló.
Joaquín Barrera Alonso, director de renta fija e inversiones de Sura Investment, sostuvo que “un empleado que trabaja en manufactura en México gana hasta cuatro veces menos que el mismo empleado en Estados Unidos”. También subrayó que muchas compañías ya están establecidas en México y no trasladarán operaciones a EE.UU.
Los alimentos perecederos son un ejemplo de ventaja geográfica. Casi el 80% de las importaciones estadounidenses de verduras frescas provienen de México y Canadá. Estos productos quedaron exentos de los nuevos aranceles.
Kaloo también afirmó que tras la pandemia de Covid-19, aumentó la integración industrial entre México y Estados Unidos. “Existen fuertes vínculos industriales ya consolidados”, declaró. También destacó que México tiene experiencia con la normativa estadounidense y ofrece condiciones favorables a la inversión.
Pese a estas ventajas, expertos alertaron sobre los riesgos de la política arancelaria. Arantza Alonso Berbotto, analista de Verisk Maplecroft, advirtió que “los impuestos en las aduanas, tal y como se han anunciado, llevarán, en última instancia, a un menor crecimiento”.
“La ventaja es relativa. Aunque México queda un poco mejor parado, difícilmente va a traer inversiones significativas a corto plazo”, dijo Alonso. También recordó que “el arancel de México debería ser cero, debido a que estamos en un tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, y en este momento no lo es”.
La analista concluyó que la incertidumbre sigue dominando el panorama económico. “Sigue dominando la incertidumbre y existen muchas dudas sobre qué va a pasar con el T-MEC”, afirmó, en referencia al tratado comercial que será revisado en 2026.
Todavía no se ha definido cuánto tiempo estarán vigentes los aranceles ni qué países lograrán negociar mejores condiciones. Por ahora, México y Canadá han esquivado la subida generalizada. Sin embargo, las industrias mexicanas deberán adaptarse a este entorno incierto mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum busca diálogo con Washington.

